Carlos Ariel Sánchez no ha tenido una gestión fácil. Durante estos primeros cuatro años al frente de la Registraduría Nacional afrontó un ataque informático, dio la pelea por cerrar la brecha digital e implementar el voto electrónico y salió triunfante con el cambio de por lo menos 25 millones de cédulas.
En general, los analistas le dan buenas calificaciones a su gestión. Sin embargo, muchos expertos le reclaman respuestas urgentes en el tema de los escrutinios que este año dejaron por lo menos 23 registradurías destruidas.
EL COLOMBIANO habló con él a propósito de su reelección al frente de esta entidad.
Usted ha dado una batalla para implementar el voto electrónico y aún así no lo ha logrado. ¿En qué falló?
"Después de cada elección el país se rasga las vestiduras diciendo que hay excesiva manipulación de documentos. Lo que nos proponemos es evitar al máximo la manipulación de documentos. El sistema es vulnerable y en esa vulnerabilidad se amparan para cometer posiblemente fraudes. Para el 2014 debemos tenerlo implementado por ley".
En estos cuatro años la Registraduría tuvo un momento complejo que fue en marzo de 2010 con el ataque informático. ¿Qué aprendieron de eso?
"Aprendimos que había que tomar muchísimas precauciones y por esa razón después de las elecciones de marzo no ha habido ataques. Las medidas que hemos implementado han resultado exitosas. Lo que se aprende es que hay demasiada vulnerabilidad en las redes. Esa es una de las cosas que hay que tener en cuenta cuando se hagan los cambios tecnológicos, porque una cosa es lo electrónico y otra cosa es lo electrónico en red".
En las elecciones de octubre, el país vivió cerca de 23 asonadas. ¿Qué responsabilidad tiene la Registraduría?
"Hubo unas asonadas previas que tienen que ver con datos falsos que dan algunos interesados para manipular el censo electoral, en otras palabras, fueron solo dos municipios donde se presentaron asonadas previas: Jamundí y Santa Rosa. Las otras asonadas tienen que ver con un antecedente y es la quema del material electoral. Este año, pese a las asonadas, lo que se hizo fue continuar con los documentos en otros sitios y no se repetirá ninguna elección, es lo mejor que puede haber para evitar asonadas".
Otro de los temas con los que usted peleó durante estos cuatro años fue con los muertos en el censo electoral. ¿Cómo va ese tema?
"Sacamos del censo 5 millones y medio de registros civiles que correspondían a cuatro millones de personas que no deberían estar en el censo porque existe un registro de defunción. Ese proceso se hizo entre el 2008 y el 2010. El Gobierno está muy al tanto de generar unas revisiones y unos procedimientos para que no se vuelvan a acumular registros civiles sin tramitar y sin enviar a la Registraduría".
¿Cómo ve la discusión de la reforma al Código Electoral?
"Apenas está arrancando. Creo que hay una confusión en lo que tiene que ver con el tema del registro electoral, el cual no es un empadronamiento, creo que hay un error. Lo que se busca es que los cruces que debe hacer la Registraduría cuando una persona se inscribe son cruces que se hacen con bases de datos públicas. De manera que lo que proponemos con el registro electoral es adelantar las inscripciones para que se hagan de manera permanente, cerrarlas en una época que no sea tan candente, como seis meses antes de los comicios".
En la reforma a la justicia se está planteando un cambio en la forma de elegir registrador. ¿Qué opinión tiene?
"Me parece que cualquier sistema que se escoja puede estar muy bien, pero sí echo mucho de menos que mientras hoy para elegir registrador es por concurso de méritos, con la reforma que hace el Congreso se hayan olvidado del concurso de méritos, que además genera independencia e imparcialidad. Si se suprime el concurso de méritos en la elección del registrador pienso que retrocedemos muchísimo".
¿En qué va la investigación del ataque informático de marzo de 2010?
"Nosotros sabemos que existen unos dictámenes del CTI de la Fiscalía desde mayo de 2010, en esos dictámenes se tiene mucha claridad sobre el tema de ese ataque. Estamos muy preocupados porque ya han pasado dos años de ese evento y por diversas razones no se avanza. Observamos que un dictamen técnico tiene demasiada fuerza y que sería suficiente para avanzar. De manera que espero que sí haya claridad porque el país lo requiere. El ataque informático de marzo no es solamente un ataque a una transmisión de datos, sino que hubiera podido generar un caos electoral".
¿Será que la Fiscalía está dilatando esa decisión?
"No puedo afirmar eso. Pero pienso que el impacto de lo que dicen esos dictámenes técnicos son demasiado fuerte y están buscando la manera de que no se produzca tal impacto".
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