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Colombia | PUBLICADO EL 02 agosto 2021

Armada advierte que está sin dinero para cambiar flota

  • El almirante Gabriel Pérez es el comandante de la Armada Nacional de Colombia desde agosto de 2020. FOTO Cortesía Armada
    El almirante Gabriel Pérez es el comandante de la Armada Nacional de Colombia desde agosto de 2020. FOTO Cortesía Armada
  • El almirante Gabriel Pérez es el comandante de la Armada Nacional de Colombia desde agosto de 2020. FOTO Cortesía Armada
    El almirante Gabriel Pérez es el comandante de la Armada Nacional de Colombia desde agosto de 2020. FOTO Cortesía Armada

El plan de reposición está proyectado a 2042. El sector Defensa deberá ir aprovisionándose.

El 60 % de las incautaciones de coca que se hicieron en 2020 se logró gracias al trabajo de la Armada Nacional. El año pasado fueron 304 toneladas y en lo que va de 2021 ya son 184.

Pero además de la lucha contra el narcotráfico, la Armada se encarga de contrarrestar la pesca ilegal, apoyo humanitario, proyectos productivos, búsqueda y rescate de náufragos y la integración de varias Fuerzas de Tarea. Como dice su comandante, el almirante Gabriel Alfonso Pérez Garcés, su trabajo consiste en “proteger el azul de la bandera”, sin embargo, no siempre es fácil, partiendo de que la flota con la que cuenta no ha sido actualizada y en el futuro cercano no se avizoran los recursos para hacerlo.

El COLOMBIANO habló con el almirante Pérez sobre esos proyectos y resultados.

¿Cuáles son los planes para la renovación de la flota?

“La Armada tiene un plan de desarrollo y de crecimiento proyectado al 2042, y es la carta de ruta que nació desde comienzos de los años 2000, lo que nos ha permitido ser muy claros en la ruta que debemos seguir para mantener nuestras capacidades. Muchas de las soluciones las hemos desarrollado desde nuestro astillero, con los diferentes programas de investigación y desarrollo, pero obviamente lo más complejo que tiene una Armada es la generación de las capacidades estratégicas y ahí hago referencia a las fragatas y los submarinos, pues a futuro tendremos que enfrentar las realidades de su reposición. Este es un país con muchas necesidades de inversión en infraestructura, en lo social, y en el desarrollo, por eso entendemos que la consecución de los recursos es compleja; sin embargo, esperamos concretar a mediano y largo plazo una línea puntual de desarrollo de los programas y proyectos de reposición de fragatas y submarinos. Las otras capacidades de alguna manera las vamos actualizando y las mantenemos con los recursos asignados tanto para funcionamiento como para inversión”.

La Fuerza Aérea habla, por ejemplo, del reemplazo de los Kfir, ¿ustedes ya han identificado fragatas o submarinos que deban ser reemplazados con prontitud?

“Sí claro, los buques nuestros, fragatas con capacidades estratégicas, tienen un futuro finito. En el caso particular de la Armada, los proyectos de plataforma estratégica de superficie y de producción son justamente los que pretenden a mediano y largo plazo generar el reemplazo de los medios, ambos tienen todo el planeamiento y trazabilidad. Esos son proyectos que forzosamente dependen de recursos que en este momento no están asignados.

Una Marina no se construye en corto tiempo, desafortunadamente, el desarrollo de capacidades navales implica proyectos que van más allá de 10 años y esto genera la necesidad de ser sumamente claros, profesionales y serios a la hora de planear. La preocupación es que el día que se necesiten los medios navales tienen que estar disponibles para atender las amenazas y las exigencias del país. En seguridad y defensa nacional tenemos que ser precavidos, planear muy bien esos escenarios de manera que nunca vayamos a estar cortos en capacidades cuando sea requerido”.

¿Con cuántos hombres y mujeres cuenta la Armada?

“La nuestra es una Armada chiquita, somos pequeños para el reto que tenemos que enfrentar y la necesidad que tiene Colombia, somos más o menos 32.000 hombres y mujeres. De esos, 23.000 son el componente de Infantería de Marina y lo restante, más o menos unos 7.000 u 8.000 hombres y mujeres, conforman el componente naval (aeronaval y guardacostas incluyendo la flota naval). Ese es el grupo que trabaja día a día para garantizar y proteger el azul de la bandera”.

Almirante, hablemos de los ejercicios Rimpac, ¿Colombia sigue participando en ellos?

“En el año 2015, la Armada envió por primera vez un buque a ser parte del ejercicio Rimpac, este es el ejercicio naval de mayor dimensión en el mundo, teniendo en cuenta que integra la mayor cantidad de países y medios navales, submarinos y aéreo navales en un solo instante para desarrollar ejercicios de esta característica. Cada dos años, que es cuando se desarrolla ese ejercicio en el Pacífico Central, específicamente en el área de Hawai, nosotros participamos o aportamos con personal en los Estados Mayores para el planeamiento y conducción del ejercicio, pero puntualmente participamos en ese 2015 en el despliegue de una fragata con sus capacidades aeronavales, desde ese año no hemos vuelto a mandar buque porque tenemos otros compromisos que atender aquí en Colombia, del ejercicio de la soberanía en nuestros espacios marítimos, así como la lucha contra los otros muchos indicadores de violencia: la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra la pesca ilegal...”.

¿Por qué la Armada no hace ejercicios con la Otan como sí lo hace la Fuerza Aérea?

“En el marco de Otan tenemos una participación directa en este momento en operaciones reales, no tanto de entrenamiento, como por ejemplo la operación de lucha contra la piratería, que es con la Unión Europea en el marco de la Operación Atalanta, que se desarrolla en el Cuerno de África, en el Océano Índico. Para el siguiente año estaremos participando en otros esfuerzos multinacionales para garantizar la seguridad mundial, específicamente la operación Sea Guardian que se desarrolla en el Mediterráneo, allí estaremos como Armada Nacional representados con personal en el octavo mayor y directamente embarcados en los buques. Participamos en otros ejercicios como la Operación Unitas, de la que hacemos parte hace más de 50 años, que maneja los estándares de Otan y es de entrenamiento particular en operaciones navales en diferentes regiones de Latinoamérica, y este año vamos a participar en Unitas, la fase Perú, en El Callao, con dos buques que estaremos desplegando en el mes de agosto por espacio de mes y medio. Hay otros ejercicios también en el marco de Unitas que están bajo los estándares Otan y que son ejercicios de desembarco anfibio y de proyección de fuerza que también se desarrollarán este año con Perú”.

¿Cómo se proyecta Cotecmar, qué está fabricando y a cuáles países les está vendiendo?

“Cotecmar es una empresa del grupo empresarial del sector Defensa, o sea que es una empresa que pertenece al Ministerio de Defensa, en la cual la Armada Nacional tiene una participación muy amplia. Es una alianza en la que desarrollamos tecnológicamente muchísimas de las soluciones a nuestras dificultades, es una corporación de ciencia y tecnología, que integra el esfuerzo de la Academia con las necesidades del sector.

Cotecmar tiene también un amplio portafolio de bienes y servicios para el sector astillero, para diferentes países, en particular le ha vendido capacidades duales, me refiero a buques con la posibilidad de atender la seguridad, pero con capacidad para hacer apoyo humanitarios y social, a Honduras y Guatemala, también ha tenido intercambio de productos con Brasil y hay varios países de Centroamérica que han visto en las opciones tecnológicas que tiene Cotecmar posibilidades para mejorar sus condiciones en estos escenarios costeros y fluviales. Cotecmar para nosotros es un aliado estratégico fundamental en todo sentido. Con ellos desarrollamos una solución para que la Armada pudiera llegar a ríos secundarios de menor profundidad, donde los medios fluviales como las lanchas y los botes que utilizábamos no funcionaban, y entonces desarrolló un prototipo de bote de bajo calado, y ya estamos desplegando cuatro de estos botes para Arauca, cuatro más serán entregados el próximo mes a la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, en el río Atrato, en Chocó.

La empresa además está construyendo el buque más grande que se ha hecho en la historia colombiana, es un buque de investigación científica que supera las 3.000 toneladas de desplazamiento y está en pleno desarrollo; esperamos que a mitad de 2022 lo estemos poniendo en el agua”.

¿Alguna vez Venezuela regresó la embarcación que se perdió en la frontera?

“No. El gobierno del dictador Nicolás Maduro retuvo esos elementos ilegalmente, de una manera arbitraria, en una actuación absolutamente autoritaria y sin ningún fundamento, teniendo en cuenta las circunstancias de un hecho completamente accidental, en el que los botes se desamarraron de la orilla del río Meta, justo en la desembocadura al río Orinoco y la corriente propia de ambos ríos los llevó a que ingresaran al territorio venezolano.

En un comienzo, las autoridades locales de Venezuela estuvieron con una actitud clara de devolverle esos elementos a Colombia, pero ahí cobró más el peso político que fue explotado por el gobierno autoritario de Venezuela y finalmente los botes se quedaron allá” .

32.000
infantes de marina integran la Armada Nacional de Colombia.

Contexto de la Noticia

En un minuto Resultados y muertes en conflicto

¿Cuáles han sido los resultados operacionales del último año?

“En todo el sector defensa decomisamos en 2020, 500 toneladas de coca, de las cuales 304 fueron por trabajo exclusivo de la Armada Nacional. Más de 130.000 hectáreas de matas de coca erradicadas. En lo que va de 2021 llevamos 184 toneladas de coca incautada, lo que representa un 10 % de lo que llevábamos a estas alturas el año pasado. La recuperación de algunas capacidades de interdicción, la repotenciación de otras, las estrategias y las doctrinas, la actualización de protocolos y procedimientos, muestran resultados”.

¿Cuántos infantes de marina han muerto en ejercicio de funciones?

“Muertos directos en acción del enemigo este año llevamos tres, el más reciente fue el teniente de Infantería de Marina Cristian Evangelista Rangel Hernández, quien falleció el 21 de julio cuando estaba haciendo operaciones en el área del río Guayabero, en San José del Guaviare, un muchacho con 25 años de edad”.

Olga Patricia Rendón Marulanda

Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.

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