Árabes, romanos, ingleses y ahora criollos. Los antioqueños están regresando a la costumbre de tener jardines diseñados y la última tendencia sería la de hacerlos con elementos que sean más propios de esta tierra.
Así lo identifica Juan David Fernández, ingeniero agrónomo que coordina la Escuela de la Biodiversidad del Jardín de Botánico de Medellín, desde donde se dictan cursos a los que se les puede sacar provecho para la finca.
El próximo programado es el de jardinería básica que comenzará el sábado. Son 20 horas teórico prácticas, donde se entregan conceptos esenciales. Juliana Calle, una joven que cría ovejas, ya lo vio porque con el gusto por el campo le dieron ganas de diseñar un jardín ornamental y otro comestible en su vivienda en El Peñol.
Si la intención es identificar estilos el más adecuado es el curso de jardinería avanzada, historia y nociones. En él se habla de la historia del diseño de jardines hasta llegar a los actuales y más importantes del mundo, pasando por las recomendaciones prácticas. Carlos Alberto Martínez, pensionado que trabajó en una empresa relacionada con el tema, lo tomó para actualizarse y apoyar las asesorías que ofrece. Lo recomendó porque es muy ameno.
Para asistir a los cursos no hacen falta prerrequisitos o conocimientos previos y no hay límites en la edad. Juan David Fernández contó que el público es abierto y han tenido estudiantes, profesionales y amas de casa que llegan con intenciones diversas.
El de jardinería básica es de los cursos más apetecidos, pero la oferta es amplia porque la Escuela tiene 15 montados que rota en el año. Se dictaron, por ejemplo, uno de manejo de abejas africanas y otro de plantas aromáticas y medicinales a cargo del médico Carlos Vásquez. El último es particular, dijo Fernández, porque no se queda sólo en las especies introducidas. Tiene énfasis en las plantas nativas pero se cuidan de que sean recomendadas por el Invima y enseñan a crear productos con ellas.
Los cursos están acordes con el interés creciente por la naturaleza, tal como Adolfo León Gómez, uno de los docentes del programa de Bonsái, ha notado en sus clases en las que enseña a identificar estas plantas y da recomendaciones para saber si están bien o mal sembradas.
Gracias a ese interés, sostuvo Juan David Fernández, ahora las empresas tienen jardines con más diseño y eso se está trasladando a las fincas donde crece la tendencia más tropical, con plantas más de follaje y menos de flor, más acorde a nuestro clima.
Los cursos tienen costos entre 170.000 y 220.000 pesos.
Info: 444 55 00, ext. 120.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8