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Un ELN fracturado entre jefes y filas continúa justificando secuestros

El gobierno confirmó que la guerrilla tiene por los menos 38 secuestrados. Se habla una fractura generacional en las filas.

  • Mientras el ministro de Defensa, Iván Velásquez, reveló que el ELN tiene a 38 personas secuestradas, el comandante de ese grupo guerrillero dice que “el ELN no hace secuestros”. FOTO colprensa
    Mientras el ministro de Defensa, Iván Velásquez, reveló que el ELN tiene a 38 personas secuestradas, el comandante de ese grupo guerrillero dice que “el ELN no hace secuestros”. FOTO colprensa
08 de diciembre de 2023
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El ministro de Defensa, Iván Velásquez, reveló ayer que por lo menos 38 personas están secuestradas por el ELN. Están, en presente, aún en medio de un diálogo de paz que se ha mantenido durante todo el año y en el que la guerrilla ha mantenido una actitud ambivalente, pues cómo dialogar cuando se violan los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Esta es una muestra más de que el ELN parece tener dos personalidades.

Ante la revelación de Velásquez, el comandante guerrillero Antonio García dijo en la red social X: “El ELN no hace secuestros. Hay diferentes acciones de privación de la libertad, pero son diferentes: prisioneros, rehenes, retenidos, secuestrados y desaparecidos. El ELN solo hace prisioneros y retenidos”.

Y más adelante García escribió, como si se tratara de un reto, o de una burla que hizo recordar las palabras del difunto guerrillero fariano Jesús Santrich ante la reparación a las víctimas —“quizás, quizás, quizás”—: “Muy importante: bájense de ese cuento que el ELN está violando el cese, los acuerdos no son los que se inventa la prensa, ahí están los documentos firmados”.

Según García, en el acuerdo del cese al fuego no hay un solo punto que hable de un compromiso de no secuestrar. “No existe un acuerdo firmado de suspender las retenciones con propósitos tributarios. Tampoco una Mesa de Diálogos funciona con imposiciones unilaterales, sino que es un instrumento para construir acuerdos”.

Justo el defensor del Pueblo, Carlos Camargo, escribió en X: “El cinismo tiene rostro en un país que reclama la paz. Cómo puede ser posible que el Ejército de Liberación Nacional pretenda engañar a los colombianos con semejante afirmación o considere que el país pueda creer semejante afirmación, no puede ser más negativo el pronunciamiento del ELN... hablan de hacer el mejor esfuerzo para avanzar en las negociaciones, pero se les olvida que el ejemplo comienza por casa”.

¿Divisiones en las filas?

Una vez los comandantes del ELN parecen, no solo estar desintonizados con la realidad del país, sino estar divididos en su interior. Y no se trata de los secuestros, ya hemos visto que en medio del cese bilateral se han levantado paros armados en regiones del Chocó o de Norte de Santander, sin contar con los ataques a la fuerza pública en Arauca.

Hace varios meses EL COLOMBIANO conoció el testimonio de un comandante del ELN preso en Bogotá quien ha sido rechazado en la mesa de diálogo por su dedicación, y la de sus hombres, al narcotráfico en Norte de Santander. Sus negocios, activos en terceras personas, consistían en entregarle cocaína a carteles mexicanos, razón porque le hicieron el feo en la mesa de diálogo.

Lo que han podido ver algunos observadores de las dinámicas de esta guerrilla es que la ausencia de los comandantes, que hace más de doce años salieron del Sur de Bolívar para refugiarse en la frontera con Venezuela, hizo mella en las filas, pues la base ya está lejos de los ideales que alguna vez fundaron al ELN.

Es decir, mientras los comandantes negociadores en México están pensando en posiblemente hablar del modelo económico del país o de añadir la Policía al Ministerio del Interior, y justifican los secuestros en otra vuelta de tuerca imposible, la base, la guerrillerada, está más concentrada en los negocios ilegales que tienen en Colombia.

Una de las muestras de este problema es lo sucedido en Antioquia en las últimas semanas, donde se ha desatado una guerra entre el Clan del Golfo, las disidencias y el ELN por el oro, el mineral con el que ahora lavan rentas, pues la cocaína no está dando los réditos que esperaban.

Las negociaciones con el ELN van de tumbo en tumbo, y la llamada guerrillerada parece más concentrada en los negocios ilícitos. El balance es amargo y se ve el confinamiento de decenas de comunidades en el Baudó, o en el secuestro del padre del futbolista Lucho Díaz, además de los otros 38 secuestrados que aún están refundidos en las selvas colombianas.

Las alianzas del ELN con las disidencias

La encarnizada lucha por arrancarle el oro a la tierra en cinco municipios del Sur de Bolívar llevó a que dos organizaciones armadas ilegales que antes no podían ni verse, como las disidencias de las Farc y el ELN, unieran esfuerzos, tropas y acciones para luchar contra un enemigo común: el Clan del Golfo, y evitar de esta forma que esta última estructura ilegal se lucre de un negocio que, mensualmente, deja 600 kilos de oro en sus bolsillos, según fuentes de Inteligencia Militar. Un par de reuniones entre alias Betico y Mara, del ELN; y Orinson y Sharon de las disidencias de las Farc, bastaron para sellar una alianza en la que se irían de frente contra el Clan del Golfo, liderado en la zona por dos comandantes: alias Veterino y alias Bejuco.

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