Twitter dio un giro histórico y monumental al anunciar el cambio de su nombre por X, un giro que, por supuesto, es una apuesta para transformar la plataforma y diversificar sus servicios de una manera significativa, pero que también ha dejado muchas preguntas en el aire.
Y es que según le explicó Rodrigo Diez, CEO de la consultora de branding Padre Group, a la Expansión de México, el nombre es el elemento más duradero en una marca y que su cambio suele hacerse por problemas reputacionales, legales o de credibilidad.
“Los cambios de nombre en una marca suelen indicar una evolución o el final de un ciclo de vida. Pero el nombre siempre debe emanar de la estrategia de la marca y estar alineado con su posicionamiento, lo que podría implicar que X se convertirá en el eje principal de un conglomerado de aplicaciones con una propuesta más amplia y diversa”.
Sin embargo, nada parece claro para la red que convoca a 360 millones de usuarios activos mensuales, usuarios a los que el cambio del nombre no les ha hecho gracia y se unieron, en su gran mayoría, a la tendencia mundial X a Twitter, en donde dejan ver su descontento:
No obstante, el cambió del nombre era algo que se veía venir, pues cuando el pasado 25 de julio, la red social cambió su icónico logotipo,Elon Musk, escribió en su cuenta personal: “Pronto nos despediremos de la marca Twitter y, poco a poco, de todos los pájaros. En los próximos meses, agregaremos comunicaciones completas y la capacidad de que lleven adelante todo su mundo financiero. El nombre Twitter no tiene sentido en este contexto, por ello debemos decir adiós al pájaro”.
Según Díez”si la estrategia detrás del rebranding es sólida y se alinea con la visión a largo plazo de la empresa, el mercado eventualmente asimilará y comprenderá su verdadero alcance”, y eso es algo que solo el tiempo lo dirá.