En un “enfrentamiento” en redes sociales terminó el pedido de renuncia que hizo el superintendente de Salud, Daniel Quintero, a los agentes de las entidades promotoras de salud (EPS) intervenidas. Este martes el funcionario pidió esto para evaluar los resultados de esos funcionarios.
Esas personas fueron nombradas por los antecesores de Quintero en la Supersalud y son los que han administrado nueve EPS que el Gobierno de Gustavo Petro ha intervenido en los últimos tres años.
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En ese sentido, el funcionario solicitó “la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas” para “evaluar sus acciones, sus resultados, la respuesta a las PQR (peticiones, quejas y reclamos), la entrega de medicinas, y en función de eso, su continuidad o retiro”.
Ante esto, el interventor de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, dijo que “la renuncia mía me la pide Petro, no Quintero”. Así mismo, aseguró “ha tenido inestabilidad las intervenciones (sic) y no podríamos sacar adelante una entidad como la Nueva EPS si profundizamos esa situación”.
“Realmente no creo que tenga que ver conmigo. Yo soy muy bueno y, además, soy muy responsable de mi trabajo. Pero además, es porque creo que estamos por el camino correcto para establecer una gran EPS”, puntualizó el interventor.
Posteriormente, el superintendente Quintero reaccionó en su cuenta de X (antiguo Twitter) que Ospina “acaba de llegar”, pero que “debe presentar un plan de choque consistente”.
“No hay en esta superintendencia ningún interventor con corona ni por encima del poder de inspección, vigilancia y control de la entidad”, añadió el funcionario.
Vale recordar que en un informe enviado a la Supersalud, la Contraloría advirtió el deterioro crítico y sostenido de las aseguradoras que están en intervención forzosa administrativa. Tras un seguimiento permanente, el ente de control concluyó que las intervenciones no están cumpliendo su objetivo de estabilizar el sistema.
En ese sentido, señala que, por el contrario, se identifican riesgos relevantes sobre los recursos del sistema de salud y sobre la continuidad en la prestación del servicio a los usuarios.
La advertencia del ente de control giró en torno al deterioro financiero de las intervenidas y alertó sobre los riesgos que esta situación representa para la continuidad en la prestación de los servicios de salud. En ese sentido, aseguró que las dificultades económicas de estas entidades podrían afectar directamente a clínicas, hospitales y demás prestadores de servicios médicos.
Consultado por EL COLOMBIANO, el investigador en salud de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Giovanni Jiménez, sostuvo que el superintendente de Salud sí puede pedirle la renuncia a los agentes interventores de las EPS, toda vez que es “quien los nombra en su capacidad de inspección y vigilancia”, pues esa entidad tiene la potestad de hacer “intervenciones para administrar y para liquidar: es parte del modelo de inspección, vigilancia y control”.
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