La república de Maldivas, un país tropical sobre el océano Índico, anunció este fin de semana que prohibirá el ingreso a su territorio a cualquier persona que pretenda ingresar con pasaporte israelí.
El anuncio lo hizo la oficina del presidente Mohamed Muizzu, señalando que la medida se tomó luego de un consenso con el gabinete de gobierno.
Tras conocerse la noticia, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, Israel Katz, le recomendó a sus ciudadanos “evitar” viajar a la isla y le pidió a los ciudadanos israelíes que están actualmente en la paradisiaca isla que consideren la opción de irse “ya que si caen en peligro por cualquier motivo, será difícil para que podamos ayudar”.
El presidente de Maldivas anunció que nombrará un enviado especial para evaluar las necesidades del pueblo palestino el cual, denunciaron, se está siendo masacrado. También anunció que organizará una recaudación de fondos para “ayudar a nuestros hermanos y hermanas en Palestina” con la UNRWA, según el comunicado.
Muizzu también anunció que realizará una manifestación a nivel nacional bajo el lema “Falastheenaa Eku Dhivehin”, lo que se tradice como “Maldivos en solidaridad con Palestina”.
La noticia ocurre apenas unos días después de que el mandatario condenara un ataque aéreo de Israel contra el campo de refugiados en Rafah, en el que 45 palestinos fueron masacrados y más de 200 resultaron heridos.
“Junto con el gobierno y el pueblo de Maldivas, pido un cese del fuego inmediato, el fin de la violencia y el acceso humanitario sin obstáculos”, manifestó el presidente en X la semana pasada.
Nos odian”: la sensación de aislamiento crece en Israel con la guerra de Gaza
Este anuncio llega justo cuando crecen las voces sobre el aislamiento mundial de Israel a medida que los palestinos siguen cayendo asesinados por cientos en bombardeos que no cesan.
Según un informe de AFP, muchos israelíes sienten que su país está injustamente aislado, después de varios reveses diplomáticos, la condena internacional por un reciente bombardeo en Gaza y la propagación de las protestas en universidades occidentales.
Los israelíes esperaban un apoyo inquebrantable de sus aliados y de la comunidad internacional después de la letal incursión llevada a cabo en el sur del país el 7 de octubre por comandos del movimiento islamista palestino Hamás.
Pero el caudal de simpatía y solidaridad inicial se fue diluyendo a medida que avanzaba la campaña de represalias en la Franja de Gaza y miles de civiles cayeron asesinados por las armas israelíes.
Esta erosión se aceleró después del bombardeo israelí de la semana pasada contra un campo de desplazados palestinos en Rafah, que mató al menos a 45 personas, según funcionarios de Gaza.
El ejército israelí afirmó que había llevado a cabo un ataque contra dos altos cargos de Hamás, pero que las municiones usadas “por sí solas no podrían haber provocado un incendio de semejante proporción”.
Aun así, el ataque generó condenas desde Estambul hasta Pekín, pasando por Washington, París, México o Santiago de Chile.
Una imagen generada por inteligencia artificial (IA) publicada en Instagram con la etiqueta “Todos los ojos puestos en Rafah” fue compartida más de 47 millones de veces en Instagram desde esa tragedia.
Muchos israelíes mantienen una actitud desafiante ante ese aluvión de críticas.
“No creo que a Israel deba importarle lo que diga el mundo (...). Apoyo a nuestros militares al 100%”, dijo a AFP Netanel Aronson, un israelí-estadounidense de 24 años.
“Rezo todos los días para que ellos estén a salvo y regresen a casa”, agregó.