El presidente Donald Trump amenazó este sábado con intensificar sus ataques a Irán, que prometió que no se rendirá ante Estados Unidos ni Israel, a pesar de una nueva serie de bombardeos en el octavo día de guerra.
La oleada de ataques israelíes, antes del amanecer de este sábado, fue una de las más intensas desde que arrancó la guerra hace una semana. Entre los blancos hubo una academia militar, un centro de mando subterráneo y un depósito de misiles.
Otro de los objetivos fue el aeropuerto internacional de Mehrabad, uno de los dos con los que cuenta la capital iraní, donde podía verse un incendio y abundante humo.
“¡Hoy Irán será golpeado muy fuertemente!”, publicó Trump en su plataforma Truth Social.
“Bajo seria consideración para su completa destrucción y muerte segura, debido al mal comportamiento de Irán, se encuentran zonas y grupos de personas que no habían sido considerados como objetivos hasta este momento”, amenazó.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ya se había mostrado desafiante ante su homólogo estadounidense, quien exigió la víspera la “rendición incondicional” de Teherán para poner fin a la guerra.
Vea también: Trump califica como un 15 de 10 su guerra contra Irán
“Los enemigos se llevarán a la tumba su deseo de que el pueblo iraní se rinda”, dijo Pezeshkian en un discurso televisado.
Israel bombardeó en paralelo numerosos objetivos de Hezbolá en el sur y el este de Líbano.
El partido-milicia proiraní dijo haber combatido una incursión israelí junto a la frontera siria, y el ministerio de Salud informó de 41 muertos y 40 heridos. Un balance anterior daba cuenta de 16 muertos.
El ministerio reportó la muerte de otras seis personas, entre ellas cuatro niños, en un ataque israelí distinto de la incursión, también en el este del país.
En total, cerca de 300 personas murieron esta semana en bombardeos israelíes, según las autoridades libanesas.
Ataque a dos petroleros
La República Islámica, que hace una semana perdió en un bombardeo a su líder supremo, Alí Jamenei, prosiguió con su campaña de represalias.
Este sábado se escucharon sirenas y explosiones en Jerusalén y en ciudades del Golfo como Dubái, Manama y Riad, donde las defensas saudíes interceptaron misiles dirigidos contra una base aérea con personal militar norteamericano.
En contexto: ¿Qué pasa con el precio del petróleo? Ya supera los 90 dólares por guerra en Medio Oriente
El aeropuerto de Dubái, el de mayor tráfico internacional, suspendió brevemente sus operaciones y luego las reanudó parcialmente tras una intercepción en la zona. El Ministerio de Defensa del país afirmó que Irán lanzó 15 misiles y 119 drones contra su territorio este sábado.
Pezeshkian se disculpó ante sus vecinos del Golfo, muchos con bases norteamericanas, y prometió que no serían atacados “a menos que se produzca un ataque contra Irán desde esos países”.
Por su parte, Jordania acusó a Irán de haber disparado 119 proyectiles contra su país desde el inicio de la guerra y de atacar “instalaciones vitales”.
La guerra también repercute en el tráfico marítimo por el cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde suele transitar el 20% del crudo y el gas licuado consumidos a nivel mundial.
Los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron este sábado haber atacado en el Golfo dos petroleros, uno de ellos con pabellón de Islas Marshall. En ambos casos emplearon drones.
“Desastre humanitario”
La guerra, que inicia su segunda semana, comenzó el 28 de febrero con la campaña conjunta de bombardeos israelíes y estadounidenses en Irán, acusado de querer dotarse de la bomba atómica y de amenazar a ambas potencias con su arsenal de misiles.
Desde entonces ha llegado al resto del Golfo, Líbano, Chipre -país miembro de la UE que alberga dos bases británicas-, Azerbaiyán, Turquía e incluso hasta las costas de Sri Lanka, donde un submarino norteamericano torpedeó una fragata iraní.
Dentro de Irán, el daño a edificios residenciales e infraestructuras va en aumento. Los vecinos de Teherán viven ansiosos y pendientes de la fuerte presencia de agentes de seguridad en las calles.
“No creo que nadie que no haya vivido una guerra pueda entenderlo”, dijo aterrorizado a AFP un profesor de 26 años de la capital que pidió anonimato.
El Ministerio iraní de Salud afirmó el viernes que en los ataques israeloestadounidenses murieron 926 civiles, que se suman a unos 6.000 heridos. AFP no ha podido verificar de forma independiente esas cifras.
Por otro lado, 10 personas murieron en Israel y 13 en los países del Golfo desde el inicio de la guerra a causa de las represalias iraníes. Las fuerzas estadounidenses perdieron por su parte a seis miembros.
En Líbano, arrastrado a la guerra el lunes cuando Hezbolá disparó proyectiles contra Israel, el primer ministro Nawaf Salam avisó de que “se cierne un desastre humanitario”.
Unas 300.000 personas tuvieron que abandonar sus casas en el sur y el este del país y en la periferia meridional de Beirut, bastión de Hezbolá, según la oenegé Consejo Noruego para los Refugiados.
Inteligencia rusa
Según la prensa estadounidense, Rusia proporciona información a Irán sobre posibles objetivos estadounidenses, pero Washington se apresuró a restarle importancia.
“No nos preocupa. Lo afrontaremos si es necesario”, declaró el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, según extractos difundidos el viernes de una entrevista al programa “60 Minutes” de la CBS, programado para el domingo.
El viernes, Trump prometió igualmente ayudar a reconstruir la economía iraní si Teherán nombra a alguien “aceptable” como sucesor de Jamenei.
A la espera de dicha elección, el país está dirigido interinamente por un triunvirato compuesto del presidente Pezeshkian; el jefe del poder judicial, Gholamhossein Mohseni Ejeí, y un dignatario religioso miembro de la Asamblea de Expertos y del Consejo de Guardianes de la Constitución, Alireza Arafi.
Vea también: Se conoce la identidad de los seis soldados de EE. UU. asesinados en la guerra con Irán
Amir Saeid Iravani, embajador iraní ante Naciones Unidas, respondió diciendo que Washington no tendrá ningún rol en la elección del próximo líder supremo, una figura con más poder que el presidente en Teherán y que posee la última palabra en cuestiones de política exterior.