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Tendencias | PUBLICADO EL 21 mayo 2021

La importancia de mantener controladas las enfermedades crónicas

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Por LAURA FRANCO SALAZAR

Afecciones como la hipertensión y la diabetes tienen múltiples causas. Sin embargo, ciertas medidas en la vida diaria pueden ayudar a prevenirlas.

Seguramente tiene conocidos o familiares que sufren de diabetes o presión alta, afecciones que hacen parte de las enfermedades crónicas: aquellas que tienen una larga duración y, por lo general, una progresión lenta.

Entre ellas están entonces las cardiovasculares (que desencadenan infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares), el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas (como el asma o la neumopatía obstructiva crónica) y la diabetes.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 71 % de las muertes que ocurren cada año son causadas por estas afecciones.

Esteban Augusto Londoño Agudelo, médico magíster en Salud Pública y docente de Medicina de la Universidad CES, afirma: “Las enfermedades del corazón son las que más muertes desencadenan, sobre todo (las que más nos preocupan): muertes prematuras, es decir, que ocurren antes de los 70 años”.

En Antioquia, para el primer semestre de 2020, las tres principales causas de muerte fueron, según el Instituto Nacional de Salud Pública: enfermedades isquémicas del corazón (2.727), crónicas de las vías respiratorias inferiores (1.181) y cerebrovasculares (1.145), representando ellas tres un 26,1% del total de defunciones.

Lo mejor: puede prevenirlas

Si bien estas enfermedades están comúnmente asociadas a personas mayores, según la OMS actualmente afectan a todos los grupos de edad e incluso son responsables de más del 80% de las muertes prematuras al año, las que mencionaba Londoño Agudelo, pero a nivel mundial.

Sus causas están asociadas a una combinación de factores genéticos, fisiológicos, ambientales y conductuales. Sin embargo, es posible reducir el riesgo de sufrirlas a través de la interiorización de ciertas pautas en la vida cotidiana.

“A pesar de que haya diversos factores, hay que ser conscientes de que la forma como yo me comporte puede determinar que sufra o no muchas que son frecuentes y que pueden ser graves”, puntualiza el doctor Londoño.

En este mismo sentido, Luis Felipe Bedoya Bedoya, nutricionista dietista, magíster en Nutrición Deportiva y docente de la Universidad CES, afirma que al ser multicausales deben ser atendidas así, de manera interdisciplinar. “Desde la nutrición se puede lograr una buena alimentación, pero si no hay actividad física o se sigue fumando, va a ser muy poco lo que se pueda hacer”. Por eso aconseja solicitar también de manera preventiva y en la medida de lo posible, atención en salud en distintas áreas (medicina general, psicológica, nutricional, etc).

Controlar y superar

El doctor Londoño Agudelo afirma que si ya se tiene diagnosticada una enfermedad crónica, esta puede controlarse en un 80 % sin medidas farmacológicas, es decir, con cambios en el estilo de vida, muy similares a los que se indican para la prevención.

Sin embargo, aclara que la adherencia a los medicamentos, según como lo indique el médico, es fundamental, incluidos los chequeos periódicos. “Es muy importante ser estricto, no hay que descuidarse porque de eso depende que la enfermedad pueda ser controlada”.

Se ha reevaluado el hecho de que estas enfermedades no tienen cura. El doctor agrega que “ha habido evidencia de que bajo ciertas condiciones muy específicas, dependiendo de la persona y su compromiso, puede llegar a superarse la enfermedad”. Así mismo, agrega que en estos casos el diagnóstico oportuno tiene un papel fundamental.

Bedoya Bedoya señala que conocer las patologías (una tarea que implica tanto el compromiso de los médicos como de los pacientes) es clave para la fase de tratamiento. “Debe haber empoderamiento, saber qué es, por qué se está en ese punto, las consecuencias que se tendrían si no se cuida y las posibles soluciones”. Todo esto, dice, para que el cuidado pueda ser consciente.

Las recomendaciones de los recuadros son con base en la conversación con los expertos. Están a modo general para que con ellas ajuste sus hábitos, tanto si ya fue diagnosticado como si quiere prevenir. Estas son generalidades que le pueden dar un punto de partida básico de información, pero es necesario avanzar en compañía de los profesionales: hay especificidades para cada caso particular

Contexto de la Noticia

ALIMENTACIÓN

Hágala consciente. Procure que en sus platos principales haya distintos grupos de alimentos: mínimo uno que le aporte energía (carbohidratos o harinas) y uno que le aporte proteína animal o vegetal (carne, huevo, queso, garbanzos). Además no olvide incluir vegetales y comer de 3 a 5 porciones de fruta diarias.

HIDRATACIÓN

Es importante que tome agua durante el día. Evite beber o calmar la sensación de sed con bebidas energizantes o gaseosas. Según cuenta el especialista Bedoya Bedoya, el agua no aporta nutrientes ni grasas ni carbohidratos, sin embargo, es indispensable para cerca del 90 % de las funciones corporales, por ejemplo, la regulación de la temperatura y la eliminación de desechos.

SAL, ULTRAPROCESADOS Y AZÚCAR

Si es una persona sana, lo ideal es moderar el consumo de salchichas, mortadelas, jamones. Pueden ser una opción práctica, pero sin abusar. Evite, eso sí, el exceso de sodio presente, no solo en la sal, sino en sopas de sobre, salsas y vinagretas comerciales. Especias como la pimienta o la cúrcuma son buenas alternativas. El azúcar (galletas y tortas) no debe superar las dos porciones al día. Si ya padece alguna enfermedad pregunte a su médico.

ACTIVIDAD FÍSICA

La OMS recomienda mínimo 150 min a la semana. El dr. Londoño Agudelo explica que puede dividirlos como quiera, por ejemplo, media hora por día. Lo importante es que no se trate de sacar al perro a caminar o realizar los quehaceres de la casa. Debe ser un ejercicio consciente, para el que se prepare y que implique el aumento de la frecuencia cardiaca: caminar a paso largo, trotar o hacer deporte.

VICIOS

Evite fumar (de primera o segunda mano) y beber alcohol en exceso. Ambos son potentes factores de riesgo para sufrir alguna enfermedad crónica. Según el doctor Bedoya Bedoya tener una buena alimentación no servirá de mucho si no se combina con otras medidas como esta. La prevención y el tratamiento debe ser desde todas las esferas.

MEDICINA ALTERNATIVA

Es común recibir recomendaciones alternativas para las enfermedades crónicas. El dr. Londoño Agudelo aconseja tener cuidado. Este tipo de medicina puede ser complementaria a un tratamiento tradicional o a hábitos de prevención, pero siempre con precaución y con el acompañamiento permanente de un médico profesional.

CHEQUEOS

Si es mayor de 40 años monitoree su presión arterial, glucemia (azúcar en sangre) y colesterol mínimo una vez al año en un sitio confiable. Además, dependiendo de su sexo, esté atento a la prevención de cáncer (de próstata o mama, por ejemplo) y, si tiene una vida sexual activa, no olvide exámenes preventivos de VIH, Sífilis, y vacunación contra la hepatitis B.

Laura Franco Salazar

Periodista convencida de la función social de su profesión, de la importancia del apoyo mutuo, la educación y el arte.

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