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Colombia, ¿tierra fértil para un libertario al estilo Milei en 2026?

La impopularidad de Petro y sus frecuentes rencillas podrían estar abonando el terreno para el surgimiento de un dirigente radical y antisistema para las elecciones de 2026

  • Aunque restan poco menos de tres años para las elecciones presidenciales de 2026, desde ya retumban nombres de diferentes orillas, especialmente de centro-derecha, buscando un lugar en el partidor. Desde la izquierda, con personajes como María José Pizarro, también pretenden dar la pelea. FOTO Colprensa
    Aunque restan poco menos de tres años para las elecciones presidenciales de 2026, desde ya retumban nombres de diferentes orillas, especialmente de centro-derecha, buscando un lugar en el partidor. Desde la izquierda, con personajes como María José Pizarro, también pretenden dar la pelea. FOTO Colprensa
  • Colombia, ¿tierra fértil para un libertario al estilo Milei en 2026?
  • Colombia, ¿tierra fértil para un libertario al estilo Milei en 2026?
21 de octubre de 2023
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Si bien de unos años para acá la izquierda latinoamericana parecía estar revitalizándose con personajes como Andrés Manuel López Obrador (México), Gabriel Boric (Chile), Luiz Inácio Lula da Silva (reelecto en Brasil) y hasta el propio Gustavo Petro, el triunfo de Javier Milei en Argentina representa un portazo para la salud y continuidad de ese bloque.

Lea también: Boluarte, Bukele y Milei: choques internacionales de Petro con sus homólogos de América Latina

Sin embargo –sin dejar de lado el lastre de impopularidad que cargan algunos de ellos–, el triunfo de este economista, de 53 años, se traduce también en una amenaza para el proyecto de izquierda y, en el caso colombiano, otro palo en la rueda para el “gobierno del cambio” en su idea de dejar sucesor en 2026.

En medio de la cada vez más pugnaz y virulenta discusión entre izquierda y derecha, Milei –con un estilo confrontacional y antisistema–, se salió del molde y puso a hablar a la región de las nociones de “liberal libertario”, como se ha definido.

“Es una escuela política que dice que el Estado es corrupto y no se debería meter en la vida privada de las personas. Tampoco prestar servicios que son más eficientemente asumidos por el mercado. En síntesis, propone reducir al Estado a su mínima expresión”, explica Juan Federico Pino, profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de Ecuador, una organización académica e investigativa creada a expensas de la Unesco.

Colombia no ha estado exenta de esta corriente política y, aunque hoy parece marginal e insignificante, podría tener un renovado impulso con personajes como Milei, pero también de otros líderes, como Nayib Bukele en El Salvador.

“En el caso de Colombia hay algunos grupos que se denominan libertarios y, de hecho, han salido a criticar las reformas del gobierno Petro, considerándolas precisamente que aumentan el tamaño del Estado y limitan la capacidad de decisión de los individuos”, señala por su parte Eduardo Velosa, director de la Maestría en Estudios Internacionales de la Universidad Javeriana.

Al margen de la discusión de filosofía política, lo cierto es que en términos prácticos el discurso incendiario y contrasistema de Milei podría tener calado en un sector cada vez más determinante de la sociedad colombiana. Para Sergio Guzmán, director de la consultora de riesgos políticos Colombia Risk, no hay que perder de vista que el nuevo mandatario argentino se hizo elegir enarbolando un “populismo unipersonal” alrededor de su pensamiento y un culto a su personalidad.

Por ello –advierte– en Colombia, con un ambiente político tan crispado y una sociedad tan polarizada e inconforme con el gobierno, no sería sorpresivo que surja un personaje de ese calibre con una personalidad carismática que logre aglutinar la oposición. “Colombia es campo fértil para un político disruptivo. Hay oportunidades para personas que digan ser libertarias”.

En ello coincide Pino, quien asegura que el surgimiento y consolidación de una figura así dependerá “del desempeño que siga teniendo el gobierno de Gustavo Petro. De seguir así es probable que pueda aparecer un outsider de derecha”. No sería descabellado. Apenas este lunes se conoció otra encuesta que raja a Petro: según el sondeo de Datexco, el 66 % desaprueba la manera como el presidente está manejando el país.

Un temprano partidor

Las políticas impopulares de Petro, sus frecuentes diatribas contra sectores de oposición y medios de comunicación, así como su cada vez más diezmada capacidad de concertación –hoy su mentado “acuerdo nacional” sigue en veremos–, ha dado pie para el surgimiento de prematuras campañas presidenciales.

Hoy en el partidor comienzan a sonar con fuerza personajes como la senadora María Fernanda Cabal (Centro Democrático) o el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, mandamás de Cambio Radical, así como gobernantes salientes como la alcaldesa Claudia López (Bogotá) o los todavía gobernadores Aníbal Gaviria (Antioquia) y Juan Guillermo Zuluaga (Meta). Todos, de alguna manera u otra, afincados en el discurso de oposición contra Petro. Incluso, en los mentideros políticos han puesto a sonar el nombre del fiscal Francisco Barbosa, cuyo periodo concluye en febrero próximo.

En contraste, desde la izquierda también ya retumban nombres para enarbolar las banderas del petrismo, entre ellos, el hoy embajador en Reino Unido, Roy Barreras; la senadora María José Pizarro (Pacto Histórico); el exgobernador de Magdalena Carlos Caicedo, y hasta el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien desde ya anunció que será candidato presidencial en 2026. No obstante, al estar enmarcados como herederos de Petro su influencia está por verse.

“Hay un aspecto innovador en Latinoamérica que son los triunfos de proyectos que uno podría decir de nueva derecha, que ya no se identifican con las derechas tradicionales como el Partido Conservador y que tienen este tipo de relatos libertarios como tal”, agrega el profesor Pino, mientras que Velosa no deja de alertar como paradójico que proyectos que hoy se enmarcan en la derecha tengan cercanía con el movimiento libertario, pues “la derecha tradicional cree en el Estado fuerte, precisamente para garantizar un orden y que la sociedad está por encima del individuo y no al revés, como lo plantean los libertarios”.

El escenario aún parece “biche” para escoger al sucesor de Petro y todavía hay que ver los resultados que eventualmente puedan tener las políticas del “gobierno del cambio”; no obstante, al tomar la fotografía hoy, el escenario parece cada vez más adverso para el mandatario colombiano de cara a darle continuidad a su proyecto político y a consolidarse como un líder regional de la izquierda latinoamericana. ¿Estará favoreciendo la creación o consolidación de un Milei criollo?

Petro, ¿cada vez más aislado y con nuevos antagonistas?

Colombia, ¿tierra fértil para un libertario al estilo Milei?

Contrario a la actitud de otros jefes de Estado que, aun siendo ideológicamente opuestos a Milei, lo felicitaron por su triunfo –entre ellos, el propio Boric–, Petro en su primer momento criticó la elección del nuevo mandatario argentino, aunque después se retractó y envió un saludo y sus felicitaciones.

De acuerdo con el profesor Eduardo Velosa, si bien Argentina y Colombia no son socios fundamentales, Milei sí podría terminar convirtiéndose en una piedra en el zapato para los intereses regionales de Petro. “Iría en contravía de algunas de las políticas regionales que pueda llegar a proponer no solamente Colombia, sino Brasil o Chile.

Colombia, ¿tierra fértil para un libertario al estilo Milei?

Incluso, hay que ver qué pasa con organismos como Mercosur”, asegura. En esa línea, el director de Colombia Risk declara a su turno que el triunfo de Milei es una muestra de que Petro está perdiendo aliados regionales y hoy no tendría de otra que seguirse atrincherando en socios como Nicolás Maduro en Venezuela, Lula en Brasil, Boric en Chile o AMLO en México.

“A Petro se le están acabando los aliados regionales. Va a terminar encasillado en la vieja izquierda. No va a ser tan fácil para el presidente Petro hacer amigos e influir en personas en Latinoamérica. Su liderazgo cada vez más está en veremos, por no hablar de que puede haber un gobierno de oposición en México el año entrante o el resurgimiento de Donald Trump en Estados Unidos”, precisa. Lo anterior daría pie a nuevos enfrentamientos de Petro con antagonistas como Bukele, Dina Boluarte en Perú o ahora Milei. Además, pondría en entredicho la diplomacia colombiana.

Contrario a la actitud de otros jefes de Estado que, aun siendo ideológicamente opuestos a Milei, lo felicitaron por su triunfo –entre ellos, el propio Boric–, Petro en su primer momento criticó la elección del nuevo mandatario argentino, aunque después se retractó y envió un saludo y sus felicitaciones. De acuerdo con el profesor Eduardo Velosa, si bien Argentina y Colombia no son socios fundamentales, Milei sí podría terminar convirtiéndose en una piedra en el zapato para los intereses regionales de Petro. “Iría en contravía de algunas de las políticas regionales que pueda llegar a proponer no solamente Colombia, sino Brasil o Chile. Incluso, hay que ver qué pasa con organismos como Mercosur”, asegura. En esa línea, el director de Colombia Risk declara a su turno que el triunfo de Milei es una muestra de que Petro está perdiendo aliados regionales y hoy no tendría de otra que seguirse atrincherando en socios como Nicolás Maduro en Venezuela, Lula en Brasil, Boric en Chile o AMLO en México.

“A Petro se le están acabando los aliados regionales. Va a terminar encasillado en la vieja izquierda. No va a ser tan fácil para el presidente Petro hacer amigos e influir en personas en Latinoamérica. Su liderazgo cada vez más está en veremos, por no hablar de que puede haber un gobierno de oposición en México el año entrante o el resurgimiento de Donald Trump en Estados Unidos”, precisa. Lo anterior daría pie a nuevos enfrentamientos de Petro con antagonistas como Bukele, Dina Boluarte en Perú o ahora Milei. Además, pondría en entredicho la diplomacia colombiana.

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