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Los siete “toros” que el nuevo alcalde de Medellín debe coger por los cachos

Daniel Quintero dejó varios retos que el nuevo alcalde debe atender de forma prioritaria. Aquí algunos.

  • A pesar de que Quintero recibió vigencias futuras hace 14 meses para arreglar los colegios, las obras arrastran enormes retrasos. La infraestructura educativa debe ser prioridad para este gobierno. FOTO julio herrera
    A pesar de que Quintero recibió vigencias futuras hace 14 meses para arreglar los colegios, las obras arrastran enormes retrasos. La infraestructura educativa debe ser prioridad para este gobierno. FOTO julio herrera
  • Los siete “toros” que el nuevo alcalde de Medellín debe coger por los cachos
28 de octubre de 2023
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Independiente de quién salga elegido por los medellinenses hoy como alcalde, este deberá llegar al piso 12 y arremangarse para atender de manera inmediata retos prioritarios; algunas son deudas que deja la actual administración y otros son temas críticos que debe solucionar la ciudad en los próximos cuatro años.

Algunos analistas señalan que los retrasos y déficits en macroproyectos y ejecución de políticas públicas que arrastra la ciudad son tan graves que muy posiblemente la mitad del período del nuevo alcalde se irá intentando ponerse al día con estos entuertos, varios de los cuales le correspondían al exalcalde Daniel Quintero.

Las principales problemáticas de los medellinenses radican en aspectos como educación, economía, gobernabilidad, salud, seguridad y atención social, preocupaciones en las que se rajó la actual alcaldía según la última encuesta publicada por la empresa Gallup S.A.S.

Por lo que el alcalde elegido hoy deberá ponerles el acelerador para mostrar resultados ante una ciudadanía impaciente que atraviesa por una crisis de confianza ante sus instituciones. Aquí desglosamos algunos de esos retos.

Colegios caídos y las instituciones de educación superior desfinanciadas

Quintero solo destinó $57.133 millones entre 2020 y 2021 para mejorar infraestructura y para la gran intervención de 411 sedes educativas que prometió, comprometió vigencias futuras por $319.000 millones. A pesar de haber sido aprobadas por el Concejo hace catorce meses, apenas han empezado obras en el 16% de los colegios. La situación repercute no solo en la calidad de la educación que reciben los muchachos sino que también es un claro indicador que incide en la deserción escolar. Según Medellín Cómo Vamos, las cifras de cobertura neta para la educación media señalan que en 2021 casi la mitad de los jóvenes en edad de cursar los grados 10° y 11° estaban matriculados. A esto hay que sumar la desfinanciación de las instituciones de educación superior adscritas al Distrito como son el ITM, el Pascual Bravo y el Colegio Mayor.

Están aterrizando bandas foráneas

La actual administración saca pecho con la reducción de homicidios (tasada en 3%), pero el hurto está disparado. Hasta el primer trimestre del año la ciudad registraba cerca de 16.600 hurtos, 1.500 más que todo 2022, y 5.000 más que en 2021, según cifras de la Personería. Otros “chicharrones” que deberá enfrentar el próximo alcalde tienen que ver con la persecución a bandas delincuenciales mientras sus cabecillas o excabecillas negocian la Paz Total. Asímismo, cada vez se habla más del interés de bandas internacionales en radicarse en la ciudad y en algunos casos ya se han materializado coletazos de sus rencillas internas en Medellín, como ocurrió el pasado 17 de octubre con el asesinato de un presunto cabecilla del Tren de Aragua en un hotel del Centro. Todo esto deberá enfrentarlo el próximo mandatario con una parte de los 3.900 agentes de policía que actualmente tiene todo el Valle de Aburrá y que dan cuenta del déficit de pie de fuerza.

Es urgente construir la clínica del Norte y el hospital mental

Frente al tema de la salud, quien resulta electo deberá centrar sus esfuerzos en tres aspectos iniciales. El más urgente es la reapertura de las 10 unidades hospitalarias, 43 centros de salud y 2 sedes administrativas de Metrosalud intervenidos por deficiencias estructurales. Sin embargo, dichas edificaciones deberían tener una ampliación para lograr la cobertura suficiente frente a una población en crecimiento. La construcción de un nuevo hospital mental y de la nueva Clínica del Norte (diferente a la ampliación de la sede Metrosalud de Santa Cruz que Quintero vendió como la nueva clínica) también son urgentes, así como el refuerzo en programas de prevención y promoción de problemas de salud y de embarazo infantil en las comunas de la ciudad.

La ineficacia del pico y placa y la accidentalidad atormentan a la ciudad

La movilidad es otro asunto que debe tener prelación en la agenda de quien llegue a La Alpujarra el próximo 1 de enero. Una de las aristas más preocupantes es el tema de accidentalidad, pues tan solo en lo que va de 2023 se han presentado 213 muertes por accidentes de tránsito en la capital antioqueña. Otra problemática es el déficit de agentes de tránsito. Actualmente son cerca de 500 agentes para una ciudad que moviliza casi 1.7 millones de vehículos al día. Además, la conveniencia de la medida del Pico y Placa será otro tema a debatir pues aún con dos dígitos por día sigue sin ser tan efectiva como se espera. A todo esto hay que sumar los importantes proyectos como el Tren del Río, los cinco nuevos cables y el Metro de la 80 que empieza a tener síntomas de retraso en su cronograma.

Explotación sexual y construcciones ilegales siguen descontroladas

En lo social se vienen desafíos inaplazables para el nuevo alcalde. El prioritario es la contratación de suficiente personal para las Comisarías de Familia las cuales en esta administración operaron con un presupuesto pírrico de $7.700 millones y con apenas 30 comisarios. Esto ha repercutido en el desborde de la capacidad para atender problemáticas como la violencia intrafamiliar. También merece prioridad enfrentar el aumento de todas las formas de explotación sexual, y especialmente la infantil. Otra entuerto pendiente es el tema de los asentamientos informales o “invasiones” que hoy pululan a raíz de la falta de inversión en proyectos VIS y VIP que en este cuatrienio se han estancado. Finalmente programas sociales para jóvenes e incluso el manejo del Presupuesto Participativo deben volver a reformularse para evitar que se vuelvan fortines politiqueros.

Gremios esperan recuperar alianza con la Alcaldía para mejorar cifras de empleo

Otro tema que espera atención prioritaria del nuevo mandatario es el económico. Lo imperante es la recuperación de las relaciones de confianza entre la Alcaldía y los diferente gremios de la ciudad, las cuales fueron rotas por el alcalde Quintero con sus continuas acusaciones y ataques. Muchos de los avances que tuvo Medellín en las últimas dos décadas se deben al triángulo universidad-Alcaldía-empresas, es un valor que debe recuperarse. Otro punto a analizar será evaluar si merece la pena mantener la estrategia del “Valle del Software” como mecanismo de creación de nuevos empleos y de atractivo de empresas foráneas para la ciudad. Hay un elemento crucial es lograr nuevas plazas de empleo formal para seguir con el descenso en la tasa de desocupación que para 2022 fue de un 8.8% según el Dane.

El alcalde debe recuperar la gobernabilidad perdida

Otro asunto urgente para el elegido este domingo tiene que ver con la gobernabilidad. Será clave para ello la nueva conformación del Concejo de Medellín y ver si logra mayorías o no en el mismo. Esto es vital para anticipar si las reformas propuestas tendrán un tránsito regular o si por el contrario será accidentado y bochornoso como ocurrió en la actual administración donde el recinto terminó dividido y convertido en un ring. Otro asunto serán las relaciones con el gobierno departamental, pues existe la posibilidad de que en la Alcaldía quede un candidato de una vertiente política contraria a la del ungido en la Gobernación, hecho que haría que —por tercera vez consecutiva— no haya sintonía entre el poder local y el poder regional con todo lo que eso implica, sobre todo para la financiación de proyectos de infraestructura de gran envergadura que requieren aportes y esfuerzos de ambos gobiernos.

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