Una cumbre “de sustancia”, “la cumbre de la paz”, la cumbre en la que Venezuela fue el protagonista no oficial, la cumbre que respaldó a las juventudes. Así se refirieron los líderes de Iberoamérica a la conferencia que los convocó en Cartagena este fin de semana.
El gran avance, coincidieron públicamente, fue el aval que los 22 países de la comunidad dieron al Pacto de la Juventud, un documento con 24 puntos en los que los jefes de Estado o cancilleres que los representaron en La Heroica acordaron conformar una alianza entre varios sectores para mejorar la articulación, orientar la inversión y garantizar el desarrollo integral y la protección de los derechos de las personas jóvenes, que en Iberoamérica superan los 150 millones.