Hay indignación en el sur de Bolívar por el asesinato de Narciso Beleño, un líder campesino reconocido por su gestión a favor de la comunidad y acciones en defensa de los derechos de los campesinos. Por el momento se conoce que varios hombres armados ingresaron a su vivienda, ubicada en Santa Rosa del Sur, y le propinaron varios impactos con armas de fuego. Los criminales le dispararon en cuatro ocasiones, lo que le causó su inmediato deceso.
Beleño, quien era presidente de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar (Fedeagromisbol), era reconocido en la región por sus luchas en defensa de las comunidades campesinas y de la preservación de la serranía de San Lucas, un territorio disputado por, entre otros actores armados, el Clan del Golfo —autodenominado Ejército Gaitanista— y el ELN.
”Con indescriptible dolor denunciamos el asesinato de nuestro compañero, líder y representante, Narciso Beleño. Esta es una pérdida enorme de una persona que siempre dio todo por este proceso y por el derecho a la vida”, expresó Fedeagromisbol.
El crimen fue repudiado a nivel nacional e internacional. La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó el homicidio y señaló que Narciso “se formó a pulso y con sabiduría defendió derechos humanos”.
La ONU resaltó que el fallecido líder sufrió “persecuciones y estigmatización” mientras adelantaba sus labores.
“Llamamos a las autoridades a investigar, juzgar y sancionar a los responsables de este homicidio”, remarcó el organismo internacional.
”Le hemos fallado a Narciso Beleño”, admitió tras el hecho el presidente, Gustavo Petro, en su cuenta de X, en una publicación en la que el mandatario sostuvo que “no habrá paz mientras haya exclusión.