Rebelde, conectado con su herencia rockera; responsable socialmente, desparpajado, inquieto, con una filosofía clara que se respalda en la sustentabilidad ecológica; es decir, en sus restaurantes se compra directo al productor a un precio justo y se crea una relación de confianza. Tomás Rueda cree que la comida está hecha para compartirse en la mesa, sin misterio, incluso sin tener que explicar un plato. Es suculenta y abundante como es Colombia. Este es el hilo conductor de lo que hace este bogotano en la cocina que deja su sello en los restaurantes Donostia, La Tábula y los Sánduches del Señor Ostia.
¿Siempre has tenido la claridad de ahora?
“Cuando comencé no entendía la fórmula que quería aplicar que era la cocina de mercado, que es cocinar...