Ya se va armando el ajedrez de uno de los aspectos clave de todo gobernante: su gabinete ministerial. Faltando un mes exacto para la posesión de Abelardo de la Espriella, hay cuatro nombres confirmados oficialmente que liderarán algunas de las carteras más estratégicas.
Rodrigo Lara Restrepo en Interior, Miguel Gómez Martínez en Hacienda, Fabio Arjona Hincapié en Ambiente y el mayor general (r) Jorge Eduardo Mora López en Defensa, que se anunció este lunes. A ellos, es muy probable, según fuentes, que se sumen el penalista Iván Cancino en Justicia y la exfiscal Viviane Morales en Educación. Pero también se sumarían Elsa Noguera en Transporte o Vivienda, Mauricio Gómez en Comercio y Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga también suena para Vivienda aunque podría ser el exgobernador de Cundinamarca Nicolás García.
Más allá de las hojas de vida, los nombramientos empiezan a dibujar un patrón: De la Espriella está premiando a quienes lo acompañaron desde el inicio de la campaña, mientras construye un gabinete con perfiles técnicos, algunos políticos tradicionales y representantes de los sectores que fueron fundamentales para llevarlo a la Presidencia.
Rodrigo Lara Restrepo fue uno de los primeros en respaldar la candidatura. Cuando anunció su designación, el mandatario electo lo presentó como un “zar anticorrupción”, el mismo calificativo con el que Álvaro Uribe lo distinguió cuando ocupó ese rol en 2006.
Algo similar ocurre con Miguel Gómez Martínez, hermano de Enrique Gómez, designado ministro de Hacienda. Aunque su perfil económico es reconocido, también representa una “cuota” de Salvación Nacional, uno de los primeros movimientos que se sumó a la campaña del abogado. De hecho, en las elecciones legislativas ese partido se presentó como “la lista del Tigre” e incluso modificó su imagen para identificarse con la candidatura presidencial.
En esa misma lógica aparecen otros nombres que todavía no han sido oficializados, pero que participan activamente del empalme y suenan con fuerza para el gabinete, como Mauricio Gómez Amín, quien incluso renunció a su curul en el Congreso para dedicarse de lleno a la campaña presidencial.
No todos los nombramientos responden únicamente a criterios políticos. La llegada del biólogo Fabio Arjona al Ministerio de Ambiente sería un ejemplo que se sale de la norma aunque fue viceministro de esa cartera.
Para Cristian Rojas, director del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de La Sabana, varios de los nombres responden a personas con experiencia en sus sectores, pero no dejan de ser políticos.
¿Qué otros criterios ha privilegiado De la Espriella?
Quizás el caso que mejor refleja la combinación de nombrar a alguien cercano pero que también representa al electorado sería el de Viviane Morales, quien, todo indica, llegaría al Ministerio de Educación.
Además de su trayectoria como exfiscal general y exsenadora, su eventual nombramiento también es leído como un reconocimiento al papel que jugó Carlos Alonso Lucio durante la campaña presidencial.
Lucio, exintegrante del M19 y esposo de Morales, fue una de las personas más cercanas a De la Espriella durante la contienda electoral y hoy ocupa un lugar importante dentro del equipo de empalme.
Pero Morales también representa a uno de los sectores que electoralmente más contribuyeron a la campaña de Abelardo: el electorado cristiano; este no solo suele ser disciplinado a la hora de votar sino que promovió activamente al candidato. Morales ha sido una de las abanderadas de los valores cristianos desde hace décadas.
“Está dándole muchísimo juego a los sectores que lo acompañaron políticamente en la Presidencia; especialmente a sectores afines a la tecnocracia y a operadores políticos no solo para acercarse al Congreso, sino también a sectores ligados a pensamientos conservadores”, explica el analista político Alejandro Chala.
En esa lectura encaja otro nombramiento: el del mayor general (r) Jorge Eduardo Mora López al frente del Ministerio de Defensa. De la Espriella mantiene en el liderazgo de esa cartera a un militar retirado, después de décadas en los que el Ministerio había estado encabezado por civiles, hasta que llegó el actual Pedro Sánchez.
El general (r) Mora es hermano del fallecido general Enrique Mora Rangel, antiguo comandante de las Fuerzas Militares durante el mandato de Álvaro Uribe. Y salió de la Fuerza Pública en una de las primeras “barridas” que hizo el presidente Petro. Duró más de tres décadas prestando servicio.
A diferencia de la conformación inicial del gabinete de Gustavo Petro, que buscó incorporar figuras de distintos sectores políticos para ampliar la base de apoyo de su gobierno, las primeras designaciones de De la Espriella muestran una mayor presencia de aliados.
Falta ver si, por ejemplo, para el Ministerio de las Culturas termina nombrando a Daniela Cepeda, hija del político conservador Efraín Cepeda, con lo que haría un guiño directo a ese partido. No obstante, el electo mandatario ha dicho que “no repartirá burocracia”.
Seguramente también tendrán roles relevantes Carlos Andrés Ríos, quien fue el gerente general de la campaña; Joaquín Gutiérrez, jefe de campaña y uno de los hombres de confianza; Saúl Pineda, que integró el equipo programático y económico del entonces candidato; y Sergio Araujo, asesor político y cofundador del Centro Democrático.
Todavía quedan 14 ministerios por definir, además de cargos estratégicos como el Dapre, o entidades con amplio manejo presupuestal como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y Prosperidad Social. Aunque De la Espriella recortaría algunas carteras; Cultura y Deporte se unirían, por ejemplo.
Entre los nombres que siguen sonando aparecen Iván Sánchez para Salud; Indalecio Dangond para Agricultura; María Fernanda Suárez (exministra de Duque) para Minas o incluso para la presidencia de Ecopetrol; y Cristian Halaby, para Trabajo.
Con un mes por delante, el rompecabezas aún está lejos de completarse. Las primeras decisiones muestran que Abelardo de la Espriella busca un equilibrio entre técnicos, aliados de campaña y operadores políticos que impulsaron su llegada a la Casa de Nariño.
¿Qué dicen los confirmados hasta ahora?
Rodrigo Lara: “No vamos a comprar congresistas”, dijo el exsenador y exdirigente de Cambio Radical. Lara llega con la tarea de conseguir mayorías en el Congreso para lograr las ambiciosas propuestas de De la Espriella. Ha dicho que no habrá negociación política que involucre “repartijas burocráticas”, pero sí considera legítimo que los congresistas gestionen recursos para sus regiones.
Miguel Gómez Martínez: “No podemos tener 19 ministerios porque no tenemos la capacidad de financiarlos”, dijo en entrevista con El Tiempo el economista y excongresista que desde ya evalúa un recorte del Estado. Gómez Martínez es hermano del senador electo, Enrique Gómez, líder de Salvación Nacional. Uno de sus primeros retos es que su reforma tributaria sea aprobada en el Congreso.
Fabio Arjona: “Vamos a trabajar en mecanismos de sustitución de deuda por conservación”, señaló a Blu Radio el biólogo y exviceministro de Ambiente. Fabio Arjona llega con un discurso de conciliación con el desarrollo económico y la naturaleza. Anticipó que buscará destrabar el conflicto de Santurbán mediante diálogo, descartó el control letal de hipopótamos y habla de fracking sostenible.
Jorge Mora: “Los bombardeos vuelven con total contundencia”, dijo a Semana el recién designado como Ministro de Defensa de De la Espriella. Con más de tres décadas en el Ejército y excomandante de Fuerzas Especiales, el general (r) Jorge Mora encarna la promesa de endurecer la ofensiva contra los grupos armados ilegales y habla de “levantar la moral” de la Fuerza Pública. También se refirió a reactivar el Esmad.
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