Una de las lecciones de vida que nunca olvidaré de la época del colegio es que para entender bien la situación de una persona, es necesario ponerse en sus zapatos. En este sentido y después de ver cómo ordenaron a los militares formar en el Monumento de los Caídos en Bogotá el día de la marcha del pasado 9 de abril, ante la indignación que sentí, decidí ponerme en sus botas antes de lanzar cualquier opinión frente a lo que considero fue un acto innecesario e indignante.
Hubo 3 tipos de personas en la marcha del 9 de abril: servidores públicos a los que les ordenaron ir, militantes de la Marcha Patriótica y personas de buena voluntad que marcharon espontáneamente y por convicción, eso sí, creo que fueron pocas las que así lo hicieron. No veo con buenos ojos que a un funcionario de la Alcaldía de Bogotá o al de un ministerio le ordenaran ir a la marcha -rasgo propio del castro-chavismo y no de nuestra institucionalidad- sin embargo considero que lo realmente grave y sin presentación es que hayan hecho lo mismo con los militares.
Un militar debe permanecer neutral frente a los vaivenes políticos del país y servir exclusivamente a la Constitución. Nuestro país es ejemplo de estabilidad política, en gran parte gracias a nuestras Fuerzas Armadas, a diferencia de otros países del vecindario en donde sus militares se han aventurado en golpes de Estado y reclamos políticos, como ha sido el caso de Ecuador y Venezuela.
Continuando nuestra tradición de neutralidad militar, nada tenían que hacer nuestros hombres y mujeres en armas en la marcha del 9 de abril; marcha que hasta el sol de hoy no se sabe con certeza por qué fue. No se sabe si fue por las víctimas, en apoyo al proceso de paz o simplemente por la paz. En cualquiera de los casos lo que quedó demostrado es que la marcha sí tenía amplios motivos políticos y que fue financiada en alguna medida por las Farc, dicho por el Ministro de la Defensa y por el General Riaño.
¿Qué sintieron los militares al ser ordenados hacer parte de este cuestionable evento en donde sus propios victimarios de las Farc convocaban desde Cuba a la asistencia de esta marcha? El propósito de convocar a los militares es claro; legitimar el evento y de paso al cuestionado proceso de paz en La Habana. Se quiso sacar provecho del enorme prestigio del que gozan nuestras Fuerzas Armadas para agregar una pizca de aprobación popular a este evento.
El mensaje que se lanza a los militares y en general al país desde el gobierno es bastante confuso, por un lado se convoca y apoya una marcha que luego será denunciada por ser financiada por las Farc. ¿Qué mensaje reciben nuestros hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas con estas denuncias? Al fin ¿a qué propósito están sirviendo? Falta coherencia. A pesar de las desilusiones con este proceso, los colombianos seguimos admirando a nuestras Fuerzas Armadas, instituciones que producen orgullo y que nunca deben ser utilizadas en política.
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