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Mundo | PUBLICADO EL 24 septiembre 2021

Colombia reclama 25 piezas patrimoniales

  • A la izquierda, vasija del Sinú avaluada en 1.400 euros. A la derecha, peto –también del Sinú– avaluado en 500 euros. Las imágenes y valores son de la subastadora alemana Gerhard Hirsch.
    A la izquierda, vasija del Sinú avaluada en 1.400 euros. A la derecha, peto –también del Sinú– avaluado en 500 euros. Las imágenes y valores son de la subastadora alemana Gerhard Hirsch.
  • A la izquierda, vasija del Sinú avaluada en 1.400 euros. A la derecha, peto –también del Sinú– avaluado en 500 euros. Las imágenes y valores son de la subastadora alemana Gerhard Hirsch.
    A la izquierda, vasija del Sinú avaluada en 1.400 euros. A la derecha, peto –también del Sinú– avaluado en 500 euros. Las imágenes y valores son de la subastadora alemana Gerhard Hirsch.
Por juan diego quiceno mesa

La petición, con el respaldo de otras 10 naciones, se le hizo a Alemania. Es arte precolombino subastado por privados.

Veinticinco piezas del patrimonio arqueológico colombiano están previsiblemente hoy en manos de desconocidos; de particulares que pagaron por ellas en una venta que llevó a cabo la casa de subastas alemana Gerhard Hirsch, pese a la protesta colombiana y de otros diez países. Nada importó. Los euros y dólares corrieron y el patrimonio se ferió.

El hallazgo lo informó la Cancillería tras un peritaje que realizó el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) con base en las fotografías que la subastadora publicó en su web: “El Ministerio de Relaciones Exteriores ha enviado instrucciones a la Embajada de Colombia en Alemania con acciones concretas a adelantar ante las autoridades alemanas, que ya están en marcha. Adicionalmente, se está definiendo la hoja de ruta al interior de la Mesa de Repatriación, identificando las acciones que deben adelantar otras entidades del Estado, en el marco de sus competencias, en relación con este caso”.

Año tras año, según la Unesco, el tráfico ilícito de bienes culturales genera cerca de 10.000 millones de dólares. Este caso, según le dijo la subastadora Gerhard Hirsch a la agencia EFE, no se trató de “tráfico” y mucho menos de “ilegal”: “Todos los artículos a la venta tienen un certificado de origen que ‘muestra que los objetos se encuentran de forma legal en Alemania’”.

La repatriación del patrimonio material nacional que salió de Colombia y en general de América Latina es una petición de vieja data en el continente. Desde inicios de siglo XX, los estados latinoamericanos están pidiendo la devolución de su patrimonio. Esto, si bien siempre es difícil, es al menos plausible cuando el patrimonio en cuestión está en manos públicas, ya sea de un Estado (el alemán, en este caso) o de una institución privada con fines de conservación como los museos o universidades. Los casos exitosos son de esa naturaleza.

Perú logró en 2011 y en 2019, por ejemplo, que la Universidad Yale de Estados Unidos le regresara más de 45.000 piezas del patrimonio inca. Cuando la gestión implica a empresas cuyo propósito es la rentabilidad de la operación, la devolución se dificulta mucho más. Colombia, al parecer, lo intentará.

Según la Cancillería, la prioridad es tender puentes “para propender por la restitución de los bienes del patrimonio arqueológico”

Contexto de la Noticia

Polémica otros países se unieron

Colombia, México, Chile, Venezuela, Cuba, Panamá, Costa Rica, Guatemala, Perú, Ecuador y El Salvador protestaron por la realización de la subasta que, en su concepto, “lesiona gravemente” los derechos fundamentales de sus pueblos. El embajador del Perú en Alemania, Elmer Schialer Salcedo, insistió en que “muchas de las piezas no han podido ser exportadas legalmente y tampoco con fines comerciales”.

Juan Diego Quiceno Mesa

Periodista de la Universidad de Antioquia con estudios en escritura de guión de ficción y no ficción.

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