Los efectos de una alta tasa de interés lo sienten en su máxima expresión los bancos, que en los cuatro primeros meses de este 2023 ganaron 43% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Los establecimientos de crédito obtuvieron una ganancia de 4,3 billones de pesos, de acuerdo con el más reciente informe de la Superintendencia Financiera de Colombia, unos resultados que permanecen en terreno y que no son despreciables, pero que preocupan porque experimentan presiones a la baja, producto de un mayor gasto en provisiones de la cartera de consumo, ya que se empiezan a sentir niveles de mora más altos.
Es decir, las entidades financieras tienen que aumentar el colchón que mantienen por si sus deudores no les pagan, y eso reduce las utilidades.
Desagregando por tipo de entidad, los bancos acumularon unas utilidades de $3,67 billones, las corporaciones financieras $730.300 millones, las cooperativas de carácter financiero obtuvieron $17.300 millones, mientras que las compañías de financiamiento perdieron $97.000 millones.
Empiezan las vacas flacas
El año pasado podría considerarse de vacas gordas para la economía nacional, la reactivación luego de la pandemia y el gasto del ahorro acumulado durante esa crisis hizo que el gasto fuera boyante, pero con el aumento de las tasas de interés, para controlar la inflación, el consumo empezó a ralentizarse.
Los expertos anotan que con un crédito tan caro la gente lo piensa más para endeudarse, y cuando lo hace le cuesta mucho más pagar esa deuda. De ahí que los bancos observen menos ganancias que en 2022. La Superfinanciera dice que el bajón es de 43%.
Pero la disminución no se da solo a nivel de utilidades, los activos se redujeron en 1,7%, las inversiones en -2,4% y el patrimonio en -0,4%.
El desempeño bancario
Bancolombia fue el banco más destacado, que logró una utilidad 2,2 billones de pesos en los cuatro primeros meses del año, dejando muy atrás a sus competidores, pues el segundo banco en ganancias fue Banco de Bogotá con $623.000 millones y en el tercer lugar se ubicó Citibank, con $289.347 millones.
Bancolombia no canta victoria, ha tenido que hacer un esfuerzo importante en aprovisionamiento, que no le han permitido aumentar mucho más sus ganancias con respecto a 2023, pues estas se mantienen en un terreno similar, pese a que los activos hubieran aumentado 20% en el primer trimestre.
Pero entre enero y abril a ocho bancos les fue mal y reportaron pérdidas. El que más perdió fue el Banco Popular, parte del Grupo Aval, que reportó una pérdida de $129.577 millones.
En saldo rojo también se reportaron Scotiabank Colpatria (-$88.099 millones); AV Villas, también de Aval (-$51.041 millones); el ecuatoriano Banco Pichincha (-$46.476 millones); el chileno Banco Falabella (-$38.049 millones); Lulobank, el neobanco del Grupo Gilinski (-$28.763 millones); Mibanco, de Credicorp Capital (-$17.252 millones) y Bancoomeva (-$8.833 millones).
Aumenta la mora
El reporte deja ver que el indicador de Calidad Tradicional (que resulta de la cartera y leasing vencidos sobre el bruto) llegó en abril hasta 4,6%, superior a 3,8% de 12 meses atrás.
Esto quiere decir que mientras en enero la cartera vencida se totalizaba en poco más de $25 billones, al terminar el cuarto mes del año superó los $30,4 billones. Lo que evidencia que se está deteriorando y los clientes se están demorando más para pagar sus obligaciones financieras.
Recientemente, el propio presidente del banco Itaú Colombia, Baruc Sáez, explicó que la entidad ha notado una dinámica en la desaceleración del crédito.
“La desaceleración más fuerte está en sectores sensibles a tasas de interés como el constructor, pues la vivienda ha sido afectada por las tasas de interés. Es un sector en el que claramente vemos más desaceleración”, dijo.
Esto ha dado nuevos niveles de mora para el sistema financiero en general, pero aún se mantiene fuerte si se miran los márgenes de liquidez. “Incluso, ese 4,6% del indicador de Calidad Tradicional es muy bajo comparado con la región”, destacó Mauricio Montero, analista de la Universidad de Los Andes.
Muchos aprovecharon
Según el reporte de la Superfinanciera, se observa que para abril los Certificados de Depósito a Término, más conocidos como CDT, ya totalizaban $267,9 billones, lo que se traduce en un aumento de 39,1% si se compara con el mismo mes del año pasado. O si se quiere, es posible afirmar que en 12 meses el saldo aumentó en $97 billones.
El apetito por los CDT obedece al ciclo actual de la economía, teniendo en cuenta que las tasas de interés están en 13,25% y son un indicador de referencia para la captación de este tipo de depósitos.