La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes atender un recurso del grupo alemán Bayer, propietario de Monsanto, con el que pretendía impugnar miles de denuncias encaminadas a que su herbicida Roundup causa cáncer, lo que abre la puerta para reclamar indemnizaciones millonarias.
Al decidir no intervenir, el alto tribunal ratifica una sentencia judicial anterior que condena al grupo a pagar 25 millones de dólares a un jubilado, Edwin Hardeman, quien atribuye el cáncer que padece a este herbicida que, entre otras cosas, tiene entre sus componentes el glifosato.
De acuerdo con la práctica habitual la Corte Suprema no justificó su decisión, que puede tener graves consecuencias para Bayer, objeto de más de 31.000 denuncias similares, además de aquellas para las que llegó a un acuerdo. Y la cifra podría aumentar.
La empresa alemana ya destinó 6.500 millones de dólares para hacer frente a nuevos procedimientos (2.000 millones inicialmente y luego 4.500 millones adicionales tras el rechazo de un acuerdo).
“Bayer discrepa respetuosamente con la decisión de la Corte Suprema”, pero “está completamente preparado para afrontar el riesgo legal asociado con posibles futuras denuncias en Estados Unidos”, reaccionó el grupo en un comunicado.
La compañía dijo “no admitir ningún fallo ni responsabilidad” y “sigue apoyando sus productos Roundup, una herramienta valiosa para una producción agrícola eficaz en el mundo”.