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Antioquia | PUBLICADO EL 08 noviembre 2022

U. de A. acompaña a niños sobrevivientes de escuela destruida en la tragedia de Tapartó

Durante cuatro miércoles, 18 de estos menores reciben formación en temas de cuidado ambiental.

  • Los menores participantes de estos cursos tienen la posibilidad de hacer uso de los equipos de la Universidad de Antioquia. En la imagen analizan microorganismo en el agua. FOTO CORTESÍA
    Los menores participantes de estos cursos tienen la posibilidad de hacer uso de los equipos de la Universidad de Antioquia. En la imagen analizan microorganismo en el agua. FOTO CORTESÍA
  • Los menores participantes de estos cursos tienen la posibilidad de hacer uso de los equipos de la Universidad de Antioquia. En la imagen analizan microorganismo en el agua. FOTO CORTESÍA
    Los menores participantes de estos cursos tienen la posibilidad de hacer uso de los equipos de la Universidad de Antioquia. En la imagen analizan microorganismo en el agua. FOTO CORTESÍA

Después de 117 días de la tragedia en la Institución Educativa Tapartó, sede La Lejía, de Andes, en la que murieron tres niños y dejó sin donde estudiar a otros 22, la Universidad de Antioquia no se olvidó de los sobrevivientes y durante cuatro miércoles les está dictando cursos a 18 enfocados en el tema ambiental, para que se reconcilien con la naturaleza que les dejó tanto dolor.

Los estudiantes de esta institución educativa que se encuentran sin su colegio fueron llevados la tarde del pasado miércoles y lo primero que hicieron fue conocer los beneficios del agua, el principal líquido del ser humano pero que también fue eje clave en la estructuración de la tragedia registrada en la mañana del 14 de julio.

Sara María Márquez, directora Universidad de Antioquia seccional Suroeste, explicó que “esto lo estamos haciendo como una estrategia para que ellos vuelvan a enamorarse de los recursos naturales y lo que se hizo fue elaborar estrategias para que ellos se enamoraran del agua”.

El acercamiento se produjo no solamente con la teoría, sino con la posibilidad de que estos pequeños pudieran acercarse a los equipos técnicos con los que se estudian los recursos naturales, como los microscopios, en los cuales ellos pudieron ver todos los microorganismos que tiene el agua contaminada.

“Queremos que vivan experiencias netamente químicas para hacer cambios de color, evaluación de la calidad del agua y trabajar en microscopio y estereocopios para que puedan ver los microorganismos que hay en aguas contaminadas para que sean concientes de la necesidad de la higiene y el cuidado del agua”, manifestó Márquez.

El acompañamiento por parte de la universidad no solo es académico. Con el apoyo de la Alcaldía de Andes y algunas empresas, facilitan el transporte, para que ellos puedan movilizarse los 13,5 kilómetros que hay desde el corregimiento hasta el centro universitario. También aportan los refrigerios para que los niños puedan disfrutar su estadía y tengan un alimento.

En la primera jornada del pasado miércoles, el pasar por la universidad, más que quitarle los miedos, logró que se despertara el amor por ser un profesional, pasando previamente por el Alma Mater en esta subregión.

“Antes de esta visita no sabíamos nada de esta institución, pero ahora que la conozco quiero estudiar aquí. Aún no sé qué, pero quiero profesionalizarme con algo relacionado con la naturaleza y el medio ambiente”, dijo Matías Úsuga, estudiante del grado quinto de esta instutición.

La docente de este colegio, Eliana Rincones, indicó que esto les pueden tener contacto con la universidad y generarles ambiciones de tener una carrera profesional. “Se han mostrado inquietos en esta experiencia, activos, preguntan mucho”.

¿Qué se les enseñará?

Además de lo ya aprendido sobre el agua, el objetivo es que los estudiantes puedan aprender todo sobre los recursos ambientales. Mañana se les enseñará sobre el uso del suelo, el próximo miércoles sobre la biodiversidad vegetal y terminará este ciclo con enseñanzas sobre la biodiversidad animal.

“Con esto queremos que se enamoren de la ciencia y que puedan avanzar en su educación y tengan la posibilidad de trabajar en el laboratorio de la universidad”, dijo Márquez.

Pero además de la formación académica, que es aportada del tiempo de los docentes, también se les brinda acompañamiento psicológico para encontrar si alguno de ellos tienen comportamientos o traumas que puedan estar relacionados con la tragedia que se llevó al vida de Alexánder Hernández Marín, de 6 años; Andrea Quintero Bolívar, de 5, y Ana Sofía Henao Fajardo, de 6.

Los padres de familia de los menores que participan en estas actividades se mostraron muy satisfechos por este acercamiento de los niños que vivieron la tragedia y que la institución no ha dejado abandonados.

“Estamos en la Universidad de Antioquia y los niños están felices, hemos conocido la universidad y espacios que no habíamos conocidos. Los están incentivando, entre otras cosas, que tengan sus huertas para cultivar su alimento, que se vayan creando ese ambiente para el futuro”, indicó Alba Lucía Vélez, madre de familia de uno de los niños que participó en el programa.

¿Cómo están estudiando?

Este es uno de los espacios que se les abren a los estudiantes de la sede La Lejía, quienes en la actualidad no tienen una sede fija donde ver las clases y se tienen que apoyar con la principal de la Institución Educativa Tapartó, la cual le queda lejos a muchos de los niños y sus familias.

“En este momento vamos a estudiar en Tapartó y nos están prestando el transporte. Los profesores nos han recibido bien, pero estamos sin nuestro espacio. Nos han donado espacio para que los niños puedan jugar, pero no tenemos espacio, todo está apilonado”, comentó la madre de familia.

Sin embargo se teme por una deserción escolar para el 2023 en caso tal de que no haya respuestas sobre la construcción de una nueva sede de La Lejía, luego de que esta quedara sepultada entre toneladas de lodo y tierra.

La profesora Rincones expresó que pese las complejidades en el desplazamiento, este año ningún niño ha decidido abandonar las aulas, pero ante el incremento de los recursos se puede presentar que algunos estudiantes no se matriculen para el próximo año.

Para la Alcaldía de Andes la construcción de la nueva escuela es un tema de prioridad y, según el mandatario de este municipio, Carlos Alberto Osorio, están en la búsqueda de los terrenos y la expectativa es que “hemos avanzado en la búsqueda de terrenos para dar prioridad al que mejor se adapte a las necesidades de los estudiantes”.

Ahora todo está en manos del Concejo de Andes, donde se deben aprobar las facultades necesarias al alcalde para que puedan viabilizar los recursos para la compra del lote y los materiales para construir la nueva escuela, lo cual es muy esperado por todos los estudiantes de este corregimiento.

Mientras tanto, la Universidad de Antioquia no los deja solo y los quiere acercar para que recuperen el amor por la naturaleza y el estudio.

Contexto de la Noticia

¿qué sigue? No quieren lotes donados

Por ahora se tiene la idea de adquirir predios en dos sectores del corregimiento Tapartó, los cuales están ubicados en los sectores La Cueva y El Filo. “El que más nos beneficia sería el de El Filo por las distancias”, manifestó la madre de familia Alba Lucía Vélez.

El alcalde de Andes, Carlos Alberto Osorio, señaló que la propuesta de los padres de familia es adquirir los lotes y no recibir algunos que fueron ofrecidos en donación, puesto que no están de acuerdo con la construcción en ellos. Todo esto mientras está en vilo donde estudiarán los niños afectados por la tragedia en el 2023.

Santiago Olivares Tobón

Periodista por pasión. Me gusta contar las historias de la ciudad desde todos sus puntos de vista y mostrar lo bueno y lo malo de nuestra realidad.

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