La representante a la Cámara Aida Quilcué aseguró que el aumento de la violencia durante el gobierno de Gustavo Petro no puede analizarse como un fenómeno exclusivo de esa administración y sostuvo que las masacres y el conflicto armado son problemas que vienen de décadas atrás.
Aunque reconoció que el Ejecutivo no logró reducir los niveles de violencia como esperaba, afirmó que también hubo avances en inversión social para enfrentar las causas estructurales del conflicto.
La congresista hizo estas declaraciones al ser consultada por Caracol Radio sobre el país que recibirá el presidente electo, Abelardo de la Espriella, en medio de las críticas por el incremento de las masacres durante el cuatrienio.
Frente a la posibilidad de que el gobierno saliente haga un reconocimiento de responsabilidad, Quilcué respondió:
“Mi memoria me recuerda que la violencia no viene de este gobierno. Los pueblos indígenas hemos sufrido una violencia sistemática desde tiempos ancestrales. Han querido aniquilarnos, desaparecernos, y hoy vuelvo a escuchar esos mismos discursos”.
Y agregó: “Si bien durante este gobierno la violencia ha persistido, no ha sido producto de una decisión de un presidente que haya dicho que va a acabar con todo”.
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Según explicó, uno de los principales retos sigue siendo el departamento del Cauca, donde, a su juicio, la solución no depende únicamente del fortalecimiento de las operaciones contra los grupos armados. También requiere inversión social para atender las condiciones que han alimentado el conflicto durante años.
En ese sentido, defendió la gestión del presidente Petro al señalar que su administración destinó recursos sin precedentes a programas sociales. No obstante, admitió que esos esfuerzos no fueron suficientes para lograr una reducción de la violencia.
Para Quilcué, la continuidad de la guerra obedece a un problema estructural que no fue resuelto por gobiernos anteriores y que tampoco pudo solucionarse en un solo periodo presidencial.
”¿Que la violencia no se desescaló? Sí. Pero también es cierto que nosotros, desde las organizaciones, entendemos que un gobierno no puede actuar únicamente desde una visión centralista, sino que debe coordinar con los pueblos. Nosotros caminamos junto a las organizaciones y ellas siempre hicieron propuestas de cara al país”, aseguró.
Agregó que la construcción de paz exige coordinación permanente con las organizaciones sociales y las comunidades de los territorios: “Lo que pasó fue que la guerra siguió agudizándose. Pero eso no significa que esa guerra haya comenzado con este gobierno. Fueron muchos los gobiernos que pasaron sin avanzar”.
Más allá del balance del gobierno saliente, la representante también se refirió al papel que desempeñará el Pacto Histórico durante la administración de Abelardo de la Espriella.
Aseguró que la coalición ejercerá la oposición desde el Congreso y reiteró que acudirá a mecanismos de movilización si considera que se vulnera la Constitución.
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