Un fin de semana de golf junto a Tiger Woods en un exclusivo complejo en Florida ha disparado las críticas sobre la relación del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con la prensa, que se queja cada vez con más frecuencia del poco acceso al mandatario.
Ese fin de semana "es solo un símbolo de lo que está pasando durante la presidencia de Obama, hay un patrón de excluir" (a la prensa), opina Richard Benedetto, excorresponsal en la Casa Blanca para el diario USA Today y hoy profesor en la American University.
En la misma línea, la periodista Anne Compton, que cubre desde hace años la información relacionada con la Casa Blanca para la cadena ABC, comentó al diario Político que el acceso a Obama se ha reducido en los últimos dos años y que la residencia presidencial "hace todo lo posible por mantener a la prensa lejos".
Eso ocurrió el pasado fin de semana, cuando Obama se fue a descansar junto a unos amigos y a practicar una de sus pasiones, el golf, al exclusivo complejo "Floridian" de Palm City (Florida), mientras su esposa y sus dos hijas esquiaban en Colorado.
La prensa que sigue normalmente al presidente no pudo entrar al complejo, pero sí un periodista de la publicación especializada Golf Digest que fue el primero en informar a través de Twitter de que Obama estaba jugando con Tiger Woods.
Un portavoz presidencial confirmó horas después que Obama y Woods estaban jugando juntos, pero se negó a permitir a los periodistas el acceso al complejo para tomar fotos e imágenes, lo que motivó una queja formal de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
El presidente de la asociación, el periodista de la cadena Fox Ed Henry, denunció, en un comunicado, la "extrema frustración" del grupo y subrayó: "Hay un principio muy simple, pero importante por el que vamos a seguir luchando, la transparencia".
Según Benedetto, que cubrió todas las presidencias desde Ronald Reagan a George W. Bush, Obama permite mucho menos acceso a la prensa que sus predecesores.
A diferencia de Obama, los anteriores presidentes aceptaban al menos una pregunta en las sesiones de fotos previas a reuniones y ofrecían conferencias de prensa mucho más largas, comentó el excorresponsal al diario The Washington Times.
Para Steven Kurlander, estratega político y de comunicaciones, el revuelo en torno al fin de semana de golf de Obama es exagerado, ya que estaba "de vacaciones" y "cualquier persona que trabaje tan duro como el presidente merece tomar tiempo libre" para estar solo y relajarse, tarea difícil si está rodeado de reporteros y cámaras.
Mientras, Carolyn Dudek, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Hofstra de Nueva York, cree que la difusión de imágenes del mandatario jugando al golf con Woods en un complejo exclusivo podría haber sido contraproducente.
Dudek argumentó que la publicación de esas imágenes se habría usado para "criticar al presidente por no estar enfocado" en la búsqueda de una solución a los recortes automáticos de gasto que entrarán en vigor el 1 de marzo si no se logra un acuerdo presupuestario con el Congreso para evitarlos.
Obama ha dado "bastantes entrevistas" a medios desde que llegó a la Casa Blanca en 2009, según Dudek, pero él se siente "más cómodo" en una charla o dando un discurso, porque "es muy pensativo" y los formatos de preguntas rápidas "no son su fuerte".
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, rechazó esta semana las críticas sobre la falta de acceso al presidente y dijo que Obama ha ofrecido hasta la fecha 35 conferencias de prensa en solitario, frente a las 19 de Bush, su predecesor.
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