En la tribuna del campo de tiro con arco de Belén llamaba la atención una familia que hacía más bulla que las otras y que tenía el nombre de su deportista en la camiseta. Decía Sigrid Romero, quien nunca supo de tal plan de su mamá, Patricia Duque.
Y fue Sigrid la que picó en punta en 70 metros recurvo femenino desde la primera de las seis andanadas (rondas). La seguía Ana María Rendón y Natalia Sánchez, la tercera del tridente maravilla del Mundial de Corea 2009, donde quedaron décimas por equipos, estaba entre el cuarto y el quinto lugar.
Patricia Duque, con sus binóculos sobre un trípode, lápiz y papel en mano, apuntaba, cuando su hijo, Rony, echaba un vistazo luego de cada flecha de su hermana. "Nueve", decía Rony. "No, diez", respondía la mamá, como queriendo mover la flecha hacia el circulo más pequeño, el amarillo.
Patricia siempre con la primicia, antes incluso que el nuevo software que entrega resultados al minuto.
Avanzaban las andanadas y Sigrid y Ana María se mantenían con el oro y la plata. Natalia, nada que se acercaba al bronce para lograr el anhelado 1-2-3.
Cuando llegaron las últimas seis flechas, confesó Sigrid ya con el oro en el bolsillo, que se puso nerviosa y bajó su rendimiento. Pero las ganas de su mamá de correr las flechas con la mirada hacia el amarillo, agregó Sigrid, son "pura fuerza positiva". Ana María obtuvo plata, pero Natalia no pasó de la cuarta posición.
Patricia sabe que un pedacito de esa medalla es suya. Por eso, de inmediato bajó al encuentro de Sigrid y la abrazó.
Pero los logros de la caleña no pararían ahí. En los 60 metros, Sigrid repitió medalla, esta vez de bronce; y Natalia Sánchez pudo sacarse la espinita y hacerse a su primera presea en los Juegos: ganó plata en 60 metros.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8