Ahí está, tranquila, nada tímida. Por el contrario, su rostro refleja emotividad, locura y fuerza juvenil.
Así es Alexandra Restrepo, titular y gran figura de la Selección Colombia campeona en el pasado Suramericano sub-17, hoy relegada del equipo que jugará el Mundial.
Llegar a su casa no es nada fácil. Es Robledo, parte alta. Pero basta entrar a la sala para sentir ese calor humano, a través de su madre, Claudia, quien está convencida de que a su hija no la trataron bien en la Selección.
"Cuando vi el comercial de la Selección Colombia en televisión promocionando el viaje al Mundial, me dije que ahí tenía que estar mi hija. Se lo merecía. Pero bueno, para algo mejor la tiene el Señor", dice con cierto dejo de tristeza en su rostro.
Mientras habla su madre, Alexandra Restrepo no se aguanta para decir "hasta el momento yo no tengo nada claro del porqué no estoy en la Selección que está en Nueva Zelanda".
Sabe que padece una lesión en su hombro derecho, pero que igual así actuó en el Suramericano de Chile. Por eso, lo único claro es que en abril, en la primera convocatoria para el Mundial en Bogotá, el técnico Pedro Rodríguez, después de que volvió a resentirse, la despachó para Medellín.
Desde esa fecha reinó el silencio. Fueron más de seis meses, en los cuales se pudo recuperarse, pero no hubo ninguna atención. Solo lo que pudo hacer Indeportes que no tenía velas en el entierro, pero que le colaboró, porque también hace parte de la Selección Antioquia.
Y sin querer expresarlo directamente, en su interior le late, que no era santo de devoción del técnico.
"Casi que de entrada no hubo química, porque lo primero que le escuché fue que era muy difícil que yo quedara en la nómina para el Suramericano. Interiormente me hice la promesa de ganarme el puesto y así fue", cuenta Alexandra, muy segura.
Reconoce que a lo mejor lo no que no le gustó al técnico fue su forma de ser extrovertida, de mantener una sonrisa constante y, eso sí, de decir de frente lo que sentía.
"Yo soy muy franca y digo lo que siento. En ese sentido chocábamos, porque él es una persona que cree que lo sabe todo y nosotros como seres humanos, nos equivocamos".
Para Alexandra lo del hombro tenía solución. Había tiempo suficiente para su tratamiento. Solo que no hubo voluntad. Incluso apenas hace un mes, la Federación se dio cuenta del caso y prometió hacerse cargo de su recuperación. Al fin y al cabo se lesionó fue jugando con ellos.
"Lo primero que necesita mi hija es una resonancia y nosotros no tenemos los recursos económicos porque eso vale 900 mil pesos. Si los hubiera tenido ya se la hubiéramos hecho", dice Claudia, su madre.
La pregunta es muy simple y se la haría cualquier desprevenido ciudadano: ¿por qué durante más de seis meses se descuidó a una jugadora de primera línea, a una titular que fue fundamental en una campaña que tiene a Colombia como actual campeón suramericano?
Al decir de la Federación Colombiana de Fútbol, según su madre, solo se enteró del caso hace cerca de un mes y parece que por los lados del técnico, éste no creyó en la lesión. Lo grave es que no informó de esa situación o, al menos, eso da a entender la entidad, que nunca vio el nombre de Alexandra en la lista de convocadas para ir a Nueva Zelanda.
A sus 16 años, la Cachetes, como la conocen todos, entiende que tiene mucho camino por delante. "Mi idea es no pelear con nadie. Si se dio esta situación es por algo, creo que estoy joven y tengo mucho camino por delante. Claro que me hubiera gustado estar en el Mundial, además, porque hice méritos. Ahora no se pudo, listo. Pero espero que me hagan el tratamiento que requiero, porque yo me lesioné estando con la Selección".
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