Prepárese, porque su próximo iPhone podría llegar con un precio mucho más alto. Y no es por una pantalla más grande o una cámara con más megapíxeles, sino por los nuevos aranceles que acaba de imponer Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos revivió su ofensiva comercial con una batería de impuestos a las importaciones desde decenas de países, y China —donde se fabrican la mayoría de los iPhones— recibió uno de los golpes más duros: un arancel del 54%.
Siga leyendo: ¡Ojo exportadores! Aranceles de Trump a Colombia entran en vigor este 5 de abril
¿El resultado? Si Apple decide trasladar ese costo a los usuarios, como prevén varios analistas, el alza en el precio podría ser brutal: entre 30% y 40%.
Eso significa que un iPhone 16, que hoy cuesta US$799, podría escalar hasta los US$1.142. Y el iPhone 16 Pro Max, el modelo tope de gama con 1 TB de memoria, pasaría de US$1.599 a rozar los US$2.300.
Un lujo cada vez más inalcanzable, teniendo en cuenta que el dólar en Colombia se disparó y llegó a los $4.274, para un total de $9,9 millones.
Los impactos de los aranceles en la venta de Apple
Apple, que vende más de 220 millones de iPhones al año, tiene en Estados Unidos, China y Europa sus principales mercados.
Hasta ahora, había logrado conseguir exenciones en otras rondas arancelarias bajo Trump. Pero esta vez la Casa Blanca no ha dado señales de ceder.
Lea más: ¡Sorpresa! Apple lanzó un nuevo iPhone 16 barato: ¿cuánto vale en Colombia?
“Nos sorprende que Apple, siendo un ícono estadounidense, no esté recibiendo el mismo trato preferencial que antes”, dijo Barton Crockett, analista de Rosenblatt Securities, para Reuters.
La noticia cayó como bomba en Wall Street: las acciones de Apple se desplomaron 9,3% el jueves, su peor caída desde marzo de 2020.
El iPhone 16e, el modelo más básico lanzado en febrero por US$599, podría llegar a costar hasta US$856 con el aumento. Y no sería el único dispositivo afectado. Otros productos de Apple también podrían subir de precio si se mantiene esta presión arancelaria.
Aunque muchos usuarios financian sus teléfonos con planes a dos o tres años, el impacto en el bolsillo será difícil de disimular.
Y lo peor: la demanda por los iPhones ya venía floja. Apple Intelligence —su nuevo paquete de funciones con IA, integración con ChatGPT y mejoras en el manejo de notificaciones y correos— no ha sido el imán que esperaban en Cupertino.
“La innovación no ha sido suficiente para convencer a los usuarios de cambiar de modelo”, coinciden varios analistas. Eso podría convertirse en una tormenta perfecta: más costos, menos ventas.
Angelo Zino, experto de CFRA Research, para Reuters, cree que Apple solo podrá trasladar entre 5% y 10% del sobrecosto a los usuarios. Por eso, todo indica que la compañía aguantará hasta el otoño, cuando lance el iPhone 17, para ajustar precios sin espantar al mercado.
La apuesta de Apple por diversificar su producción a Vietnam y la India tampoco alivia del todo la presión: esos países también recibieron aranceles de 46% y 26%, respectivamente.
Según Neil Shah, cofundador de Counterpoint Research, Apple necesitaría subir sus precios en al menos 30% en promedio para compensar el golpe de los aranceles. Pero eso podría alejar a muchos compradores y abrirle la puerta a Samsung, cuya producción en Corea del Sur lo libra —por ahora— de la peor parte de la nueva guerra comercial.