Todo por dinero, ese podría ser el eslogan de los empresarios y y jugadores colombianos que hace década y media tratan de conquistar el fútbol asiático.
Desafiando las múltiples barreras que representan las diferencias culturales, religiosas, horarias e idiomáticas, en los últimos 12 años cerca de 30 representantes nacionales han pasado por los diferentes países orientales atraídos por jugosos contratos económicos.
La huella dejada por el finado Elson Becerra y Ricardo Gato Pérez (ídolos en Emiratos Árabes Unidos) fue determinante para que ese mercado se convirtiera en la primera opción, por los dólares en juego, para Danilson Córdoba, Mario García, Mauricio Molina, Jaime Castrillón y estrategas como Francisco Pacho Maturana y Óscar Aristizábal.
Álvaro Muñoz Castro, empresario vallecaucano, admite que en muchos países, como Emiratos y Qatar, el fútbol es semiprofesional, pero otros, como Corea del Sur y Japón, vienen evolucionando y eso facilita los negocios en los últimos años.
"Esos mercados eran vírgenes y pocos miraban hacia allá. Hace doce años exploramos con Ricardo Pérez y nos convencieron con su solidez económica, sin desconocer que el jugador sacrifica mucho y tiene dificultades para adaptarse".
Muñoz Castro también explica que "si bien se les advierte sobre las desventajas antes de cualquier negocio, la plata hace que los deportistas se inclinen por esos países exóticos que vienen en evolución".
Para Óscar Aristizábal, quien dirigió en Emiratos entre el 2001 y 2004, lo más difícil en el medio y lejano Oriente es la cultura. Sin embargo, considera que "el futbolista colombiano tiene claro que su carrera es corta y por eso estas ligas orientales se convierten en otra especie de sueño americano para asegurar su futuro y el de sus familias".
Danilson Córdoba, ex volante del Independiente Medellín, comparte los anteriores conceptos y defiende su presencia en Japón asegurando que "el fútbol allá sí es de nivel; la diferencia está en la rapidez y la parte física".
Córdoba, quien este año jugó con Sapporo y en el 2010 hará parte del Nagoya, reconoce que el factor económico tiene mucho que ver en la elección suya y la de los ocho colombianos que actualmente hacen parte de esas ligas.
Aunque es un secreto a gritos que aquellos que van al Oriente sacrifican las oportunidades de Selección por el dinero, Danilson piensa todo lo contrario después de adaptarse al fútbol nipón.
El volante chocoano es consciente de que "allá no hay táctica y se corre mucho, pero el estilo es europeo y casi todas las ligas asiáticas vienen evolucionando, lo que las hace más atractivas, porque, además de pagar bien, trabajan para mejorar".
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