Si a estas alturas terminara el 2025, la palabra del año sería “arancel”. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó decidido a adoptar una política proteccionista que está escalando hacia una guerra comercial. Su anuncio más reciente fue la imposición de un arancel de 25% a automóviles no fabricados en Estados Unidos que empezará a regir el 2 de abril.
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Según un reporte de The Economist, curiosamente la medida no golpearía a Tesla, de Elon Musk, cuyos ensamblajes se hacen 100% en Estados Unidos, pero sí significará costos adicionales para Ford (77%), Stellantis (57%), Nissan (52%) o General Motors (52%), que aunque tienen una buena parte de la producción en suelo gringo, también tienen una operación minoritaria en México o Canadá.
Como ha sido la constante en este primer cuarto del año, una vez Trump anuncia nuevas medidas comerciales los mercados reaccionan vertiginosamente. Es así como el jueves hubo caídas en los principales índices bursátiles, pero, sobre todo, en los títulos de compañías automotrices. El golpe más fuerte fue sobre las especies de General Motors, Mazda o Hyundai (ver gráfico).
Pero para no perderse en esta lluvia de aranceles, acá hacemos un repaso de lo que, hasta ahora, ha anunciado Trump en medio del pulso contra sus principales socios comerciales:
Aranceles por comprarle petróleo a Venezuela
El mandatario resolvió que a todo país que le compre gas o petróleo a Venezuela se le impondrá un arancel de 25% para los productos que desee exportar hacia EE.UU.
“Venezuela ha enviado a Estados Unidos, de forma deliberada y engañosa, a decenas de miles de delincuentes de alto rango y de otros tipos, muchos de los cuales son asesinos y personas de naturaleza muy violenta”, se quejó el mandatario.
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La medida apunta indirectamente a China, que es el mayor cliente del crudo venezolano, aunque también podría tener efectos para España o Singapur. Ya hace unas semanas, EE.UU. ordenó a Chevron cesar su operación en el vecino país.
Aranceles a México, Canadá y China
Quizás estos han sido los más polémicos, por tratarse de sus mayores socios comerciales, y en el caso de México y Canadá por golpear el acuerdo comercial que por años han sostenido.
Por el momento, los nuevos tributos para México y Canadá están suspendidos para aquellos productos que estén incluidos en el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), pero la amenaza es que entren en vigencia el próximo 2 de abril.
La medida apunta a gravar con un 25% los bienes que entren a EE.UU. provenientes de esas dos economías, como respuesta a lo que Trump ha descrito como una crisis del fentanilo en su país, el cual entra mayoritariamente por las frontera con México, y en menor medida con Canadá.
A China, entre tanto, le subieron al 20% los aranceles sobre todos sus productos, y en este caso el gobierno de la potencia asiática respondió con gravámenes adicionales de hasta 15% a las importaciones de bienes agrícolas desde EE.UU.
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Aranceles al acero y el aluminio
En la primera mitad de marzo, Trump ordenó aumentar al 50% el arancel para el aluminio y el acero provenientes de Canadá, en lugar del 25% anunciado en un inicio.
La medida se extendió posteriormente a todo el acero y el aluminio que entre a Estados Unidos, con una tarifa del 25%.
Además de Canadá, principal proveedor, Brasil, México, Corea del Sur, Vietnam y Japón se ven duramente afectados.
Se trata de una decisión similar a la de su primer mandato, que desembocó en una guerra comercial. Trump aseguró que es necesaria para la seguridad nacional.
Aranceles recíprocos
Estos son de los que más expectativa y preocupación generan. El mandatario señaló el próximo 2 de abril como la fecha para que entren en vigencia, en una especie de “ojo por ojo”.
A falta de que el gobierno gringo revele sus planes, la idea sería compensar los aranceles que cada socio comercial aplica a los productos de Estados Unidos.
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De acuerdo con Bloomberg, esta medida podría venir de varias maneras, por ejemplo, a productos específicos, a industrias enteras o promediar los aranceles a mercancías de algunos países en específico.
Aranceles agrícolas
El 2 de abril también ha sido la fecha marcada por Trump para la adopción de aranceles a productos agrícolas que ingresen a Estados Unidos, los cuales tendrían un efecto particularmente fuerte en Colombia.
Cada año, nuestro país exporta al mercado estadounidense alrededor de 15.000 millones de dólares, de los cuales el 5%, o unos 7.600 millones de dólares, corresponde a bienes agrícolas.
Todavía no está muy claro cómo es que Estados Unidos pretende incorporarlos, pero María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de Amcham Colombia, apuntó que “por ejemplo, se estima que un arancel del 25% a frutas y verduras provenientes de México puede costar a los consumidores estadounidenses alrededor de 5 billones de dólares, mientras la producción interna se ajusta”.
Como dice el dicho, “amanecerá y veremos”. La próxima semana será clave para saber si Trump va en serio o esto se quedará en amenazas.
Sobre esta guerra comercial, Javier Díaz, presidente de Analdex, expresó que “contrario a lo que fue la primera administración de Trump, hoy China está mejor preparada para enfrentar los retos que tiene frente a Estados Unidos”.
Según él, “China le está sacando ventaja a los Estados Unidos. Claro, detrás de toda está guerra comercial está la disputa tecnológica. Realmente la preocupación de EE. UU. es que China está tomando su tecnología, la está mejorando y le está ganando la partida”.