Hay que preguntarse si el resurgimiento de algunos partidos se debe a sus postulados y doctrina o a los mecanismos del Estado clientelista. Gobierno habla de paz, y guerrilla responde matando.
Así como para los colombianos es un rito acudir a las urnas para elegir sus gobernantes, también es un rito escuchar al día siguiente de los comicios los cantos de victoria de los partidos políticos.
Ayer al finalizar la tarde, quien entonó el parte de victoria fue el propio presidente de la República. Para Juan Manuel Santos, las elecciones del domingo fueron un espaldarazo a la paz y a la Unidad Nacional, que agrupa a los partidos que lo apoyan en el Congreso. Dijo el presidente que sus mayorías no solo se consolidaron, sino que crecieron.
Era completamente previsible tal lectura. De hecho, casi todos los resultados posibles darían pie para que el gobierno lo tomara como un espaldarazo a sus propósitos de llevar adelante su agenda de diálogos...