El cartel soñado de la última corrida de la 27° Feria Taurina de La Macarena celebrada el sábado en Medellín se quedó en el papel. La corrida tuvo momentos de mucho arte, pero al final faltaron esas faenas de apoteosis que esperaban los aficionados que llenaron los tendidos de la plaza. Y no hubo triunfos no por la voluntad de los alternantes que dejaron todo en el ruedo, sino por el pobre desempeño de los toros que no permitieron redondear faenas. No se puede decir que no se vio nada, pero sí se puede afirmar que se esperaba más.
Un encierro de Ernesto Gutiérrez Arango que no le hizo honor a la historia de la dehesa. Toros pobres de trapío y muy desiguales en comportamiento: varios de ellos faltos de casta y buscando tablas y en general sin...