El Gobierno colombiano activó una hoja de ruta con la empresa estatal venezolana PDVSA para reponer un tramo de tubería y avanzar en la reactivación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, infraestructura clave para el transporte de gas entre Colombia y Venezuela.
El acuerdo se logró tras una reunión estratégica entre los ministerios de Minas y Energía y de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y la sucursal Colombia de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
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En el encuentro se definió el plan para sustituir cinco kilómetros de tubería del lado colombiano del gasoducto, un paso necesario para retomar la operación de esta infraestructura energética.
La reunión se realizó como parte de las tareas encomendadas por el presidente Gustavo Petro antes de su encuentro con la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el objetivo de avanzar en la reactivación de la cooperación energética entre ambos países.
Reposición de cinco kilómetros de tubería del gasoducto en territorio colombiano
Durante la mesa de trabajo, en la que participaron el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, y la ministra de Ambiente encargada y directora de la Anla, Irene Vélez, junto con representantes de PDVSA Colombia, se acordó que la empresa venezolana asumirá la reposición de la tubería faltante.
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El tramo corresponde a cinco kilómetros de tubería que fueron desmantelados en territorio colombiano y cuya sustitución permitirá restablecer el sistema para el transporte de gas.
Para ello, una mesa técnica de seguimiento elaborará un plan detallado que será presentado ante la Anla. Este documento incluirá la forma en que se realizará la sustitución del tramo de tubería y el fraccionamiento ambiental necesario para ejecutar la obra.
Según el Gobierno, el material necesario para la reposición ya se encuentra en el lado venezolano de la frontera, en la zona de Paraguachón.
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Reactivación de la licencia ambiental, requisito clave
Uno de los puntos centrales del proceso será la reactivación de la licencia ambiental del proyecto, que se encuentra interrumpida desde 2019.
Las autoridades confirmaron que la licencia sigue siendo válida y que no existen procesos sancionatorios asociados al proyecto, lo que permite avanzar en la reposición de la tubería siempre que se respete el trazado original del gasoducto.
“El Gobierno tiene la voluntad política de restablecer la cooperación energética con Venezuela y avanzar en soluciones que fortalezcan el abastecimiento de gas para el país. Estamos trabajando de manera articulada con el sector ambiental y las autoridades técnicas para reactivar la licencia y permitir la sustitución del tramo de tubería que nos permita traer la molécula de gas desde Venezuela”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Por su parte, la ministra encargada de Ambiente y directora de la Anla, Irene Vélez, explicó que si la reposición se realiza sobre el mismo trazado del proyecto original, el trámite ambiental podría considerarse un cambio menor.
“Desde la Anla trabajamos en la revisión del estado de la licencia para permitir su reactivación. Hemos sido enfáticas respecto a que, mientras la reposición de la tubería se realice sobre el trazado inicial, las medidas y condiciones técnicas aprobadas no variarían”, señaló.
Gasoducto Antonio Ricaurte: infraestructura clave para el suministro de gas
Para el Gobierno Nacional, la reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte se considera una de las alternativas para reforzar el suministro de gas natural en Colombia en los próximos años, en medio del aumento de la demanda energética.
La iniciativa también hace parte de los esfuerzos para restablecer la cooperación energética entre Colombia y Venezuela.
El gasoducto Antonio Ricaurte fue inaugurado en 2007 y tiene una longitud de 225 kilómetros entre ambos países. En su primera fase, el sistema transportaba gas desde La Guajira hacia el Lago de Maracaibo.
Sin embargo, el proyecto fue interrumpido en 2019, antes de que se activara la segunda fase que permitiría transportar gas desde Venezuela hacia Colombia.
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La infraestructura cuenta con una capacidad de transporte de hasta 500 millones de pies cúbicos de gas y su construcción fue financiada por Venezuela con una inversión cercana a 230 millones de dólares.
El Gobierno aseguró que los trabajos para reactivar el gasoducto se desarrollarán con estricto cumplimiento de las normas ambientales y con respeto a las comunidades ubicadas en la zona de influencia del proyecto.