Con el cese de operaciones de Viva Air (28 de febrero) y de Ultra Air (29 de marzo) el país se quedó sin el 24% de su oferta en vuelos comerciales para la Semana Santa. El jefe de Estado decidió, incluso, suspender sus viajes en el avión presidencial.
Entérese: Atención: operación de Ultra Air habría llegado a su fin
“Suspenderé todos mis viajes para que el avión presidencial sea utilizado en medio de la crisis. Junto al equipo del Ministerio de Transporte y la Aerocivil evaluaremos las medidas a tomar para atender la emergencia aérea”, detalló Petro.
La última en suspender las operaciones fue Ultra Air. Inicialmente perdió tres de sus seis aviones y desde este 29 de marzo dejó de vender tiquetes para todas las rutas nacionales.
Fuentes de la industria le había relatado a EL COLOMBIANO que Ultra estaba a la espera del desembolso de una entidad financiera para continuar con su operación. Pero el préstamo no se concretó y sus aviones permanecen en tierra.
“Para estos días de Semana Santa vamos a exigir la reprogramación o el pago en efectivo de los tiquetes. Ya tendremos que buscar con las otras aerolíneas como Wingo, Avianca, Latam, Satena e Easy Fly que puedan atender los vuelos que fueron suspendidos por Ultra”, detalló Guillermo Reyes, ministro de Transporte en respuesta a los usuarios afectados.