Con la cantidad de millones que cuestan estos gadgets usted podría irse de viaje con su familia o remodelar su casa, sin embargo, algunos prefieren invertir ese dinero en estos aparatos tecnológicos con características especiales que llevan a otro nivel la experiencia del usuario con ellos.
Materias como oro o zafiro hacen que estos dispositivos estén entre los más costosos de sus segmentos. Prometen exclusividad y lujo, pero el precio que hay que pagar es alto.
No obstante tienen su público, y aunque es poco común verlos en las manos o en la casa de alguien, tenerlos es una excentricidad que vale la pena.