La Comisión Europea presentó una nueva estrategia de preparación civil que recomienda a los ciudadanos de la Unión Europea contar con un kit de emergencia capaz de sostenerlos durante las primeras 72 horas de una crisis. Esta iniciativa surge en respuesta al incremento de amenazas como desastres naturales, conflictos armados y otras emergencias que podrían interrumpir los servicios esenciales.
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El objetivo principal de esta medida es fortalecer la resiliencia de la población ante situaciones donde la asistencia externa podría tardar en llegar. Al estar preparados para subsistir por cuenta propia durante tres días, se busca reducir la presión sobre los servicios de emergencia y mejorar la capacidad de respuesta general.
Según el documento al que tuvo acceso El País, la estrategia se enmarca dentro del programa “ReArm”, promovido por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Este plan no solo exige a los Estados miembros reforzar sus sistemas de defensa, sino que también apela a la responsabilidad individual. Se recomienda que los ciudadanos dispongan de un kit de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos básicos y baterías eléctricas, entre otros suministros esenciales.
En detalle: ¿Qué debe traer el kit de supervivencia de 72 horas?
Según medios internacionales, el kit de la Comisión Europea para sobrevivir durante tres días luego de que inicie una crisis se compone de: agua y comida, elementos de higiene, medicamentos, herramientas de calefacción y luz como las linternas, extintores, cintas, alicates, dinero en efectivo, documentos personales, una radio, y un cargador para el celular.
“El período inicial es el más crítico”, señala el informe. La Comisión Europea destaca que, ante cualquier emergencia de gran escala, los primeros tres días pueden marcar la diferencia entre el caos y una respuesta organizada. Por ello, la iniciativa no solo aboga por el almacenamiento de suministros, sino también por la realización de simulacros y la capacitación de la población.
Además del fomento de una cultura de prevención, la estrategia incluye 30 medidas concretas, entre ellas campañas informativas para que los ciudadanos sepan exactamente qué debe contener su kit de supervivencia. Se debe revisar periódicamente estos elementos para garantizar su eficacia en caso de necesidad.
En paralelo, Bruselas coordinará con los gobiernos nacionales la implementación de entrenamientos especializados y simulacros conjuntos que permitan evaluar la capacidad de respuesta ante distintas crisis. Asimismo, se establecerán alianzas con entidades científicas y tecnológicas para desarrollar herramientas de prevención y análisis de riesgos.
El lanzamiento de esta estrategia coincide con un cambio en el discurso institucional. La semana pasada, Ursula von der Leyen advirtió: “Europa debe prepararse para la guerra”, reflejando la creciente preocupación por la estabilidad geopolítica. Sin embargo, el plan de Bruselas no busca generar alarma, sino fomentar la responsabilidad ciudadana como pilar fundamental de la seguridad colectiva.
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En países nórdicos, estas prácticas de preparación son habituales, y la Comisión Europea pretende extenderlas a toda la región. La inclusión de ciberataques y crisis climáticas en el mismo nivel de riesgo que los conflictos armados subraya la complejidad del escenario actual y la necesidad de respuestas rápidas y eficientes.