El carisma y contundencia que convenció a Estados Unidos del cambio, la oratoria y el ánimo conciliador que llevaron a que la primera potencia del mundo se decidiera por un presidente afroamericano, llegó a América Latina como un huracán incontrolable. Barack Obama sedujo a buena parte (sino a toda) del hemisferio occidental democrático y aunque aún hay reticencias de varios líderes dio el primer paso para construir confianza.
La presencia de Obama, aquí en Trinidad y Tobago, ha ido más allá de cualquier recibimiento a una estrella de rock. Su fuerza personal y su diplomacia de la sencillez aterrizaron el viernes por primera vez en América Latina y en menos de 24 horas se sintió un nuevo aire entre Suramérica y E.U.
En su discurso de inauguración, rodeado por una treintena de presidentes democráticos del hemisferio occidental que estaban expectantes por la llegada de una "nueva era" estadounidense, Obama dio una muestra de las frases contundentes y características que lo llevaron a la presidencia de su país.
Prometió un nuevo comienzo histórico en las relaciones con Cuba, dijo que E.U. había cometido errores y se disculpó por ellos y pidió al resto del hemisferio que así como su nación intentaba transformarse, el resto de países debía hacer lo mismo si quería prosperar frente a los retos económicos y de seguridad de esta nueva era.
Ese primer paso fue reforzado con pies de plomo en su primer encuentro formal con Suramérica. Obama y los presidentes de la Unasur se reunieron en la mañana de este sábado y cuando el encuentro terminó y las puertas se abrieron, todos los mandatarios salieron poco menos que "encantados" con Obama Se mostraron cautos, pero incluso los más críticos a E.U. cedieron antes sus protestas contra la potencia.
Quizá lo más revelador de la nueva relación entre las "dos américas" fue la posición del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien este sábado, tras hablar con el estadounidense, planteó la posibilidad de un pronto regreso del embajador venezolano a E.U.
En septiembre del año pasado Chávez expulsó al embajador de E.U. en Caracas y pidió el regreso del representante venezolano en Washington.
Desde ese momento y hasta hoy, las relaciones entre ambos países están rotas. Este sábado Chávez y Obama decidieron empezar la reconciliación.
Chávez se mostró complacido por los nuevos rumbos de E.U., aseguró que habló varios minutos con el afroamericano e incluso le regaló un libro con su firma.
El libro que ya está en manos de Obama con la dedicatoria de Chávez, es Las Venas Abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, porque según el venezolano es una definición perfecta de la historia y la realidad latinoamericanas.
Pero el "encantamiento Obama" llegó también a Ecuador. El presidente de este país, Rafael Correa, tradicional crítico de las posturas estadounidenses dijo sentirse sorprendido con el nuevo mandatario de E.U. y aseguró que el encuentro había sido "muy agradable, muy abierto y muy informal".
"Obama es muy sencillo. Está dispuesto a escuchar, a atender, a construir juntos una nueva relación entre E.U. y A.L. No dudo de las buenas intensiones", comentó Correa.
Carisma pero faltan hechos
Esa aura que llevó a un primíparo senador de Illinois a ser presidente de la nación más poderosa del mundo solo puede ser explicada cuando se está cerca de él. A.L. entendió la "locura Obama" este fin de semana y, a pesar del sentimiento 'anti yanki' de la región, cada uno de los 33 mandatarios reunidos en Trinidad y Tobago coincidieron en decir que hoy la mirada de E.U. es radicalmente distinta.
Sin embargo, y a pesar de los buenos tratos, los presidentes de América Latina esperan hechos concretos de parte de Estados Unidos. "Obama tiene compromisos que debe cumplir", puntualizó el presidente Boliviano Evo Morales quien aclaró que uno de los principales debe ser levantar el bloqueo a Cuba.
Hace cuatro años, en la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, el desprecio por las políticas del entonces presidente estadounidense George W. Bush era notable. Hoy, aunque aún existen recelos ante la potencia mundial, hay consenso, incluso entre líderes de izquierda, de que la mirada de E.U. parece tener un viraje importante.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó que dado el paso de la reconciliación y el primer acercamiento, ahora hay que darle tiempo al presidente Barack Obama para que la renovación política sea tangible.
Obama habló poco al público pero mucho en privado. Pidió al resto de países del hemisferio occidental ingresar al cambio y no culpar de todos los problemas a E.U.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8