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Factcheck: las 4 imprecisiones y mentiras de Petro en su discurso después de hablar con Trump

Este miércoles, el mandatario de los colombianos hizo presencia en la Plaza de Bolívar ante una concentración de sus simpatizantes.

  • Presidente Petro se reunirá con Donald Trump en la Casa Blanca. Foto: Presidencia de la República
    Presidente Petro se reunirá con Donald Trump en la Casa Blanca. Foto: Presidencia de la República
08 de enero de 2026
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Durante su discurso pronunciado este miércoles desde la Plaza de Bolívar, el presidente Gustavo Petro lanzó varias afirmaciones en torno a su gestión de Gobierno en medio de una concentración masiva liderada por funcionarios públicos, sindicatos y diversos sectores sociales.

El mandatario hizo su pronunciamiento en medio del contexto de lo que calificó como una “amenaza verbal” por parte del gobierno de los Estados Unidos y una campaña de desinformación donde señaló a distintos sectores políticos.

Petro vinculó la crisis diplomática actual con el “sectarismo político colombiano”, el cual, según sus palabras, ha conducido a Colombia a un “genocidio” de 700.000 mil muertos, “la mayoría por sectarismo político y narcotráfico”, desde 1948 cuando fue asesinado el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.

Su afirmación no es del todo precisa en el sentido en que el Centro de Memoria Histórica de Colombia (CNMH) reporta 262.197 muertes documentadas en el conflicto armado entre 1958 y julio de 2018, de ellas, al menos 215.005 eran civiles y 46.813 combatientes.

Es decir, no existe un informe como tal que contabilice 700.000 asesinatos ni que se haya reconocido ese término “genocidio” en los informes de la JEP, la ONU o la Comisión de la Verdad para hacer referencia a lo que menciona el presidente Petro. Durante su intervención destacó que, en tres años, se ha logrado reducir a la mitad la tasa de mortalidad por desnutrición infantil en comparación con el periodo de Iván Duque, sin entregar cifras precisas.

En materia de narcotráfico, el presidente presentó cifras para supuestamente desmentir las acusaciones internacionales. Afirmó que el crecimiento de cultivos de hoja de coca en su gobierno no alcanza el 10 %, frente al supuesto 100 % de crecimiento registrado bajo el mandato de Iván Duque.

Es así que informó la incautación de 2.800 toneladas de cocaína hasta el 31 de diciembre pasado, subrayando un cambio de estrategia hacia la sustitución voluntaria (con 30.000 hectáreas inscritas) en lugar de la erradicación forzosa que, según él, solo genera más violencia. Dicha cifra, de nuevo, no es tan precisa en el sentido en que los datos oficiales indican cifras mucho menores.

Por ejemplo, el Ministerio de Defensa registró 746 toneladas decomisadas en 2023 y 772 toneladas entre enero y octubre de 2024, un récord histórico anual. Esa progresión sugiere que las incautaciones totales aún están muy por debajo de las 2.800 toneladas acumuladas que mencionó el mandatario.

Lea también: Trump sobre Venezuela: “Vamos a recuperar el petróleo que debimos recuperar hace mucho tiempo”

Uno de los puntos más críticos de su discurso fue la denuncia de una estrategia de la extrema derecha y dueños de medios de comunicación para supuestamente “engañar” al expresidente estadounidense Donald Trump. Según Petro, políticos colombianos viajaron a Washington y Miami para difundir la “mentira” de que él tiene “fábricas de cocaína” o que es el “testaferro de Maduro”.

Las menciones a las dos ciudades estadounidense van en línea con lo que él mismo denunció en noviembre del año pasado cuando dijo que varios alcaldes y dirigentes políticos colombianos habían viajado a Estados Unidos para promover una campaña internacional destinada a vincularlo con el narcotráfico.

Para entonces, Petro afirmó desde Cali que figuras como Alejandro Eder, Federico Gutiérrez, Vicky Dávila, Miguel Leiva, María Fernanda Cabal y Katherine Miranda habrían discutido una estrategia para afectar su imagen global, presentándolo como aliado del narcotráfico. Incluso, aseguró que este grupo habría buscado al senador Marco Rubio para pedirle que el expresidente Donald Trump “lo metiera preso”, lo que, según el mandatario, evidencia la gravedad de dicha ofensiva internacional.

Desde la Plaza de Bolívar Petro recordó su larga trayectoria de lucha contra las mafias, mencionando que ha arriesgado su vida durante 20 años y ha sobrevivido a intentos de asesinarlo, como un episodio que vivió en Cúcuta durante su campaña en 2018. En este contexto, acusó al exfiscal Néstor Humberto Martínez de ocultar pruebas de disparos en dicho evento.

Por otro lado, el presidente dijo: “somos la primera fuerza política de Colombia”, algo que resulta ambiguo debido a que aunque en las elecciones legislativas de 2022 el Pacto Histórico (la coalición de Petro) obtuvo los números más altos en el Senado (20 senadores, más que cualquier otro partido), mientras que en la Cámara quedó detrás del Partido Liberal (28 curules contra 32 del Liberal), lo que le permitió ser la bancada más grande del Senado, la misma suerte no corrieron en la Cámara donde no obtuvo la mayoría.

En términos generales, llamar “primera fuerza del país” no es preciso del todo, por una parte ganó la consulta interna con amplia votación, pero por número de escaños en conjunto con aliados no supera al bloque de partidos opositores. El presidente, además, cuestionó la equidad del sistema judicial colombiano, comparando la situación de sus ministros detenidos —quienes, según él, no han robado “un peso”— con la libertad de la que goza Santiago Uribe Vélez (hermano del expresidente Uribe), condenado en segunda instancia por el caso de los Doce Apóstoles, un grupo paramilitar que hizo presencia en Antioquia en la década de los noventa.

Otra de las frases pronunciadas tiene que ver con “el crecimiento de cultivos de hoja de coca en el gobierno Duque fue cinco veces más grande que el crecimiento que hemos obtenido en este gobierno, que es, no alcanza aún el diez por ciento en todo el periodo. En el caso Duque, fue del cien por ciento en todo su periodo. Luego, nosotros, lo que hemos hecho es detener el crecimiento con un dato más. Para el treinta y uno de diciembre logramos dos mil ochocientas toneladas incautadas, que fue mi objetivo. Mi objetivo fue cero golpes al campesinado de Colombia, sustitución voluntaria, vamos en treinta mil hectáreas inscritas”.

Al contrastar lo afirmado por él con distintas fuentes, como la ONU, se muestra que los cultivos ilícitos siguen aumentando, pero mucho más lentamente de lo que afirma el presidente. El informe de UNODC reporta aumentos anuales del 43 % (2021), 13% (2022) y 10% (2023), llegando a unas 253.000 hectáreas en 2023.

En los primeros años de Duque hubo saltos grandes (por ejemplo, + 43% en 2021), pero ello no equivale a un aumento acumulado del 100 % en todo su periodo. De hecho, Petro mismo reconoció que en 3 años su gobierno reportó unas 14.500 hectáreas más versus casi 15.000 en un solo año Duque (2020-21).

En resumen, la “diferencia de cinco veces” que menciona es imprecisa porque los incrementos anuales de Duque fueron altos en algunos años, pero en el cómputo total no son 10 veces mayores, y bajo Petro aún persiste crecimiento (no “no alcanza el 10%” acumulado) según los datos de UNODC.

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