"Nos están matando en Colombia", gritaba Lucas Villa en las manifestaciones pacíficas de este miércoles en Pereira, poco antes de que, al parecer, dos personas comenzaran a disparar contra la protesta y este estudiante de 37 años acabase en estado crítico en el hospital.
El joven se encontraba junto a otros protestando de forma pacífica en el viaducto César Gaviria Trujillo que comunica esta ciudad, capital del departamento de Risaralda, con la vecina Dosquebradas, cuando personas vestidas de civil en un vehículo abrieron fuego hiriéndolo de gravedad y causando lesiones a otros dos jóvenes.
Villa era estudiante universitario de Licenciatura en Ciencias del Deporte de la Universidad Tecnológica de Pereira y participó de manera activa en las protestas de los últimos días, coreando eslóganes de forma pacífica, bailando y motivando al resto de sus compañeros para protestar contra la reforma tributaria, primero, y la brutalidad policial y otras políticas gubernamentales una vez que esta fue retirada por el Gobierno.
"Él estaba en un plantón rodeado de otras personas con bailes, con llamados, motivando a las personas para que se despertaran de este adormecimiento social", explicó a la emisora RCN la tía del joven, Martha Viviana de las Salas, quien lo calificó como "un guerrero de la vida", que "nunca se caracterizó ni estuvo vinculado en una situación de violencia".
El joven recibió ocho impactos de bala a la altura del cráneo, según confirmó a los medios el gerente del hospital San Jorge de Pereira, Juan Carlos Restrepo, y se encuentra en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos con una condición neurológica muy grave.
A través de redes sociales el presidente, Iván Duque, condenó lo sucedido en la capital de Pereira
“Condenamos lo sucedido en Pereira con el joven Lucas Villa y sus compañeros mientras marchaban pacíficamente en el viaducto. Director de la Policía Vargas, tenemos que dar con el paradero de culpables y llevarlos ante la Justicia. No toleramos estos actos de violencia y los rechazamos”, escribió el mandatario.
Por su parte el gobernador de Risaralda, Víctor Manuel Tamayo, rechazó el ataque a Villa y a otros grupos de jóvenes, a la vez que exigió celeridad y prontitud a las autoridades para dar con los autores de los hechos.
“Lo que les pasó, no solamente a Lucas Villa sino a otros jóvenes, nos tiene inmensamente conmocionados. Así como lo dije expresamente hace unos días, quiero reiterar mi rechazo rotundo a cualquier forma de violencia. Esta mañana tuve la oportunidad de hablar con el señor rector de la Universidad Tecnológica de Pereira, para expresar a toda la comunidad universitaria, a las familias de los heridos y a todos los risaraldenses, mi voz de solidaridad y apoyo ante un acto tan indignante y cruel, en medio de una protesta pacífica”.
Un víctima asociada a las manifestaciones
Antes de este hecho que tiene conmocionado al país, en Pereira ya se habían presentado una serie de actos de violencia que habían dejado como víctima a un civil.
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, el pasado 30 de abril Evelio de Jesús Florez perdió la vida en luego de que, en medio de las manifestaciones en contra de la reforma tributaria en el corregimiento Caimalito, de Pereira, una granada de gas lacrimógeno cayó en el patio de su casa, lo que al parecer le causó la muerte por asfixia.
Denuncias de brutalidad policial
Aún no hay confirmación de quién disparó el arma contra los jóvenes en el viaducto, si fueron civiles, fuerzas armadas o paramilitares, pero se trata de un episodio más de violencia en las protestas que tienen en vilo al país desde el 28 de abril.
La Defensoría registra al menos 24 homicidios durante las protestas, pero la Fiscalía señaló posteriormente que luego de utilizar "todos los mecanismos de esclarecimiento judicial", determinó que "11 muertes violentas se dan por ocasión de esas manifestaciones, 7 están en verificación y 6 homicidios no tienen vínculo", aunque aseguró que iba a imputar a policías por los homicidios de 3 civiles.
Organizaciones sociales y algunas ONG que se dedican a documentar casos de brutalidad policial, como Temblores, aumentan esa cifra a 37 homicidios por parte de la Policía, y más de 200 víctimas de violencia física así, como 10 de agresiones sexuales por parte de la fuerza pública, según el último reporte que contiene los hechos del 28 de abril al 5 de mayo.
Entre tanto, la Defensoría señaló que 89 personas han sido reportadas como desaparecidas desde que comenzaron las manifestaciones pero el fiscal general, Francisco Barbosa, aseguró que 38 de ellas "ya fueron ubicadas".
Organismos internacionales y varios países han condenado estos últimos días la dureza con la que el Gobierno colombiano ha contestado a las protestas y la "brutalidad policial" vivida en las calles.