Solo hay dos cosas claras. Una: la Selección Colombia se concentrará en Guadalajara, México, antes de iniciar el Mundial de Norteamérica 2026, donde debutará ante Uzbekistán en el estadio Azteca el 17 de junio. La otra, que el equipo nacional tendrá un partido de despedida antes de salir del país para participar en su séptima Copa del Mundo.
Cuando se supo la noticia, de inmediato se activaron las alarmas en Bogotá y Medellín. Ambas capitales están interesadas y quieren albergar a la Tricolor y, sobre todo, hacerle todos los honores en el partido de despedida. Los detalles de la decisión de elegir a Guadalajara, ciudad mexicana ubicada a 1.566 metros sobre el nivel del mar, no han sido relevados por los dirigentes, pero se asume que obedecen a aspectos científicos tras un estudio detallado de los médicos y preparadores físicos.
Tampoco se conoce mucho del encuentro de fogueo, aunque se menciona que será el viernes 29 de mayo y que el rival sería un seleccionado africano. Esta fecha resulta compleja porque las elecciones presidenciales en Colombia, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, están programadas para el 31 de mayo, lo que implica amplio personal operativo y de seguridad. Con todo y eso, existe interés de los mandatarios de las dos capitales de ser anfitriones de ese encuentro internacional.
“La Federación nos puede plantear esa situación. Estaríamos felices de recibir a la Selección Colombia en Medellín. El Metropolitano de Barranquilla, que es la casa de la Selección, ya arrancó obras entonces no se podría dar ahí el partido. Por otro lado, las obras de nuestro estadio deben estar empezando entre junio y julio. Puede coincidir con las fechas para que se haga la despedida. Estaríamos felices de despedir a la Selección antes del Mundial”, dijo el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, en la mañana de este martes.
Medellín tiene toda la infraestuctura para organizar cualquier partido y además, está cercana a Guarne, donde Atlético Nacional cuenta con uno de los Centros de Alto Rendimiento más completos del continente, ubicado a 2.149 metros sobre el nivel del mar, ideal para la preparación si se tiene en cuenta que el debut del seleccionado colombiano en la Copa Mundo será frente a Uzbequistán en Ciudad de México, a una altitud de 2.240 msnm.
El Atanasio Girardot, con capacidad para 44.000 espectadores, estaría dispuesto para darle el último impulso a la Selección que regresará a Mundial luego de 8 años.
Bogotá, por su parte, también la levantado la mano para recibir al plantel que dirige el entrenador argentino Néstor Lorenzo. El alcalde Carlos Fernando Galán, lo hizo explícito en diálogo con Blu Radio este martes, obviamente dependiendo de la decisión y exigencias de la Federación, y siempre y cuando la policía pueda garantizar la seguridad.
La capital de la República, “a 2.640 metros más cerca de las estrellas” como en algún momento fue promocionada la ciudad por sus dirigentes, también cumple con las exigencias. El estadio El Campín puede recibir 39.000 aficionados y la Federación tiene en Bogotá un centro de entrenamiento que en forma permanente utilizan los seleccionados nacionales. Además, en esa ciudad se realizó el último juego de despedida del seleccionado criollo antes de jugar un Mundial.
Fue el 25 de mayo del 2018. Aquella vez, en El Campín, los futbolistas convocados por José Pékerman se dividieron en dos equipos y se enfrentaron entre ellos, dándole espectáculo a los aficionados que llegaron. Después, ofrecieron unas palabras para los hinchas. A los pocos días debutaron en el Mundial contra Japón. ¿Cuál es la mejor opción, Medellín o Bogotá? Ya cada uno sacará las conclusiones y, seguramente, el concepto de los patrocinadores también será determinante.