Es la ley de salud norteamericana aprobada en el 2010 con vigencia a partir de enero del próximo año. Obliga a los ciudadanos a comprar un seguro de salud en el que se pueden incluir los hijos hasta los 26 años. Para el año 2014 la multa por no tener seguro será de 1% del ingreso anual o 95 dólares por persona no asegurada. Subsidia a familias de bajos ingresos y a pequeñas empresas mediante impuestos a los de altos ingresos y a algunos proveedores de servicios de salud. Es decir, implica subsidios cruzados entre usuarios.
Los servicios médicos se remuneran de acuerdo con la calidad y no con la cantidad de servicios prestados. Se espera que con más asegurados saludables se puedan cubrir los costos de quienes requieren más servicios médicos.
En los mercados de seguros (exchanges) que funcionan a través de internet se ofrecen cuatro planes diferentes, así que los usuarios pueden seleccionar el plan y la empresa. Los planes son ofrecidos por las aseguradoras y cada uno tiene diferentes precios, copagos y deducibles. Se espera que la competencia reduzca los precios de los planes y los usuarios pueden tomar su decisión con base en la información sobre planes, hospitales, médicos y servicios que ofrece cada aseguradora.
Las personas cubiertas por Medicare (bajos ingresos) o Medicaid (ancianos) no requieren tomar el nuevo seguro.
Obviamente, el esquema implica mayor gasto público aunque se espera que sea suficiente con los subsidios cruzados entre usuarios.
* Profesor Departamento de Economía, Universidad Eafit.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8