El cuerpo del sacerdote Román de Jesús Zapata, fue encontrado sin vida ayer en la casa cural de la parroquia del corregimiento de Currulao, en Turbo, donde oficiaba como párroco.
El presbítero de 51 años de edad fue encontrado en el baño, desnudo, atado de manos y la mitad de su cuerpo cubierto con una sábana, lo que hace presumir a las autoridades que murió por asfixia mecánica.
El comandante encargado de la Policía de Urabá, coronel Víctor Ángel Gutiérrez Ortega, indicó que según los familiares, el religioso no tenía amenazas de muerte.
"Estamos investigando las causas del hecho y más porque establecimos que en la casa no falta nada de valor, por lo que descartamos un robo. El sacerdote no presentaba heridas ni con arma de fuego ni de arma blanca", precisó Gutiérrez Ortega.
El cadáver del sacerdote fue encontrado luego de que la mujer encargada de tocar las campanas, notara la ausencia para celebrar la misa de la mañana.
Otro homicidio en Caucasia
En la mañana de ayer también se registró en Caucasia el homicidio de la asistente judicial de la Fiscalía, Gloria Emilse Pérez Guisao.
La funcionaria fue baleada en el centro del municipio hacia las 7:40 a.m. por dos hombres en moto, cuando la mujer regresaba a su residencia, luego de dejar a su hijo en un colegio del centro de esa población.
"Los sicarios aparecieron en una moto azul y le dispararon seis veces en la cabeza con una pistola... murió ahí mismo en la calle mientras la gente veía como los sujetos huían", relató un testigo del crimen.
Pérez Guisao, de 42 años de edad, estaba vinculada a la Institución desde 1996 y se desempeñaba como asistente judicial y era la encargada del almacén de evidencia de la Fiscalía en ese municipio.
Según el Fiscal General encargado, Guillermo Mendoza Diago, la funcionaria recibió seis tiros, lo que permite inferir que "no parece un error y tampoco una intimidación".
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