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Así fueron los últimos días de Maduro en el poder, según New York Times; creyó que había “conquistado” a Trump

Antes de la escalada militar de Estados Unidos en Caracas, el líder chavista pasó por una relajación frente a las amenazas de Trump, pero también una desconfianza interna. Conozca los detalles.

  • Los bailes en público fueron una parte de las desestimaciones que tuvo Maduro sobre las amenazas de Trump, algo que le habría costado su libertad. Foto: Juan Barreto/ AFP
    Los bailes en público fueron una parte de las desestimaciones que tuvo Maduro sobre las amenazas de Trump, algo que le habría costado su libertad. Foto: Juan Barreto/ AFP
hace 3 horas
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El dictador venezolano, Nicolás Maduro, tuvo una serie de errores e incertidumbres en lo que serían sus últimos días al frente de Venezuela, así lo documentó el diario New York Times.

De acuerdo con el medio estadounidense, los últimos días en libertad del líder chavista estuvieron marcados por una serie de errores de cálculo, una aparente relajación frente a las amenazas externas y una profunda desconfianza interna.

A pesar del despliegue de buques y aviones de combate estadounidenses frente a Venezuela, Maduro se mostraba sorprendentemente tranquilo a finales de 2025, celebrando la Nochevieja con familiares y amigos cercanos.

Lea también: Así se vive el fin de año en Caracas en medio de la tensión con Trump: “que pase y ya”

Según un mensaje visto por ese medio, el primer día de enero, Maduro envió un saludo a todos los funcionarios de su gabinete. “Feliz Año Nuevo para usted y su familia”, decía el recado.

A pesar de esa aparente calma, el dictador ya al parecer ya temía que se diera una traición en sus filas. Pese a eso, desestimaba que se hiciera realidad una incursión de Estados Unidos en Caracas.

Esta percepción estaba tras una llamada telefónica recibida el 21 de noviembre, en la que ambos líderes intercambiaron bromas. Ahí Maduro interpretó que había “conquistado” a Trump y ganado tiempo para negociar.

En contexto: Una llamada, el ultimátum y la presión militar: lo que dejan ver los acercamientos entre Trump y Maduro

Por otro lado, un funcionario estadounidense le mencionó a NYT que Trump consideró que no lo estaban tomando en serio y esperaba que Maduro le compartiera un plan específico para que dejara el poder.

En esa llamada, Trump había invitado a Maduro a Washington; sin embargo, el autoproclamado presidente desestimó esa opción temiendo una trampa, por lo que respondió proponiendo una reunión en un país neutral, fuera de EE. UU. El republicano rechazó esa contraoferta.

Pero antes de que el mandatario norteamericano tomara la decisión sobre Maduro, ya el dictador venezolano había recibido varias advertencias durante el mes de diciembre. Una de ellas, según cita el medio, fue a través del multimillonario brasileño Joesley Batista que le transmitió un mensaje de Marco Rubio instándolo a abandonar el poder. Maduro lo desestimó con enfado.

También, el 23 de diciembre, Turquía le comunicó una oferta final de la Casa Blanca: exilio sin persecución de su riqueza. Maduro la rechazó, sellando así los preparativos del ataque.

El detonante ocurrió cuando el líder chavista, en vez de ceder, apareció bailando y cantando en actos públicos. Un video al ritmo de música electrónica molestó visiblemente al mandatario estadounidense, quien lo vio como una burla.

Esa desestimación de las amenazas de Trump estaba acompañada por un entorno de Maduro fracturado. El dictador, según el diario neoyorquino, tenía una desconfianza creciente hacia su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, debido a su perfil más pragmático y su control sobre la economía.

Al mismo tiempo, Maduro se sentía presionado por el ala radical de su partido y por su lealtad a Cuba, a la que siguió enviando petróleo a pesar del colapso económico venezolano provocado por un bloqueo naval estadounidense iniciado el 10 de diciembre.

Esa fractura en parte fue debido a las elecciones celebradas en el 2024. Pues una facción del Partido Socialista liderada por el ministro del Interior, Diosdado Cabello, “pedía una mayor represión interna para mantenerse en el poder y un mayor control estatal sobre la economía”.

Temiendo esa traición interna, Maduro redujo sus apariciones públicas y se refugió con un pequeño contingente de la Guardia Presidencial, una decisión que paradójicamente lo dejó más vulnerable.

Con este escenario, el 3 de enero, una operación estadounidense con 150 aviones atacó cuatro bases militares en Venezuela, dando como resultado la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Delcy Rodríguez, tras recibir amenazas de bombardeos masivos por parte de EE. UU., aceptó cooperar y asumió la presidencia interina.

El ataque, según NYT, ya tenía un amplio antecedente. Donald Trump ya había intentado derrocar al dictador venezolano en su primer mandato haciéndolo a través de sanciones a la industria petrolera y reconociendo en su momento a Juan Guaidó, por lo que, desde su regreso a la Casa Blanca, mencionando a funcionarios estadounidense, el republicano consideraba lo de Venezuela como un “asunto pendiente”.

Siga leyendo: “Estaba en una fortaleza y su casa tenía puertas de acero”: Trump dio detalles sobre la detención del dictador Nicolás Maduro

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