Una fila de camionetas blindadas parqueadas a los alrededores del hotel Grand Hyatt en Bogotá hacen el “camino” por el que han desfilado representantes a la Cámara, senadores, por supuesto los compromisarios de los partidos, y hasta ministros y exministros.
De todo tipo de operadores políticos han estado hablando esta semana, horas antes de que se instale el Congreso, para que el 20 de julio los partidos no lleguen a definir “a voto limpio” quiénes se quedarán con la presidencia de Senado y Cámara.
En contexto: Así va la pelea en Senado y Cámara por las presidencias, ¿el Centro Democrático se quedaría sin nada?
Al hotel se vio entrar desde al Procurador General (Gregorio Eljach), el ministro del Interior designado Rodrigo Lara, hasta el excanciller Luis Gilberto Murillo, en un evento que también coincidía con capacitaciones para los representantes electos.
Y es que, justamente, lo usual —los “acuerdos” no escritos— señala que el primer año de gobierno, que es la “luna de miel” con el poder legislativo, es la bancada más numerosa y que acompaña al gobierno la que asume la presidencia del Senado. En este caso no sería así: el Centro Democrático no se quedaría con esa presidencia, aunque el más opcionado (Alfredo Deluque) sí tiene el visto bueno del gobierno entrante.
¿Por qué es importante para el gobierno y para los partidos tener la presidencia del Senado? Además de darle poder de negociación a la colectividad que queda, quien ocupa ese cargo dirige los debates y fija la agenda legislativa del primer año de mandato; le da el ritmo a los debates.
Simbólicamente es quien se encarga de tomar el juramento y ponerle la banda presidencial el día de la posesión al mandatario electo. De ahí que ese primer año —el de mayor capital político para un mandatario recién llegado— sea el más disputado entre las bancadas que integran la coalición de gobierno.
Una pelea en por el Senado que muestra grietas en la futura coalición de Gobierno
Y es que, pese a que una fuente enterada le dijo a este diario que el mismo Gabriel Vallejo, líder del Centro Democrático, estuvo reunido con parte de la bancada de la U en la noche del miércoles, en esencia la pelea está en esos dos partidos.
Por un lado, el Centro Democrático dice que, al ser el partido de gobierno con la bancada más grande, debería ser el que se quede con la presidencia del Senado. Mientras tanto, todo parece indicar que ya está casi definido que Deluque, de la U, lo será. Tiene más o menos 46 votos de los 52 que necesita.
Conozca. “No van a poder retirar a Colombia de la ONU ni acabar con la JEP”: Rafael Nieto
Por ahora está el respaldo de su bancada, de los conservadores —el propio Efraín Cepeda, líder natural de los azules, confirmó que los diez senadores de su partido acordaron por unanimidad votar por el senador guajiro— y, más recientemente, del partido Cambio Radical, que hizo lo propio en un comunicado expresando su compromiso con el “fortalecimiento del liderazgo que requiere el Congreso”.
A esa cuenta se sumó también Salvación Nacional, colectividad que coavaló la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella y que sostiene que las principales dignidades del Congreso deben quedar en manos de quienes lo acompañaron desde el arranque de la campaña. Y todo parece indicar que los liberales también se sumarían.
Con esos respaldos, Deluque llegaría a la votación del 20 de julio con una ventaja sobre Honorio Henríquez, el candidato del uribismo, que cuenta con 17 senadores. Y es poco probable que pueda sumar más respaldo.
Álvaro Uribe no se quedó callado frente a esa posibilidad. El expresidente cuestionó en su cuenta de X la idoneidad de Deluque para el cargo, recordándole que votó varias reformas del gobierno de Gustavo Petro, como el presupuesto del primer año y la ley de Paz Total. “Extrema coherencia”, ironizó al recordar que también respaldó el proceso de paz del 2016, hoy cuestionado por el presidente electo.
Deluque no se quedó atrás y le respondió a Uribe en declaraciones a EL COLOMBIANO: aseguró que nunca ha sido petrista y que ha tenido una “oposición racional”; reconoció que sí votó unos proyectos a favor del gobierno saliente en sus inicios.
El senador guajiro tampoco negó los rumores de acercamientos con el Pacto Histórico para que le voten a su favor el 20 de julio, pues le faltarían al menos seis votos si el Centro Democrático no cede y los habría estado buscando con la senadora, también de La Guajira, Martha Peralta.
Y aunque Henríquez negó estar acercándose a la oposición por votos, como también había sonado, lo cierto es que ninguno de los dos bandos ha cerrado del todo la puerta a sumar votos de la oposición si la cuenta se cierra apretada. No obstante, los demás partidos esperan que hoy mismo haya “humo blanco” y se concrete un acuerdo para el Senado.
El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, no ve posible que el Centro Democrático se vaya “a voto limpio” en la plenaria, porque eso implicaría una alianza de facto con el Pacto Histórico —la bancada más numerosa del Senado— y no cree que ese escenario vaya a darse. En la misma línea se pronunció Efraín Cepeda, presidente del Partido Conservador, quien calificó esa estrategia como “una mala cosa”, al considerar un contrasentido que sea el Pacto Histórico el que termine definiendo quién preside el Senado.
Entérese: Iván Cepeda y Aída Quilcué no asistieron a recibir sus credenciales al Congreso: enviaron delegados
Y cuando se le preguntó al ministro del Interior designado por qué se empeñan en Deluque y no quieren incluir a alguien del Centro Democrático en la presidencia del Senado, Lara respondió que “es la decisión del presidente (electo)” y porque es amigo cercano de Abelardo de la Espriella “desde hace mucho tiempo”. No obstante, dice ser respetuoso de la autonomía del Congreso.
Desde el Pacto Histórico, entre tanto, apenas hoy se reunirán para saber si van a votar por alguna de las dos opciones en disputa o si, a modo de protesta —conscientes de que no tienen los votos para imponer un nombre propio—, prefieren sugerir a alguien más para la presidencia.
Del Partido Liberal aún no se sabe mucho. Pero como parece que está prácticamente definido que Deluque asumiría la presidencia del Senado, ahora la puja se ha trasladado a la de la Cámara de Representantes.
Lo que está en juego: la unidad de la coalición
Todos los que conformarán la bancada de gobierno, salvo el Centro Democrático, están diciendo que es prioridad defender la unión dentro de la coalición. “Podemos ser aliados sin ser amigos”, dijo el mismo Daniel Briceño (Centro Democrático), que se ha mostrado crítico con las decisiones de su partido.
Ante lo que dijo Lara, de que el mismo Centro Democrático había participado en los acuerdos de que ese partido no tomaría el primer año la presidencia de Cámara, sino que el orden sería conservadores, liberales, Centro Democrático y Cambio Radical, respondió: “Yo no estoy diciendo que ahí no estén metidos los compromisarios de mi partido, yo no estoy hablando a favor de nadie”.
Al parecer, por buscar la presidencia del Senado con Honorio Henríquez, el uribismo habría dejado de lado la posibilidad de que el más votado (Briceño) asumiera la presidencia de la Cámara. Briceño insiste en que lo prioritario es no fragmentar la bancada de gobierno.
La baraja de nombres en la Cámara de Representantes
Briceño, además, ha denunciado que, mientras todos están pendientes de la pelea por el Senado, en la Cámara se estarían moviendo fichas del que él llama “conservatismo petrista”, señalando directamente al representante Nicolás Barguil, de quien dice que sigue actuando en línea con las directrices del gobierno saliente.
Vinculó a Barguil con Alfredo “Ape” Cuello, congresista del Cesar que ha sido clave para sacar adelante buena parte de las reformas del gobierno de Petro (con sus votos o con su presencia para completar el quórum). Según Briceño, esa alianza terminaría entregando la presidencia y las demás dignidades de la mesa directiva de la Cámara a sectores cercanos a la oposición que tomará el Pacto Histórico.
Cabe recordar que entre la primera y la segunda vuelta, en una historia de Instagram, Cuello señaló que “no estaba condicionando a nadie sobre por quién votar”.
Lo cierto es que hoy todo el día están entrando a conciliar por grupos. Y entre esos grupos ya está sonando que, para calmar las aguas, no sea Nicolás Barguil sino otro conservador el que se quede con la presidencia de la Cámara.
Ahora también se habla de Julio Roberto Salazar, representante por Cundinamarca, quien tiene cercanía con el grupo político del gobernador Jorge Rey; estaría siendo impulsado por el exgobernador Nicolás García, amigo y cercano de De la Espriella. ¿Por qué se menciona su nombre? Porque Barguil no está siendo bien recibido por todos los sectores de la coalición, justamente por su cercanía con el ala conservadora que fue “amable” con el petrismo, la misma que hoy cuestiona Briceño.
Nicolás Barguil y Abelardo de la Espriella, de hecho, comparten fortín político en el departamento de Córdoba. De la Espriella conoce de cerca la misma estructura conservadora que se mueve en su departamento.
El primo y jefe político de Nicolás, el exsenador David Barguil, lideró públicamente el respaldo a la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella, consolidando la alianza entre ese sector del Partido Conservador y el nuevo mandatario. Y, como reveló La Silla Vacía, la pareja de David Barguil, María Victoria “Toya” Ramírez, comparte círculos sociales muy estrechos en Córdoba con Ana Lucía Pineda, la próxima primera dama.
Y como los amiguismos han reinado en los vistos buenos que ha dado el presidente electo, es muy probable que si le sonó Barguil, esa idea no se cambie tan fácil.
Conozca: Daniel Briceño no tiene oficina en la Cámara y se queja del secretario, ¿por qué?
¿Y cómo ha sido históricamente la definición de las presidencias del Senado?
La tradición de que la bancada mayoritaria de gobierno se quede con la presidencia del Senado durante el primer año de cada cuatrienio tiene varios antecedentes recientes:
- Periodo 2022–2026: presidente Gustavo Petro (Pacto Histórico). Presidente del Senado el primer año (2022–2023): Roy Barreras, también del Pacto Histórico.
- Periodo 2018–2022: presidente Iván Duque (Centro Democrático). Presidente del Senado el primer año (2018–2019): Ernesto Macías Tovar, del Centro Democrático.
- Periodo 2014–2018: presidente Juan Manuel Santos (Partido de la U). Presidente del Senado el primer año (2014–2015): José David Name, del Partido de la U.
-Periodo 2010–2014: presidente Juan Manuel Santos (Partido de la U). Presidente del Senado el primer año (2010–2011): Armando Benedetti, del Partido de la U.
Ese historial es, precisamente, el que hoy invoca el Centro Democrático para reclamar la presidencia del Senado como la bancada más numerosa de la coalición de gobierno entrante —y el cercanos al gobierno de Abelardo de la Espriella parece dispuesto a romper con la candidatura de Alfredo Deluque.
Siga leyendo: “Abelardo debería estar tranquilo, complacido, con una presidencia del Centro Democrático en Senado”: Hernán Cadavid
Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Por qué son tan importantes las presidencias de Senado y Cámara para el Gobierno?
- Porque quien ocupa esos cargos, aunque en teoría debe ser objetivo, dirige las sesiones plenarias, fija el orden del día, coordina el trámite de los proyectos de ley y tiene un papel determinante en el ritmo de la agenda legislativa del Ejecutivo.
- ¿Por qué el Centro Democrático reclama la presidencia del Senado?
- Porque sostiene que es la bancada más numerosa de la coalición de gobierno y, por tradición, el primer año de un gobierno esa colectividad suele quedarse con la presidencia del Senado.
- ¿Cuándo y cómo se eligen los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes?
- Los presidentes del Senado y de la Cámara se eligen el 20 de julio, durante la sesión de instalación del nuevo Congreso. Cada corporación realiza una votación independiente, en la que los congresistas eligen quién ocupará la Presidencia para el primer año legislativo. Aunque los partidos suelen llegar con acuerdos políticos previamente negociados, la decisión final depende de la mayoría de votos obtenidos en el recinto: 52 para Senado y 93 para Cámara. Si no existe un consenso, la elección puede definirse “a voto limpio”, es decir, mediante la votación de los congresistas presentes.
- ¿Qué funciones tiene el presidente del Senado y por qué ese cargo es tan importante?
- El presidente del Senado dirige las sesiones plenarias, organiza el orden del día, define buena parte del ritmo del debate legislativo y representa políticamente al Congreso. Además, durante la posesión presidencial es quien toma el juramento al presidente electo y le impone la banda presidencial, por lo que su papel tiene un fuerte peso institucional y político.