Luego de dos temporadas y una precuela, una de las series más exitosas de la televisión internacional llega a su fin. Spartacus, el guerrero que ha tenido que luchar contra traiciones, engaños y vivir de ilusiones no va más.
Tras la muerte de Andy Whitfield, el primer actor en encarnar a Spartacus, Liam McIntyre asumió como protagonista de la serie y tuvo gran aceptación por parte del público.
En la tercera temporada, titulada La guerra de los condenados, los gladiadores liderados por Spartacus (Liam McIntyre), Crixus sus generales, Gannicus y Agron, después de cobrar venganza contra Gaius Claudius Glaber, siguen sumando victorias contra el imponente Ejército romano.
Con la unión de nuevos esclavos liberados a su grupo, la tropa de gladiadores desafía hasta los más poderosos soldados de Roma.
En esta ocasión, Spartacus avanza decididamente a acabar con la tiranía de la República en compañía de sus mejores aliados, Crixus, Naevia y Gannicus, quien vive la vida al límite y sin cohibiciones, y que ahora comparte cama con la hermosa pero a la vez peligrosa Saxa.
En conjunto, los guerreros se ven inmersos en una sangrienta batalla tras otra, mientras se preparan para lo inevitable: una guerra por completo con Roma.
El Senado romano acude a su ciudadano más adinerado, Marcus Crasus, en busca de ayuda. Un poderoso político, estratégico, que respeta a su oponente y se niega a cometer los mismos errores de Glaber y sus predecesores. Con un joven y altamente competitivo Julio César como un aliado, Crasus está decidido a aplastar a Spartacus y su rebelión.
La conclusión épica de un viaje legendario, Spartacus: La guerra de los condenados desatará una batalla diferente a todo lo visto antes.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8