La llegada de Ucrania a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, parece no tener palo en la rueda; sin embargo, su entrada no es tan inminente como se ha mencionado desde los últimos seis meses y como es el deseo del presidente de ese país, Volodomir Zelenski, que busca blindarse bajo las alas del tratado ante la nueva ofensiva de Rusia.
El primer paso está dado: los países miembros de OTAN están dispuestos a eliminar uno de los obstáculos que, 16 meses después del estallido de la guerra entre rusos y ucranianos, no ha permitido la llegada de Ucrania al convenio y es el llamado Plan de Acción para Adhesión (Membership Action Plan, MAP, por sus siglas en inglés), un plan que exige una serie de objetivos y reformas para el ingreso de nuevos miembros.
Este plan “es sólo una de las etapas del proceso de adhesión en la OTAN. Incluso si se elimina, Ucrania deberá realizar otras reformas antes de integrar la OTAN”, precisó un funcionario del convenio a la agencia de noticias AFP.
Pero la estocada más fuerte a los deseos de ingreso al tratado por parte de Ucrania, la dio el mismo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el pasado viernes cuando en una entrevista para la cadena CNN sentenció: “No creo que (Ucrania) esté lista para formar parte de la OTAN”, y añadió que otro de los inconvenientes es que aún no hay unanimidad para su ingreso.
Biden agregó que el proceso de adhesión toma su tiempo, pero lo que prevé, y su precaución, es que el ingreso de Ucrania a OTAN sería una seria provocación a Rusia que desencadenaría en otra guerra más letal; pero no hacerlo, es dejar al descubierto otras naciones que han pedido su ingreso como escudo protector a las intenciones de Rusia de una invasión como la ocurrida en territorio ucraniano.
Inicia cumbre de OTAN
Para no darle más largas al asunto, este lunes se reunieron en Vilna, capital de Lituania, los presidentes y representantes de OTAN para discutir el ingreso de Ucrania y Suecia al convenio militar. La cumbre, que irá hasta este miércoles, se desarrolla en medio de la última ofensiva rusa en territorio ucraniano, la cual se desarrolló mediante un bombardeo a un centro de distribución de ayuda humanitaria en Orikhiv, y que dejó siete personas muertas.
“Los rescatistas sacaron de los escombros los cuerpos de tres personas sin vida. El número de muertos pasó a siete”, anunció el Servicio ucraniano de situaciones de emergencia en Telegram.
El ataque se da dos días después de que Estados Unidos anunciara ayuda a Ucrania con el envío de bombas racimo para atacar al Ejército ruso. La insistencia de Ucrania para ingresar a OTAN es, en parte, para intentar disuadir a Putin de lanzar nuevas ofensivas en esta guerra, y en ese camino, reclama junto a los países del este de Europa, que la cumbre defina la ruta más expedita para acogerse a la protección de OTAN.