Luego de 11 meses en proceso de reorganización, la Superintendencia de Sociedades decidió ayer que Frigoríficos Ganaderos de Colombia (Friogán) comience su desmonte y pague sus acreencias con los bienes actuales que quedan bajo la tutela de la entidad.
“Friogán queda en liquidacion y en adelante para todos los efectos debe anunciarse como sociedad en liquidación judicial”, señala la resolución leída ayer al final de una audiencia que empezó a las 3 p.m. en la Supersociedades.
Así se cierra otro capítulo de las tensiones entre la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) y el Ministerio de Agricultura, por el manejo de los recursos parafiscales del Fondo Nacional del Ganado, principal accionista de Friogán (78 %).
Lo cierto es que en sus 11 años de historia, se identifican tres obstáculos que llevaron a la insostenibilidad de la empresa que surgió de la fusión de cinco frigoríficos, uno de ellos en La Pintada (Suroeste antioqueño).
Según dijo al diario La República el presidente de la empresa, Armando José Daza, “Friogan nació con deudas”. Sus compromisos ascienden a 71.500 millones de pesos, de los cuales 40 mil millones son con el Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Bancolombia, Bbva y Colpatria. Mientras que debe 20 mil millones de pesos al Instituto para el Desarrollo de Antioquia (Idea).
Se suman malos manejos administrativos, una de las plantas fue cerrada, se aceptaron altos salarios y hubo nepotismo. Y el tercer obstáculo fue el intento fallido de capitalización, ya que Pedro María Moreno, no pudo invertir 100.000 millones que dijo tener para salvar la empresa.