El alcalde saliente puede decir que en estos cuatro años Medellín ha avanzado más que otras capitales en múltiples sectores. Hay motivos de satisfacción y deja legados que deben continuarse.
Los alcaldes de Medellín de las últimas décadas se han enfrentado, por un lado, con el agobiante reto de la inseguridad y la violencia urbana, pero, por otro, han contado para el desempeño de la gerencia pública con una estructura municipal cuyo desempeño se cifra con notas superiores a los de la media de las demás capitales.
Es decir, los alcaldes de Medellín tienen problemas mayúsculos pero también cuentan con medios y recursos (mírese el solo Grupo EPM) con los cuales no cuentan los demás. Y de estas ventajas, una de las mayores es la inteligencia demostrada por los últimos gobernantes de la ciudad al aprovechar los aciertos de sus predecesores y garantizar continuidad en los mejores programas y proyectos.