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Los otros en nosotros: una conversación artística sobre derechos humanos en las calles de Medellín

Son cuatro perfomance (representaciones artísticas) en cuatro puntos de la ciudad. Convergen imagen, danza y palabra. Empezó este martes en la Plaza Botero.

  • Este fue el performance que se realizó este martes. FOTO Carlos Velásquez.
    Este fue el performance que se realizó este martes. FOTO Carlos Velásquez.
18 de abril de 2023
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Los reportes de desaparecidos, las violaciones a la libertad de expresión, los asesinatos y los ataques a la diversidad sexual son asuntos de los que en Colombia nos solemos enterar por cifras, titulares de prensa y estadísticas que contabilizan pero no nombran la dimensión del horror.

“Cuando hablamos de derechos humanos hay gente que prefiere cerrar los ojos” dice Juan Mosquera, escritor e investigador a cargo de los contenidos del proyecto Los otros en nosotros, una reflexión artística centrada en los derechos humanos.

De ellos, esta propuesta del Teatro Metropolitano —ganadora de la convocatoria El Arte en lo Urbano de la Fundación SURA— propone hablar abierta y públicamente, consciente de que es un tema que resulta poco llamativo o incómodo en la conversación pública.

Son performance o “instantes” que se realizarán en cuatro puntos de la ciudad, en donde a través de la danza se abordará el derecho a la identidad y diversidad sexual, el derecho a la vida, el derecho a la libertad de opinión y el derecho a la libertad, todos puestos en entredicho o directamente violentados en un país donde se ha secuestrado masivamente, se ha censurado y se ha asesinado o se ha atacado la diversidad sexual.

El proyecto vincula imagen, danza y palabra en una reflexión sobre el cuerpo como “la casa íntima” contra la que se irrumpe en estas violencias. Los momentos que se verán esta semana y la siguiente en Medellín estarán acompañados de reflexiones grupales, también abiertas al público.

Los lugares seleccionados para las presentaciones fueron uno por cada derecho: La Plaza Botero, la Milla de Oro, el corregimiento de San Cristóbal y la IE Santa Rosa de Lima en La Floresta.

En estos espacios urbanos que unen las latitudes del Valle de Aburrá se darán cita las propuesta de las compañías Danza Concierto y Malas Compañías, que, como parte de su proceso de investigación, encontraron inspiración en las fotografías de los colombianos Federico Ríos y Chelo Camacho, los mexicanos Victoria Razo y Alejandro Cegarra y los chilenos Tamara Medino y Eric Allende. Todos reporteros o artistas fotográficos que han registrado vulneraciones a los derechos humanos en el continente y con amplia experiencia en medios de comunicación internacionales.

“Nosotros” se escribe con “otros”

El de los derechos humanos es un tema considerado “trillado”, “doloroso” o “de izquierda”, dice Mosquera. Por eso la necesidad de abordarlos desprejuiciadamente, en piezas que nos acercan a otras formas de pensar la violencia, más allá del “informe escueto de los números”, considerando siempre al otro, ese extraño, como sujeto que hace parte del yo individual.

La propuesta busca escindir ese yo, reconocer su multiplicidad, su carácter plural, colectivo. “El arte es una manera sensible de decirnos que los demás nos importan. Por eso se titula Los otros en nosotros, con el juego de palabras que pueden ver: no es posible escribir ‘nosotros’ sin escribir ‘otros’”, recalca Mosquera.

Este martes 18 de abril tuvo lugar el primer momento a las 4:30 p.m. en la Plaza de Botero. Malas Compañías tuvo su cargo “danzar” el derecho a la vida en ese espacio con una carga artística de décadas, empañadas en los últimos meses por el cerramiento de sus alrededores con vallas que han cambiado el espacio público y afectado las dinámicas de sus habitantes.

“No es lo mismo bailar en un escenario donde todo está cuidado y hay una iluminación y piso perfecto. Aquí los espacios te retan”, dice María Claudia Mejía, bailarina y directora de Malas Compañías.

En su propuesta se inspiraron “en las mujeres que buscan sus hijos, nietos, esposos y novios desaparecidos, a los que les han quitado el derecho a vivir”, dice.

Por eso, en un principio, “la coreografía muestra el golpe causado por las desapariciones, cómo lo viven solas las mujeres, pero al salir se encuentran con otras que viven lo mismo y se aportan o ayudan entre ellas”. A Mejía esto le remite las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina o las de la Plaza de la Candelaria en Colombia, quienes se organizaron en contra de la desaparición forzada de sus familiares y seres queridos.

En obras previas como Persistencia, ya abordaba temas como la desaparición de personas por la guerra en Colombia. En Los otros en nosotros también hablarán de el derecho a la libertad de expresión en el IE Santa Rosa de Lima, el jueves 20 de abril.

En Danza Concierto, dirigido por Peter Palacio, considerado una figura clave en la danza contemporánea en Medellín y Colombia, trabajaron con los otros dos derechos: a la libertad y a la diversidad sexual. El primero tendrá lugar en One Plaza, a las 11:00 am del próximo martes 25 de abril. Ese mismo día, a las 4:30 p.m., en San Cristóbal, se realizará el siguiente.

En este último participará un solo bailarín. Entre unas barandas de San Cristóbal, un lugar donde se ha violentado a la comunidad LGBTI+, el público que se encuentre en ese momento podrá ver a un transexual surgir como entre balcones inmensos, desfilando con un vestuario vistos “como si el parque fuera su reino”, explica Palacio.

El director cuenta que en el proceso de creación del proyecto les fueron asignados o fueron seleccionados algunos de los derechos que iban a trabajar, luego iniciaron una investigación profunda sobre el tema y un trabajo de improvisación para crear los personajes, la historia, el libreto, la coreografía con cada momento de cada escena.

Durante ese proceso hubo momentos “de llanto, angustia y desesperación y ganas de salir corriendo” que vivieron los bailarines por el impacto que le causaban las historias. “Ser colombiano es vivir con la violación de esos derechos todo el tiempo, lamentablemente”, dice Palacio. Y agrega sobre el público que le dará mayor sentido a la propuesta: “No es lo mismo hacer esto en Suecia que en Colombia”.

El próximo jueves 27 de abril, a las 7:30 p.m., se realizará una puesta en escena, un quinto momento con entrada libre en el Teatro Metropolitano. Allí se recogerá el fruto, en una diálogo abierto, de los días de creación artística en los que el cuerpo, la imagen y la palabra ayudaron a profundizar sobre los derechos humanos. Que, como dice Mosquera, “no son algo que a uno le dan, sino algo que a uno no le pueden quitar”.

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