Colombiatex de las Américas 2026, liderada por Inexmoda, arrancó este martes 27 de enero y va hasta el jueves 29 de enero como el principal escenario de negocios para la industria textil y de moda en la región. Pero en medio de guerras comerciales con Ecuador, amenazas arancelarias de Estados Unidos y la incertidumbre en la frontera con Venezuela.
La feria reúne a 540 expositores, de los cuales 341 son empresas colombianas, equivalentes al 63% de la muestra total. Además, impactará directamente a 341 compañías nacionales de 11 departamentos, con una participación exportadora del 36,9%, confirmando su peso como plataforma para dinamizar el desarrollo productivo y comercial del país.
Conozca más: “Hoy el gran tema en la industria de la moda son las guerras geopolíticas y, detrás de ellas, las guerras arancelarias”:
Uno de los grandes diferenciales de la edición 2026 es la misión internacional de compradores liderada por ProColombia. En total, participan 308 compradores de 20 países, principalmente de Latinoamérica, Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos.
Del total de empresas invitadas, el 86 % proviene de estas regiones y cerca del 40 %, 123 compañías, corresponde a compradores nuevos, especialmente de Ecuador, Estados Unidos y países del Caribe.
Además, 19 de los 20 países invitados cuentan con acuerdos comerciales vigentes con Colombia, lo que representa el 95 % de la misión y facilita el intercambio comercial.
Resiliencia empresarial en medio de tensiones comerciales
Desde ProColombia, siguiendo la hoja de ruta del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la misión busca conectar la oferta colombiana con la demanda global en un contexto marcado por retos logísticos, cambios en el consumo y transformaciones profundas de la industria.
Por ejemplo, Nicolás Mejía Mejía, vicepresidente de Exportaciones de ProColombia, subraya que Colombiatex es una señal de resiliencia empresarial frente a la volatilidad global, los cambios arancelarios y las tensiones comerciales recientes con países como Ecuador y Estados Unidos.
Según explicó, en los últimos dos años el entorno ha estado marcado por episodios constantes de incertidumbre. “Todos los días suena el teléfono con noticias: que Ecuador tomó una medida, que Venezuela se abre, que pasó algo con Estados Unidos. Han sido muchos cambios en muy poco tiempo”, señaló.
En ese contexto, dijo, ferias como Colombiatex funcionan como “un golpe sobre la mesa” para enviar un mensaje claro al mercado.
A pesar de estas coyunturas, los compradores siguen llegando. Mejía remarcó que, de los 308 invitados, cerca de 150 provienen de Ecuador, el principal origen, seguido por Estados Unidos, República Dominicana y Guatemala.
“Tras las recientes medidas arancelarias de Ecuador, la principal preocupación era que los compradores de ese país cancelaran su participación. Pensé que se nos iban a caer. De los 308 compradores internacionales que invitamos, 150 son ecuatorianos, prácticamente el 50%”, afirmó. Sin embargo, el temor no se materializó. “Ahí están los 150, no se bajaron”.
La mayoría de los expositores son mipymes, muchas de ellas micro y pequeñas empresas que encuentran en la feria su principal ventana internacional.
Para el directivo, esto demuestra que las tensiones comerciales, aunque se manejan a niveles macro y políticos, no han logrado desanimar a los empresarios reales. “No han permeado a quienes hacen negocios todos los días”, sostuvo.
Cabe recordar que, en general, Colombia y Ecuador son economías que se complementan con su oferta exportable. Colombia aparece como el tercer proveedor de bienes del país vecino, por detrás de Estados Unidos y China, y Ecuador como el sexto de Colombia (el segundo si se tienen en cuenta solo los productos no minero energéticos).
Durante los tres días de feria, los compradores conocen la capacidad productiva del país, innovaciones en textiles e insumos, tendencias de la industria, alternativas de sostenibilidad y oportunidades de nearshoring.
“La misión de compradores refleja nuestro compromiso con la diversificación de mercados y la construcción de relaciones comerciales sostenibles, en un momento en que el mundo busca proveedores confiables y cercanos”, afirmó Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
La coyuntura de la guerra comercial entre Ecuador y Colombia vista desde los empresarios
Fernando Carrillo, gerente regional de Impordenim, empresa ecuatoriana explicó que la participación de la compañía en Colombiatex hace parte de una estrategia de posicionamiento y confianza construida durante décadas en la industria textil.
Por eso, recordó que la compañía textilera completa 30 años de trayectoria en el sector y hoy opera como multinacional en mercados como Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y Venezuela. “Hacemos un poco de todo, porque así funciona una empresa que ha crecido con el negocio”, comentó.
Frente a la coyuntura de la guerra comercial entre Ecuador y Colombia, el directivo advirtió que el mayor impacto recaería sobre grandes productores ecuatorianos como Vicuña.
“Ellos exportan volúmenes importantes a Colombia y un arancel alto encarece el producto. En un mercado de commodities, una variación del 3% o 5% ya cambia decisiones de compra; con un 30%, prácticamente se sale del mercado”, explicó.
Carrillo reconoció que este escenario mueve “las fichas del sector” en ambos países. Si empresas de gran volumen no pueden colocar su producción en Colombia, deberán redirigirla a otros mercados, presionando precios en Ecuador y generando una competencia más intensa.
Por ejemplo, Vicuña y Fabricato, como empresas tradicionales del sector, con mucho volumen impuesto en cada mercado tendrán que mover sus fichas, tendrán que poner en algún lugar esa mercancía. “Es un juego de ajedrez que termina afectando a todos, incluso a quienes estamos al margen”, sostuvo.
En el mercado colombiano, Carrillo explicó que las preferencias están marcadas por telas con diseño y textura. “Aquí gustan mucho las telas con relieve, con ‘rinco’ y ‘cross’. A diferencia de países como Perú o Bolivia, donde prefieren telas más planas, en Colombia el diseño se valora como un diferencial, no como una imperfección”, indicó.
Pese a ese contexto, Impordenim mantiene una visión optimista para 2026. “Vemos un año auspicioso, con crecimiento, siempre y cuando no se presenten nuevos choques”, señaló.
En términos de ventas, Colombia representa entre el 8% y el 10% de la facturación global de la empresa, mientras que Ecuador concentra cerca del 60%. Perú y Bolivia aportan alrededor del 15% cada uno y Venezuela cerca del 3%.
Entérese aquí: Crisis comercial entre Colombia y Ecuador: los productos que se verían afectados por aranceles y suspensión de energía
Colombia está de moda: prendas y textiles crecieron 2% en sus exportaciones
Pese al enfriamiento de las ventas hacia sus principales socios comerciales, como Estados Unidos, Ecuador y México, la moda hecha en Colombia encontró oxígeno en otros mercados y cerró 2025 con un balance positivo en exportaciones.
Entre enero y noviembre del año pasado, las ventas externas del sector sumaron US$836,7 millones, un crecimiento de 2% frente a 2024, según cifras oficiales analizadas por Analdex.
El buen resultado se explica por el dinamismo de destinos alternativos como Venezuela, Guatemala y Canadá, que registraron aumentos significativos en sus compras y compensaron la desaceleración en los mercados tradicionales.
También mostraron crecimientos de doble dígito países como Chile, Panamá y Alemania, lo que permitió sostener el balance general del sector.
De acuerdo con Analdex, los productos más exportados en ese periodo fueron ropa de tocador o de cocina, fajas, tejidos de punto, camisetas, sostenes y manufacturas de cuero natural, líneas que concentran buena parte del valor agregado de la industria nacional.
Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de la moda colombiana, con US$238 millones, seguido de Ecuador (US$132,9 millones) y México (US$94,2 millones).
Sin embargo, estos tres mercados registraron caídas de 5,9%, 0,6% y 0,9%, respectivamente, reflejo de un entorno internacional más competitivo y de menor demanda.
El vicepresidente de Exportaciones de ProColombia precisó que estos principales destinos de exportación del sector textil colombiano, en conjunto, concentran cerca del 40% de las ventas externas.
Se destacan, con mayor dinamismo, “las fajas y ropa de control, donde Colombia es líder global, así como la ropa deportiva, la dotación industrial, los vestidos de baño y la moda playa”.
Para Mejía, estos segmentos combinan diseño, funcionalidad y conocimiento técnico, atributos que diferencian la oferta colombiana frente a competidores asiáticos de menor precio.
En contexto: ¿Quién gana y quién pierde con la guerra comercial entre Colombia y Ecuador?
“La moda colombiana se ha expandido de gran manera en los principales mercados del mundo, con prendas de calidad y valor agregado. A pesar de las dificultades que ha enfrentado la industria, un crecimiento del 2% en 2025 es alentador, sobre todo en un sector tan competitivo”, afirmó Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex.
Por regiones, Antioquia lideró las exportaciones de moda con US$309,7 millones, una participación del 37% y un crecimiento de 3,4% frente al mismo periodo de 2024.
Le siguieron Bogotá, Atlántico, Valle del Cauca, Cundinamarca, Santander, Bolívar, Norte de Santander y Risaralda.
En el frente empresarial, las compañías que más exportaron fueron Industrias Cannon de Colombia, Crystal, Manufacturas Eliot, Girdle & Lingerie, Textiles Lafayette, Supertex y Enka de Colombia, firmas que concentran una parte relevante de la oferta exportable del sector.
Además: ¿Se avecina guerra comercial? Gobierno Petro le recuerda a Noboa que Colombia abastece 10% de la energía de Ecuador