Si usted quiere saber dónde queda exactamente el este y dónde el oeste, aproveche mañana.
Sí, mañana es el equinoccio de otoño para el Hemisferio Norte (al que pertenece casi toda Colombia), pero ¿qué tiene que ver?
El Sol, en el equinoccio, está en toda la proyección de la línea del ecuador, en toda la mitad del globo terráqueo. Mañana comenzará a desplazarse hacia el sur.
La hora exacta del equinoccio serán las 3:44 de la tarde local. Se dice que en este día una persona parada en el ecuador terrestre no proyectará sombra. En otras latitudes no es así.
El portal Timeanddate.com indica que el día en el norte se hace cada vez más corto y aumenta el frío, pues el Sol pasa de a poco a iluminar de manera más directa el sur.
En nuestro país el efecto no es muy sentido, aunque los días sí se hacen más cortos: amanece antes y anochece antes, pero solo unos segundos cada día.
Mañana 22, de acuerdo con el portal, el día en Medellín durará 12 horas 06 minutos 33 segundos, 2 minutos menos de lo que por ejemplo duraba el domingo 15.
La estrella debe salir hoy a las 5:52 en nuestro medio, ocultándose a las 5:58 de la tarde.
En estos días se ha hecho evidente, pues hacia las 5:30 de la mañana ha estado más claro el firmamento.
En las latitudes altas la diferencia sí es sentida.
Como el astro está cruzando el ecuador, hoy debe salir exactamente por el punto este y se pone por el oeste, de modo que si uno desea saber dónde quedan puede colocar una marca para tenerlo presente pues como se sabe ahora parece dirigirse al sur, hacia donde avanzará hasta cerca del 20 de diciembre, situado encima del Trópico de Capricornio, marcando el inicio del verano en el hemisferio Sur y del invierno en el norte. Ese será el solsticio de invierno y de comenzará a moverse hacia el norte, en un ciclo que permite las estaciones.
Para ser bien exactos, no es el Sol el que en realidad se mueve, sino que esa es la sensación. En verdad es el proceso de traslación de la Tierra alrededor de este y la inclinación del eje de rotación unos 23,5 grados lo que permite que se den estos cambios y se tengan estaciones.
O sea: es debido a la trayectoria que sigue la Tierra alrededor del Sol en el espacio.
El equinoccio se puede dar "entre septiembre 22 y 23 cualquier año. En otra fecha, el eje de la Tierra está alejado un poco o hacia el Sol, pero en los equinoccios el eje no está inclinado hacia ningún lado", explica un documento en Timeanddate.
Otra de las señales es la migración de aves y mariposas desde el norte, como siguiendo el camino del Sol hacia el sur, para el verano, describe Deborah Byrd en EarthSky.
Las aves comenzarán a pasar de a poco sobre el Trópico y el Hemisferio Sur, de acá a finales de año, donde anidan mientras pasa el invierno en el norte.
En lo astronómico
El Sol cruzó el lunes pasado hacia la constelación de Virgo, en la cual estará las próximas semanas.
Los equinoccios ocurren cuando el Sol está en el primer punto de Aries o en el primero de Libra. En aquel cuando cruza hacia el norte, en este cuando va hacia el sur.
Pero por el movimiento de precesión, ninguno de los equinoccios se encuentra hoy en la constelación que los nombra. El primer punto de Aries está en Piscis y el primero de Libra en Virgo, constelación en la que entró el Sol esta semana.
Este fenómeno era conocido desde la antigüedad y ha sido ligado a distintas tradiciones. En China, por ejemplo, se celebra por esta época la abundancia de la cosecha del verano, mientras que en la antigua Grecia se asociaba con la Perséfone y su descenso al inframundo, raptada por Hades, convirtiéndose en la reina de los muertos.
Historias de un día especial que marca el paso del año para los dos hemisferios del planeta.
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