En Arabia Saudita abunda el petróleo. El país de la península arábiga es el mayor productor de crudo en el mundo y el que tiene las reservas más grandes. La venta del carburante le generó unos ingresos de más de 320.000 millones de dólares a esa nación en 2022, de acuerdo con información que publicó el portal especializado World Energy Trade.
En Arabia, que es una país rico, también abundan los dólares. Los billetes verdes, que en el mundo son conocidos como petrodólares, les han permitido a las personas que tienen poder pagar lujos como carros de gama alta, mansiones que son como palacios, edificios gigantes, objetos de oro como cadenas, relojes –parecen obsesionados con las cosas que brillan– y futbolistas reconocidos que brillaron en Europa, pero que ya están terminando su carrera, cuya llegada en los últimos meses, ha puesto en boca de todo el mundo la Saudí Pro League, que es la primera división del fútbol saudita.
La última súper estrella que llegó fue el delantero francés Karim Benzema, que tiene 35 años y fue el ganador del balón de oro que entregó la revista France Football en octubre de 2022. “El Gato” fue confirmado como nuevo jugador del Al-Ittihad, equipo que juega como local en Yeda, una ciudad costera ubicada al frente del Mar Rojo. Fue presentado de manera suntuosa frente a más de 60.000 espectadores, en el estadio Ciudad Deportiva Rey Abdalá.
La llegada de Benzema, que firmó contrato hasta 2026, se veía imposible. Pero el dinero árabe hizo lo suyo: le ofrecieron un salario de 200 millones de euros por año y aceptó. Esa cifra lo puso a la par de Cristiano Ronaldo, que es el futbolista mejor pagado del mundo, quien en enero de este año fue presentado como nuevo jugador del Al-Nassr, cuadro que tiene su sede en Riyadh, la capital de Arabia Saudita.
El futbolista portugués, de 37 años y que ha ganado cinco balones de oro (2008, 2013, 2014, 2016 y 2017), firmó un multimillonario contrato de 220 millones por temporada hasta mitad de año de 2025. Para ese momento, Cristiano tendrá 39 y posiblemente deje las canchas. Quedará en el recuerdo que sus últimos destellos futbolísticos fueron utilizados para ayudar a crecer y posicionar al fútbol saudí.
Un proyecto ambicioso
El fútbol es el deporte nacional de Arabia Saudita. La gente disfruta viendo los partidos. Los hombres siempre han podido verlos desde las tribunas de los estadios. Las mujeres lo hacen apenas desde 2018 cuando el gobierno saudí, en cabeza del rey Salmán bin Abdulaziz, se los permitió.
Arabia es un país cuya forma de gobierno es una monarquía absoluta. La familia real, duramente criticada por las denuncias de violaciones a los Derechos Humanos dentro de su territorio y el mal trato que les dan a las mujeres, es dueña de casi todo. El rey Salmán, que asumió su cargo en 2015 (cuando murió Abdalá, su hermano mayor), sufre de alzheimer, por lo que dicen que su hijo, el príncipe heredero Mohammad bin Salmán (37), es quien de verdad manda: es el poder detrás del trono.
El príncipe heredero, que es el Primer Ministro desde 2022 pero lleva varios años trabajando en el gobierno, ideó en 2016 el proyecto Visión Saudí 2030, con el que se pretende modernizar el país para que se convierta en un destino turístico, que su economía no siga dependiendo del petróleo y empiece a tener nuevas fuentes de ingresos.
Uno de los pilares de ese proyecto son las prácticas deportivas, en especial el fútbol. Ya dijimos que es el deporte nacional de Arabia. Eso explica por qué después de que la selección nacional venció 2-1 a Argentina en el Mundial Qatar 2022, el príncipe Salmán le regaló un Rolls Royce de medio millón de dólares a cada uno de los futbolistas.
También da luces de los motivos que llevaron a que el Fondo Soberano de Inversión de Arabia Saudita (PIF por sus siglas en inglés), una institución colectiva de propiedad del Estado que tiene un presupuesto estimado de 650.000 millones de dólares, se convirtiera en el socio mayoritario de los cuatro equipos más grandes de la Saudí Pro League: Al Nassr, Al Hilal, Al Ittihad y Al Ahli.
El objetivo de esa inversión es poder fichar a futbolistas famosos de Europa (como lo hicieron con Ronaldo, Benzema y lo pretenden hacer con jugadores como Sergio Ramos, Luka Modric y Marco Reus), que permitan que tanto el nivel, como la popularidad del campeonato local aumenten. Este es sin lugar a dudas un proyecto ambicioso, pero por el que están dispuestos a hacer lo que sea para lograrlo.
El PIF es el dueño del 75% de las acciones de los cuatro equipos grandes del país; mientras que el 25 restante es manejado por organizaciones sin ánimo de lucro.
¿Por qué eligieron esos equipos?
Los cuadros que pertenecen al Fondo Soberano de Inversión de Arabia Saudita son los que más aficionados tienen, los que representan a las ciudades más importantes del país (Riyadh y Yeda) y los que más títulos han ganado en la Liga.
El Al-Ittihad, que es dirigido por el entrenador portugués Nuno Espirito Santo, fue el campeón de la Saudi Pro League 2023. Este fue el noveno título del cuadro al que llegó Karim Benzema. Los otros los ganó en 1982, 1997, 1999, 2000, 2001, 2003, 2007 y 2009.
Por su parte el Al Hilal, que tiene su sede en Riyadh y terminó tercero esta temporada en el torneo local, es el equipo que más títulos de Liga tiene en Arabia Saudita. El conjunto en el que juegan los futbolistas Salem Aldawsari y Saleh Alshehri, que fueron los que marcaron los goles del seleccionado saudí en el triunfo 2-1 sobre Argentina en el primer partido de la fase de grupos del Mundial Qatar 2022, ha sido campeón 18 veces.
El Al Nassr, en el que juegan Cristiano Ronaldo y el arquero antioqueño David Ospina, fue el subcampeón de la Liga árabe de esta temporada. El conjunto de Riyadh es el tercero con más títulos en el campeonato de Arabia. Ha ganado 9 (1976, 1980, 1981, 1989, 1994, 1995, 2014, 2015, 2019).
Finalmente, el Al Alhi, que es el otro equipo de Yeda, tiene cuatro títulos ligueros en sus vitrinas (1969, 1978, 1984, 2016). El caso de este equipo es bastante llamativo porque en la temporada que acaba de terminar jugó en la segunda división del fútbol árabe.
En este punto muchos se pueden preguntar: ¿De dónde salió el dinero para hacer una inversión tan grande y qué se pretende con ella?
Meterse entre las 10 mejores
La primera respuesta puede ser aparentemente simple: la mayoría del dinero saudí proviene del petróleo. Sin embargo, con el proyecto de modernización para el 2030 que el príncipe heredero viene impulsando, los árabes empezaron a hacer inversiones en infraestructura, empresas, equipos de fútbol y eventos deportivos tanto a nivel local como en el extranjero. Eso también les ha dado réditos.
En 2019 Turki Al-Sheikh, un asesor de la Corte Real saudí, compró al U.D Almería, que juega en la primera división de España. En 2021 el PIF se quedó con el Newcastle de Inglaterra, equipo que terminó cuarto en la Liga Premier y volvió a la Champions después de 20 años.
Eso acercó al país de Oriente próximo con Occidente. Ahora, los saudíes, según dijo el ministro del Deporte Abdullah bin Turki Al-Faisal, pretenden que su Liga se meta entre las 10 mejores del mundo. Eso le permitiría tener más posibilidades en su candidatura para ser la sede del Mundial de 2030. De ser elegida, Arabia podría cumplir con uno de los objetivos fundamentales de su proyecto de modernización, la Visión Saudí 2030, que es mostrarse ante el mundo como una nación fuerte que puede organizar eventos de gran magnitud. Esa es la nueva cara que quieren vender.
220
millones de euros gana Cristiano Ronaldo cada año desde que llegó al fútbol árabe en enero.
2026
es el año en el que termina el contrato de Karim Benzema con el Al-Ittihad de Yeda.
18
títulos tiene el Al- Hilal de la Saudi Pro League, que es la primera división de Arabia.
En Arabia Saudita abunda el petróleo. El país de la península arábiga es el mayor productor de crudo en el mundo y el que tiene las reservas más grandes. La venta del carburante le generó unos ingresos de más de 320.000 millones de dólares a esa nación en 2022, de acuerdo con información que publicó el portal especializado World Energy Trade.
En Arabia, que es una país rico, también abundan los dólares. Los billetes verdes, que en el mundo son conocidos como petrodólares, les han permitido a las personas que tienen poder pagar lujos como carros de gama alta, mansiones que son como palacios, edificios gigantes, objetos de oro como cadenas, relojes –parecen obsesionados con las cosas que brillan– y futbolistas reconocidos que brillaron en Europa, pero que ya están terminando su carrera, cuya llegada en los últimos meses, ha puesto en boca de todo el mundo la Saudí Pro League, que es la primera división del fútbol saudita.
La última súper estrella que llegó fue el delantero francés Karim Benzema, que tiene 35 años y fue el ganador del balón de oro que entregó la revista France Football en octubre de 2022. “El Gato” fue confirmado como nuevo jugador del Al-Ittihad, equipo que juega como local en Yeda, una ciudad costera ubicada al frente del Mar Rojo. Fue presentado de manera suntuosa frente a más de 60.000 espectadores, en el estadio Ciudad Deportiva Rey Abdalá.
La llegada de Benzema, que firmó contrato hasta 2026, se veía imposible. Pero el dinero árabe hizo lo suyo: le ofrecieron un salario de 200 millones de euros por año y aceptó. Esa cifra lo puso a la par de Cristiano Ronaldo, que es el futbolista mejor pagado del mundo, quien en enero de este año fue presentado como nuevo jugador del Al-Nassr, cuadro que tiene su sede en Riyadh, la capital de Arabia Saudita.
El futbolista portugués, de 37 años y que ha ganado cinco balones de oro (2008, 2013, 2014, 2016 y 2017), firmó un multimillonario contrato de 220 millones por temporada hasta mitad de año de 2025. Para ese momento, Cristiano tendrá 39 y posiblemente deje las canchas. Quedará en el recuerdo que sus últimos destellos futbolísticos fueron utilizados para ayudar a crecer y posicionar al fútbol saudí.
Un proyecto ambicioso
El fútbol es el deporte nacional de Arabia Saudita. La gente disfruta viendo los partidos. Los hombres siempre han podido verlos desde las tribunas de los estadios. Las mujeres lo hacen apenas desde 2018 cuando el gobierno saudí, en cabeza del rey Salmán bin Abdulaziz, se los permitió.
Arabia es un país cuya forma de gobierno es una monarquía absoluta. La familia real, duramente criticada por las denuncias de violaciones a los Derechos Humanos dentro de su territorio y el mal trato que les dan a las mujeres, es dueña de casi todo. El rey Salmán, que asumió su cargo en 2015 (cuando murió Abdalá, su hermano mayor), sufre de alzheimer, por lo que dicen que su hijo, el príncipe heredero Mohammad bin Salmán (37), es quien de verdad manda: es el poder detrás del trono.
El príncipe heredero, que es el Primer Ministro desde 2022 pero lleva varios años trabajando en el gobierno, ideó en 2016 el proyecto Visión Saudí 2030, con el que se pretende modernizar el país para que se convierta en un destino turístico, que su economía no siga dependiendo del petróleo y empiece a tener nuevas fuentes de ingresos.
Uno de los pilares de ese proyecto son las prácticas deportivas, en especial el fútbol. Ya dijimos que es el deporte nacional de Arabia. Eso explica por qué después de que la selección nacional venció 2-1 a Argentina en el Mundial Qatar 2022, el príncipe Salmán le regaló un Rolls Royce de medio millón de dólares a cada uno de los futbolistas.
También da luces de los motivos que llevaron a que el Fondo Soberano de Inversión de Arabia Saudita (PIF por sus siglas en inglés), una institución colectiva de propiedad del Estado que tiene un presupuesto estimado de 650.000 millones de dólares, se convirtiera en el socio mayoritario de los cuatro equipos más grandes de la Saudí Pro League: Al Nassr, Al Hilal, Al Ittihad y Al Ahli.
El objetivo de esa inversión es poder fichar a futbolistas famosos de Europa (como lo hicieron con Ronaldo, Benzema y lo pretenden hacer con jugadores como Sergio Ramos, Luka Modric y Marco Reus), que permitan que tanto el nivel, como la popularidad del campeonato local aumenten. Este es sin lugar a dudas un proyecto ambicioso, pero por el que están dispuestos a hacer lo que sea para lograrlo.
El PIF es el dueño del 75% de las acciones de los cuatro equipos grandes del país; mientras que el 25 restante es manejado por organizaciones sin ánimo de lucro.
¿Por qué eligieron esos equipos?
Los cuadros que pertenecen al Fondo Soberano de Inversión de Arabia Saudita son los que más aficionados tienen, los que representan a las ciudades más importantes del país (Riyadh y Yeda) y los que más títulos han ganado en la Liga.
El Al-Ittihad, que es dirigido por el entrenador portugués Nuno Espirito Santo, fue el campeón de la Saudi Pro League 2023. Este fue el noveno título del cuadro al que llegó Karim Benzema. Los otros los ganó en 1982, 1997, 1999, 2000, 2001, 2003, 2007 y 2009.
Por su parte el Al Hilal, que tiene su sede en Riyadh y terminó tercero esta temporada en el torneo local, es el equipo que más títulos de Liga tiene en Arabia Saudita. El conjunto en el que juegan los futbolistas Salem Aldawsari y Saleh Alshehri, que fueron los que marcaron los goles del seleccionado saudí en el triunfo 2-1 sobre Argentina en el primer partido de la fase de grupos del Mundial Qatar 2022, ha sido campeón 18 veces.
El Al Nassr, en el que juegan Cristiano Ronaldo y el arquero antioqueño David Ospina, fue el subcampeón de la Liga árabe de esta temporada. El conjunto de Riyadh es el tercero con más títulos en el campeonato de Arabia. Ha ganado 9 (1976, 1980, 1981, 1989, 1994, 1995, 2014, 2015, 2019).
Finalmente, el Al Alhi, que es el otro equipo de Yeda, tiene cuatro títulos ligueros en sus vitrinas (1969, 1978, 1984, 2016). El caso de este equipo es bastante llamativo porque en la temporada que acaba de terminar jugó en la segunda división del fútbol árabe.
En este punto muchos se pueden preguntar: ¿De dónde salió el dinero para hacer una inversión tan grande y qué se pretende con ella?
Meterse entre las 10 mejores
La primera respuesta puede ser aparentemente simple: la mayoría del dinero saudí proviene del petróleo. Sin embargo, con el proyecto de modernización para el 2030 que el príncipe heredero viene impulsando, los árabes empezaron a hacer inversiones en infraestructura, empresas, equipos de fútbol y eventos deportivos tanto a nivel local como en el extranjero. Eso también les ha dado réditos.
En 2019 Turki Al-Sheikh, un asesor de la Corte Real saudí, compró al U.D Almería, que juega en la primera división de España. En 2021 el PIF se quedó con el Newcastle de Inglaterra, equipo que terminó cuarto en la Liga Premier y volvió a la Champions después de 20 años.
Eso acercó al país de Oriente próximo con Occidente. Ahora, los saudíes, según dijo el ministro del Deporte Abdullah bin Turki Al-Faisal, pretenden que su Liga se meta entre las 10 mejores del mundo. Eso le permitiría tener más posibilidades en su candidatura para ser la sede del Mundial de 2030. De ser elegida, Arabia podría cumplir con uno de los objetivos fundamentales de su proyecto de modernización, la Visión Saudí 2030, que es mostrarse ante el mundo como una nación fuerte que puede organizar eventos de gran magnitud. Esa es la nueva cara que quieren vender.
Cristiano Ronaldo, el primer fichaje estelar de 2023
La llegada de Cristiano Ronaldo al fútbol de Arabia sorprendió a todo el mundo. Es cierto que el portugués no estaba pasando por su mejor momento en el Manchester United. De hecho era suplente y no tenía una buena relación con el entrenador Erik Ten Hag y su salida era inminente. En diciembre de 2022, antes de que se abriera el mercado de invierno europeo, se decía que el futbolista iría al Bayern Munich o regresaría al Sporting de Lisboa, que fue el equipo en el que se formó y debutó en el fútbol profesional. Sin embargo, el 30 de diciembre se confirmó que el delantero, que ha ganado cinco balones de oro, había firmado con el Al- Nassr, en el que iba a compartir plantilla con el arquero antioqueño David Ospina. Después de firmar su contrato con el cuadro árabe hasta el verano de 2025, en el que quedó contemplado que iba a recibir un salario anual de 220 millones de euros, se convirtió en el futbolista mejor pagado del mundo. Ronaldo ha marcado 14 goles en 16 partidos en el fútbol de Arabia Saudita en lo que va de 2023.
Karim Benzema llega a figurar con sus goles
La llegada del atacante francés Karim Benzema al Al-Ittihad, del fútbol de Arabia fue una novela. Primero se dijo que se quedaba en el Real Madrid, que iba a renovar contrato hasta el 2024. Esa versión se mantuvo durante semanas. Pero el sábado 4 de junio, cuando el cuadro blanco enfrentó al Athletic Club de Bilbao en la última fecha de la Liga española, se confirmó la salida del jugador nacido en Lyon del conjunto merengue con rumbo a Arabia. La despedida que le hicieron en el Santiago Bernabéu fue serena. Unos cuantos aplausos del público cuando salió de la cancha. Otros cuando finalizó el encuentro. El martes 6 de junio le hicieron un homenaje, una despedida oficial. Florentino Pérez le recordó que cuando llegó a Madrid era casi un niño. Tenía 21 años. Era una promesa del fútbol mundial. En 2023, cuando decidió irse para el balompié de Oriente, se había convertido en el segundo máximo goleador del equipo con 355 anotaciones y había ganado el Balón de Oro. “En la vida se abren nuevas oportunidades y hay que aprovecharlas”, aseguró.
N’golo Kanté arribó, y otros jugadores suenan
N’Golo Kanté, uno de los mejores volantes centrales del mundo, también migró al fútbol de Arabia. El 7 de junio, el futbolista que fue campeón del Mundial Rusia 2018 con Francia, dejó el Chelsea de Inglaterra y firmó un contrato en el que recibirá un salario de cerca de 85 millones de euros con el Al-Ittihad de Yeda, el mismo al que llegó Benzema. Kanté, de 32 años, estará vinculado con el cuadro saudí hasta 2025 y se estima que podría extender su vínculo durante un año más. El mediocampistas no tuvo una buena presentación en la última temporada de la Liga inglesa. Las lesiones que sufrió en isquiotibiales e ingle lo alejaron de las canchas durante seis meses. La última vez que jugó fue el 6 de mayo cuando su equipo ganó 3-1 al Bournemouth. Ese día dio una asistencia. Por otro lado, después del final de las ligas europeas, muchos jugadores veteranos terminaron contrato con sus equipos y sus destinos, al parecer, podría estar en Oriente. Algunos de ellos son los españoles Sergio Busquets, Sergio Ramos y Jordi Alba, el gabonés Pierre Aubameyang, el alemán Marco Reus y el croata Luka Modric, de quien se asegura renovó con el Real Madrid.
Los colombianos que juegan en Arabia
En el fútbol de Arabia Saudita también hay varios futbolistas colombianos. El más reconocido es el arquero David Ospina, que en julio de 2022 firmó contrato con el Al- Nassr por dos años. Otro que ha estado en la Selección Colombia y juega en el país de Oriente es Gustavo Cuéllar. El volante aterrizó en el Al-Hilal en 2019 después de brillar con Flamengo de Brasil. Se estima que “El Vikingo” tiene un salario de 2.5 millones de euros por temporada. En territorio árabe también juegan los criollos Juan Sebastián Pedroza (primero en Al-Batin y ahora en Al-Akhdood), Reinaldo Reis (Adalah) y Andrés Roa (Al-Batín).
Opinión
René Higuita
Exarquero de la Selección Colombia
En el fútbol de Arabia le apuestan a un proceso
Tuve la oportunidad de estar en el Al-Nssr por cinco años (entre 2011 y 2016) como preparador de arqueros. Estuve trabajando con Francisco Maturana, con el profesor Hugo Gallego, Osvaldo Jiménez, luego llegó Alejandro Richino.
Siempre he dicho que el fútbol se va construyendo a diario. Uno escucha mucho en la prensa que en Arabia Saudita los futbolistas se pierden, pero no es así. Para evitar eso, los medios de comunicación, que realmente no sé por qué no llegan a este fútbol y se enteran un poco más, deberían estar más informados de lo que pasa en esa zona del mundo para que después, el día que una selección Colombia o Argentina se enfrente contra los árabes, entonces no empiecen las críticas de que cómo es posible que pierdan con un país que no tiene fútbol.
Pero en realidad es todo lo contrario. Ahora el fútbol árabe es más visible con todas las contrataciones que están haciendo. Pero allá siempre han tenido una cultura del balompié (es su deporte nacional).
En los últimos años se ha invertido y cuando eso se hace quiere decir que hay un proceso al que le están apostando.
En este momento, David Ospina anda en el Al-Nassr. También está Gustavo Cuéllar. Por allá también pasaron Macnelly Torres, Jairo Palomino y una alta cantidad de jugadores y técnicos de talla mundial. Tuve la posibilidad de compartir con el técnico uruguayo Jorge Da Silva. Fui su preparador de arqueros. También estuve con Daniel Carreño y con uno de los mejores jugadores del mundo que fue Fabio Cannavaro (ganó el balón de oro en 2006).
Los árabes son muestra de que cuando se le invierte a un proceso los resultados se tienen que ver en algún momento. De estar preparados para un Mundial, ya vimos lo que pasó en Qatar. Claro que están preparados para realizar un campeonato del mundo y tienen jugadores con muy buen estado físico y a los que siempre les gusta buscar victorias.
Arabia, por medio de Ronaldo y Benzema, le está dando un fuerte mensaje al fútbol internacional.
220
millones de euros gana Cristiano Ronaldo cada año desde que llegó al fútbol árabe en enero.