En medio de las crecientes alertas sobre el abastecimiento energético en Colombia, Frontera Energy y Ecopetrol avanzan en un nuevo frente para garantizar el suministro de gas: la puesta en marcha de una terminal de regasificación en Puerto Bahía.
El proyecto aprovechará la infraestructura ya existente de Frontera en esta terminal, clave para la importación de GLP, crudo, vehículos y carga general, y permitirá regasificar inicialmente 126 millones de pies cúbicos diarios (Mpcd). A partir del tercer año, la capacidad podría ampliarse hasta 370 Mpcd.
“El volumen de regasificación inicial será de 126 millones de pies cúbicos diarios en los dos primeros años y, desde el año tres, podría ampliarse hasta 370 Mpcd”, explicó Orlando Cabrales, presidente de Frontera Energy.
Le puede interesar: Precios del petróleo y gas se desplomaron tras acuerdo de alto el fuego en Medio Oriente
Una apuesta para cubrir la demanda de gas en el país
La importancia del proyecto radica en su impacto potencial sobre el abastecimiento energético. Según las compañías, en su fase inicial la terminal podría cubrir cerca del 60% de la demanda de gas del interior del país. En su máxima capacidad, alcanzaría hasta el 40% de la demanda nacional, estimada en cerca de 1.000 millones de pies cúbicos diarios.
Desde Ecopetrol, su presidente encargado, Juan Carlos Hurtado, confirmó que la entrada en operación está prevista para finales de 2026 y destacó que el proyecto ya cuenta con una base comercial sólida.
“Tenemos asegurados cerca de 120 millones de pies cúbicos diarios, lo que permite garantizar la viabilidad financiera en esta primera fase”, señaló.
Inversión, permisos y retos regulatorios
Aunque el desarrollo aprovechará infraestructura existente, contempla una inversión cercana a US$80 millones, asumida por Frontera Energy.
No obstante, uno de los principales cuellos de botella sigue siendo regulatorio. Tanto Frontera como Ecopetrol insistieron en la necesidad de acelerar permisos clave, especialmente ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y procesos de licenciamiento adicional con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
“La idea es que la ANI concrete el giro menor que necesitamos a finales de este mes”, indicó Hurtado, en referencia a uno de los trámites necesarios para avanzar en la ejecución.
Conozca también: Petro salió a defender a Roa por cuestionamientos a Ecopetrol, pero elude sus resultados y líos jurídicos
Una infraestructura clave en un contexto global incierto
Más allá del contexto local, el proyecto también responde a dinámicas internacionales. Cabrales resaltó que la coyuntura global, marcada por tensiones en regiones como Medio Oriente, ha reforzado la necesidad de contar con infraestructura energética robusta.
“El mundo está entendiendo la importancia de tener infraestructura energética. El conflicto no parece terminar pronto, pero los inversionistas internacionales han mostrado un gran apetito por este tipo de proyectos”, afirmó.
En ese escenario, la regasificadora de Puerto Bahía se perfila como una pieza estratégica no solo para enfrentar eventuales déficits de gas en Colombia, sino también para integrar al país en el mercado global de gas natural licuado (GNL), en un momento en el que la seguridad energética vuelve a estar en el centro de la agenda.